Juan Almada contó que fue avisado de su expulsión por Frisch y Kasta
El ex Secretario de Gobierno habló por primera vez desde que Guacone le pidió la renuncia junto a la cúpula del gabinete que integró durante más de seis años. Reveló detalles sobre una reunión previa a la que mantuvo con el Intendente cuando le comunicó el despido y detalló una especie de “conspiración” desatada en el Municipio para sacarlo del medio. Está desempleado, anímicamente afectado por la situación y agradeció a Barbieri por las gestiones que efectúa para iniciar su nuevo trabajo.
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A medida que pasan las semanas, la intempestiva decisión del Intendente Pablo Guacone de despedir a la cúpula del gabinete heredado del barbierismo deja espacios para el análisis y la aparición de detalles que dan cuenta de cómo fueron los momentos previos a las reuniones en que el Jefe Comunal prescindió de los servicios de Facundo Vellón, Marta Perret, Pablo Zeme y Juan Almada.
El ahora ex Secretario de Gobierno prendió el ventilador y mantuvo una extensa charla con este medio en la que no calló nada. Dio detalles sobre la noche en la que quedó sin trabajo, cómo le afectó, qué cosas se tejieron en el camino para llegar hasta ese desenlace, analizó desde el punto de vista político la situación y reveló qué le depara el futuro.
La noche más negra
El 2 de junio, ya de noche, Juan Angel Almada dejaba el Municipio y le llamó la atención el ingreso por la puerta principal del Intendente junto a Gustavo Díaz, Juan Benseny y Facundo Vellón, que llegaban “con gesto adusto”, según relató el propio ex funcionario.
En ese momento, el teléfono celular con el que atendía las cuestiones importantes de su área sonó. Era la presidenta del bloque de Concejales oficialista y vicepresidenta de Acción por San Pedro, Margarita Frisch, que lo citaba en su domicilio particular.
Hacia allí se dirigió Almada en su Volkswagen Gol Country, que compró siendo Secretario de Gobierno tras entregar su viejo Renault 18 verde. “Cuando llegué vi por la puerta del zaguán que estaba Juan Kasta. Lo primero que pensé, de iluso, fue ‘sonamos, lo echaron a Juanchi’, porque había un clima inestable sobre su permanencia. Ahí me dijeron que estábamos los cuatro (Vellón, Zeme, Perret y él) afuera, me entero por ellos en el preciso momento en que los otros tres secretarios estaban en el despacho del Intendente”, relató.
Para Almada fue un baldazo de agua fría comunicado sin anestesia, ni siquiera café de por medio: “Los comentarios estaban desde hace bastante tiempo. Si bien en enero sonó muy fuerte mi salida, la verdad es que me sorprendió porque quince días antes hubo una reunión de gabinete en la que Guacone nos pidió compromiso para crear esa confianza que indudablemente no tenía, pero había dicho que nadie se iba a ir a su casa”.
Por lo que relató el apoderado de Acción por San Pedro, Frisch y Kasta tenían encomendada la tarea de ofrecerle una salida laboral dentro de la comuna: “El interés era si pensaba alguna alternativa para quedarme en el gobierno, pero como no era ninguna Secretaría a cargo dije que de ninguna manera”, señaló el ex funcionario y agregó: “Era como tener un poco de onda para que me quedara. Pero me negué rotundamente. Después de ser seis años y medio Secretario de Gobierno del Intendente más exitoso de San Pedro no iba a aceptar un puesto menor de ninguna manera”.
Quince minutos después, Frisch recibió un llamado de Guacone en el que le comunicó rápidamente que los esperaba en su despacho. Los tres salieron hacia la Municipalidad. Almada iba en su auto: “Si no me volvía caminando”, aseguró. Al llegar, el Intendente le comunicó la decisión de desprenderse de él y sus tres compañeros.
Instantáneas de un diálogo sin tapujos
“Yo lo que quería era escuchar de boca de él cuáles eran los motivos por los que ya no requería mis servicios”, indicó Almada y detalló lo que Guacone respondió: “Dijo que se sentía solo desde el primer día, que no tenía confianza en los secretarios y que estaba cansado de que la gente le taladrara la cabeza con que nosotros lo queríamos embromar a él para que no lleve una gestión exitosa, y que había gente que no toleraba que un simple pintor haya llegado a Intendente, gente con título universitario, eso dijo”.
Las duras palabras que el Intendente le transmitió en privado no generaron tanto malestar como las que vertió en conferencia de prensa cuando anunció los cambios. En esa oportunidad dijo que él en persona estaba dispuesto a ayudar a quien no consiguiera trabajo, nombrando a Almada, ya que el resto eran “profesionales” y podían “volver a su actividad particular”. Al respecto, el ex funcionario opinó: “Tuvo una desatinada actuación, yo no voy a ir a pedirle trabajo a alguien que me echó”.
Almada relató con detalles lo que le transmitió a Guacone esa noche y que forma parte de su posición respecto de una decisión que, por supuesto, respeta pero no comparte en absoluto: “Yo le dije que lamentaba mucho que prestara tan mal el oído, que se estaba rodeando de gente que no le estaba haciendo nada bien y que con el tiempo se iba a dar cuenta adonde lo podían conducir. Algunos están ocupando cargos, es gente que no lo va a ayudar, gente que siempre quiso mi lugar”.
En ese sentido, reveló que “una de las estrategias era buscar un plan para que yo dejara la Secretaría de Gobierno, Margarita dejara la presidencia del bloque y dejarme afuera de la presidencia del partido”, y apuntó nombre y apellido: “El que manifestaba estas cosas era Gustavo Díaz. Esto existió y se habló en el bloque de concejales, la consigna era relevarme de los primeros planos que pudiera tener. Todavía hay intención de algunas otras cosas”.
“Le dije que lamentaba que no confiara en sus secretarios; nosotros quisimos hacer un plan de gobierno para llegar a las elecciones del año que viene, para darle continuidad a un proyecto que llevaba tantos años. El pedía un respaldo a su trabajo y le dije que lo importante es que se tenía que dejar ayudar, ni siquiera nos avisaba que mantenía reuniones oficiales con funcionarios, nos enterábamos por los diarios”, confesó.
Análisis a veinte días
Almada habló veinte días después y por primera vez para, además de detallar una versión distinta acerca de cómo se sucedieron los hechos, ofrecer un análisis al respecto, especialmente en lo que atiene a Acción por San Pedro, el partido que él mismo preside, del que Barbieri dijo “lo fundé yo” y Margarita Frisch anotó como propio asegurando que el lugar del Diputado Nacional y ex Intendente es el radicalismo, y donde dicen que Guacone se recostará para ir a elecciones el próximo año como herramienta partidaria para acercar posiciones con partidos de relevancia nacional, con el kirchnerismo como un horizonte que aparece cada vez más cercano.
“Barbieri no va a regalar lo que tanto le costó a él, a Salviolo y a Juan Almada, que fue crear acción por San Pedro”, sentenció el ex Secretario de Gobierno y agregó: “Tiene más de 400 afiliados, el número suficiente para ir a elecciones. El partido sigue existiendo, tenemos reuniones una vez por mes, como indica la carta orgánica”.
Respecto de la situación del partido, volvió a señalar a funcionarios del gabinete que se entrometieron en el funcionamiento de esa fuerza: “Hubo algunas actitudes que bueno… Hasta convocaron gente que no era afiliada al partido para que fueran una noche a la asamblea para que sean testigos del pedido de renuncia que iban a hacer hacia mí como presidente del partido”.
Almada había manifestado en este medio sus deseos de ser Intendente de San Pedro, lo que, considera, también tuvo mucha influencia en la decisión de apartarlo:”Han tenido mucho que ver los que proyectan a Guacone como candidato a 2011, y creo que cuando dije que me gustaría ser intendente tuvo mucho que ver. Habíamos tenido una charla que él convocó por el tema de las candidaturas, y yo le dije una frase que nos enseñó Barbieri: ‘No va a ser intendente el que quiere sino el que la gente quiere’, y tiene razón. Eso lo tenemos claro en el Acuerdo Cívico y Social, donde está Acción por San Pedro.
Los proyectos políticos han superado las identidades partidarias, la gente vota al candidato”.
Almada opinó también sobre la actualidad política del partido de gobierno, una coalición que atraviesa una importante crisis política y cuyo mayor emergente es el Concejo Deliberante, donde los ánimos están caldeados: “Hoy el bloque está dividido. Si respaldás, te pegás a Guacone, pero hay quienes no comparten la decisión y están en desacuerdo. Hoy tiene una décima parte del bloque, va a tener que conformar uno propio, sino va a ser muy difícil gobernar”.
“Cuando salí (de la casa de Frisch) lo primero que hice fue llamar a Barbieri. No sabía nada. No entendía nada. Le comuniqué qué era lo que pasaba. Después charlamos varias veces, tratando de analizar con la mente fría todo lo que pasó. Barbieri en ningún momento lo imaginó, pero empezaron a haber señales de las que nos enterábamos de afuera y él también, las gestiones con los funcionarios” del kirchnerismo, por ejemplo.
El hombre
y el funcionario
El funcionario Juan Almada que analiza y se enoja es el mismo que el hombre al que le dolió la decisión que lo alejó de algo a lo que dedicó sus días durante más de seis años, como bien dice él, “equivocado o no, con errores, pero con pasión”.
“Anímicamente me afectó mucho, desde lo emocional, uno no pasó en vano por ahí. En el momento en que me dan la noticia lo primero que pensé fue en mi hijo Agustín, que este año empezó la facultad, estudia Relaciones Internacionales. Yo lo acompañé a la facultad el primer día que empezó las clases a la facultad y le pedí una sola cosa: traeme el título”, dice la voz introspectiva de Almada. “Yo tengo asumido varias cosas: una es que estaba en un cargo político y cuando me tuviera que ir me iría; lo segundo es que si me tengo que desprender de mis bienes, que son un auto y una casa, lo único que tengo, para que mis hijos estudien lo voy a hacer”.
Juan Angel Almada está por primera vez en su vida desempleado: “Estoy sin trabajo, el sueldo de Secretario de Gobierno era el único ingreso de mi casa. Pero tengo la esperanza de conseguir algún trabajo, tengo las palabras del gerente de una importante empresa que me dijo que puedo conseguir trabajo en cualquier lado, porque no estoy sucio”.
Al respecto, reveló una incógnita que muchos se hicieron, dando crédito a versiones que habían ganado la calle desde el día en que se conoció la noticia de su expulsión: “Tengo el ofrecimiento de un amigo del que políticamente es difícil que pueda estar alejado, que es Mario Barbieri; mientras pueda estar a su lado voy a estar y a partir de julio voy a estar a su lado”.
