Kapanga en vivo, el punto más alto del ciclo veraniego
El domingo el Paseo Público Municipal fue el centro de una de las jornadas de espectáculos más multitudinarias con la actuación del grupo Kapanga cerrando un programa que incluyó a grupos invitados. En el marco del ciclo A Cielo Abierto, el grupo, ofreció un show de más de una hora en el que además contaron con una sorpresa muy especial: la aparición del Caballero Rojo. Este sábado vuelve el cine al anfiteatro del Vía Crucis.
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No fue el San Pedro Rock pero tuvo parte de su magia y al menos por un atardecer muchos revivieron momentos como los que generó el gran evento de 2003 y 2004. Dentro del ciclo “A Cielo Abierto” organizado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad, unas 10 mil personas, entre jóvenes de San Pedro y especialmente arribados, y familias que se instalaron, disfrutaron del show de Kapanga y otros dos grupos que calentaron la noche.
Un operativo especial considerando el nivel de convocatoria del grupo principal se montó desde horas tempranas en el Paseo Público, siempre concurrido en domingo, pero en esta oportunidad con mucha gente concentrada delante del escenario.
Después de las 19.30, se presentó el grupo de Escobar Hermanos de la Calle y posteriormente desde Almagro, Buenos Aires, el grupo Trabajo Sucio.
Ambos ofrecieron shows excelentes que fueron celebrados por el público que sin abandonar los ritos roqueros respetó la variedad del público sin generar ningún tipo de incidente.
Un poco esa ha sido la filosofía de la iniciativa al promover un espectáculo gratuito; demostrar que hay espacio para el rock destacando lo musical y la diversión pero tomando distancia de aquellas cuestiones que suelen empañar una fiesta. Una de las decisiones tomadas fue no permitir la venta de bebidas alcohólicas en el Paseo Público y funcionó. Lamentablemente, desde los alrededores muchos llegaron con grandes recipientes cargados ante la mirada atónita de otros.
Los shows y la sorpresa
Hermanos de la Calle y Trabajo Sucio abrieron y después subió Kapanga. El grupo, uno de los más activos de los últimos años, llegó desde Concepción del Uruguay en donde se presentaron el viernes por la noche y ajustaron todos los detalles como para instalarse en San Pedro un día antes del show. Así, recorrieron la ciudad, disfrutaron en familia de las bellezas sampedrinas y en el caso del Mono, el cantante, hubo espacio para una emotiva sorpresa.
Admirador de toda la vida del personaje de Titanes en el Ring “Caballero Rojo” a quien incluso le dedican una versión hardcore del tema con el que entraba al ring, el Mono, acompañado por Ayelén Velázquez y Nadia Quiroga (de La Radio y La Opinión) llegó hasta la casa de quien luciera las prendas rojas del ídolo de generaciones.
El auténtico Caballero Rojo, recibió en su casa al líder del grupo que había dicho que quería conocer y esa voluntad era recíproca porque el Mono estaba emocionado con esta posibilidad. El encuentro tuvo dos partes. Primero en la casa y después la gran sorpresa en el escenario (ver recuadro).
En cuanto a lo musical, Kapanga repasó las principales canciones de su repertorio con todos los ritmos, algunas gastadas con el grupo Arbol con el que sostienen una disputa medio en broma medio en serio y mucha adrenalina arriba y abajo del escenario.
Cerca de la medianoche se despidieron de la gente, se cargaron las ensaimadas que también forman parte del rito en cada visita individual y le pusieron un broche de oro a esta primera actuación formal de la banda completa.
La Dirección de Cultura hizo un balance positivo de lo ocurrido, sobre todo porque hacía mucho tiempo que no se daba algo así y es muy probable que montados en el éxito conseguido, se intente programar en otras fechas más rock o tal vez algún evento orientado hacia otro público en el mismo lugar.
El ciclo A Cielo Abierto sigue con cine, el sábado próximo a las 21.30 con la proyección de la película El Cielito rodada en San Pedro a principios de 2004.
El gran encuentro
Kapanga, y principalmente su líder, Mono, son fanáticos desde los primeros años de vida de Titanes en el Ring, de allí que hayan elegido como nombre para la banda el de uno de los personajes de la popular serie televisiva que marcó a una generación entera. Qué mejor que aprovechar que uno de ellos, él más querido sin dudas por la banda, el Caballero Rojo estaba en San Pedro. Ellos no dejaban de demostrar su amor y fanatismo por él en cada uno de sus recitales. Siempre había un lugar para el tema en su particular versión y para calzarse las máscaras del afamado personaje. Y, para sorpresa de todos, el Caballero Rojo se moría por conocerlos, a ellos que llevaban el nombre de uno de sus amigos, como nos dijo.
Ya no había más que decir. El encuentro, el primero de ellos, el íntimo, tuvo lugar en la casa del Caballero Rojo donde el Mono llegó engañado, pensando que concurría a un reportaje. Allí lo esperaba él, vestido con su traje. Resulta imposible describir en palabras el momento vivido: fue pura emoción. Besos, abrazos, anécdotas, álbumes de fotos, y una invitación para estar el domingo en el show. Todo se mantuvo en secreto y ni siquiera el resto de la banda sabía que esto iba a suceder. Así, después de aguardar escondido en uno de los camarines debajo del escenario durante casi media hora y con 30 grados, el héroe de Titanes subió los escalones hacia el escenario y apareció pidiendo que “no se olviden de los Titanes”. “Qué 100% lucha ni que cosa” gritó el Mono, rescatando a los pioneros del catch. El Caballero, que unos días antes no lograba revertir su tristeza por un delicado estado de salud, se levantó, se vistió y vivió un momento de gloria, acompañado por su esposa. Todos vivieron una gran emoción, pero especialmente los de más de 30, dejaron escapar un lagrimón.
