El nicoleño José Héctor Monte era propietario de un bar denominado Hoty’s y del 50 por ciento de otro muy conocido y tradicional, el Bar del Teatro.
Según declaró en la Justicia, Julio Angel y Claudio Otranto lo obligaron, mediante golpes y amenazas, a firmar la transferencia de esos bares a nombre de Julio Angel. Para eso, tuvo que dirigirse a la casa de un escribano por sus propios medios y firmar las escrituras.
Como era esperado, Otranto y Ángel, que son defendidos por los Dres. Gotardo Migliaro y Hugo Lima (H) respectivamente, negaron esos cargos. Otranto dijo que ni siquiera conocía a Monte. Ángel habló en su caso, de “una negociación entre particulares” por las cuáles él obtuvo los bares, pero negó haber extorsionado al denunciante. Dijo que fue una venta regular, que se había pactado en 25 mil pesos, y que “yo me hacía cargo de las deudas que había dejado el socio de Monte”.
Monte poseía el bar Hoty´s, ubicado en Nación 244, local 27 y el bar del Teatro, en San Nicolás, en sociedad con otra persona de apellido Acuña. Este último, es supuestamente quien contrajo diversas deudas que habrían desencadenado en las extorsiones.
La fiscal Marcoantonio, que entiende en la causa, también ordenó una inspección de la escribanía donde se firmaron los boletos de compra venta que le otorgaron las propiedades de Monte a Ángel. Pero no se comprobaron anormalidades jurídicas.
Hay más implicados y la red se extiende por otras ciudades. La Justicia apunta a familiares de Julio Ángel, quienes podrían ser coautores de las mismas extorsiones y de otras diferentes. Se habla de que “pasaban a cobrar sus exigencias mafiosas”, y que tenían muy poca paciencia con los incumplidores.
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