Jardines municipales contratan servicio de limpieza privada para no suspender las clases
La crisis que atraviesa el Gobierno de Pablo Guacone golpea una vez más a la educación. Tras las críticas por el incumplimiento en las obras que debían concretarse tiempo atrás y el desvío del Fondo Educativo, ahora los directivos de los jardines contrataron a empresas privadas para que limpien las aulas. El martes restablecieron el servicio de transporte escolar.
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Los Jardines Calculín, de La Buena Moza; Pulgarcito, de Doyle; y Calcuta y Frutillitas, de San Pedro son municipales, por lo que la crisis económico financiera que atraviesa el gobierno local los afecta directamente. Dos de los cuatro se vieron en la obligación de contratar un servicio de limpieza privado para garantizar el dictado de clases, otro reclama la finalización de las obras comenzadas en 2013, y sólo uno aseguró que “hasta ahora” no tuvieron dificultades.
La preocupación sobre cuánto afectará la deuda del Ejecutivo con los trabajadores municipales surgió tras la reunión que el viernes pasado mantuvieron los directivos del Jardín Calcuta con los padres de los alumnos que diariamente asisten al establecimiento.
En dicho encuentro los docentes solicitaron a los presentes “una colaboración voluntaria” para abonar un servicio de limpieza privada que permita garantizar el dictado de clases, ya que la auxiliar que presta servicios en el turno mañana no asiste al jardín porque adhirió al paro por no percibir su sueldo en tiempo y forma.
“Les pedimos que paguen una cuota de 58 pesos”, confirmó en diálogo con FM Génesis la directora del Jardín Calcuta Susana Piquioni y agregó: “Les pedimos la colaboración porque para poder abrir todos los días tenemos que contratar una empresa de limpieza privada”.
De todos modos la docente descartó las versiones que indicaban que el establecimiento iba a cerrar: “Nunca dijimos que cerrábamos las puertas para siempre, iba a ser como un día de paro”, aclaró.
Otro de los establecimientos que optó por hacerse cargo de la limpieza del edificio fue el Jardín Frutillitas. La Opinión consultó a la Directora de la institución, Nora Corbalán, quien aseguró que están dictando clases “normalmente” ya que debieron contratar “personal privado de limpieza” porque una de las porteras adhirió a la medida de fuerza.
El dinero para hacer frente a dicho contrato surge de “lo que pagan los papás por mes”. De esta manera, los directivos garantizan las clases, aunque de prolongarse esta difícil situación desconocen si podrán solventar los gastos.
Corbalán lamentó tener que destinar parte del dinero que debía ser utilizado para pintar el edificio en algo de lo que debe ocuparse el municipio pero reconoció: “También entiendo a la persona que está haciendo paro porque no cobra”.
El Jardín Frutillitas abona además los servicios de luz, gas y teléfono, ya que a principio de año las autoridades municipales les comunicaron que no podrían hacerse cargo.
Calculín y Pulgarcito,
sin problemas
Los directivos de ambos jardines coincidieron en que por el momento no se han visto en la obligación de tener que suspender las clases, pero reconocieron que los problemas económicos están a la vista.
Desde Calculín, de La Buena Moza, indicaron que el municipio sólo abona la luz, que no tienen teléfono y que del gas siempre se hicieron cargo ellos. “Hasta ahora vamos a seguir, si se nos complica veremos cómo continuamos”, señaló Andrea Zugasti, máxima autoridad.
Por su parte Paola Moreira, Directora del jardín Pulgarcito, de Pueblo Doyle, confirmó que no tuvieron problemas con los auxiliares porque la única que asiste presta servicio en el establecimiento por un decreto firmado por la Secretaría de Desarrollo Humano.
De todos modos manifestó que todavía aguardan que el municipio finalice la obra que comenzó el 15 de julio de 2013 y nunca culminó. “No falta nada, sólo resta poner los vidrios, una puerta y el tanque de agua”, detalló.
Hasta el viernes habrá servicio de transporte escolar
La semana comenzó con dificultades para aquellos alumnos que dependen de los recorridos diarios para asistir a clases. El domingo, los Consejeros anunciaron que ante la deuda que el Gobierno Provincial mantenía con los proveedores se vieron en la obligación de suspender el servicio.
El lunes, producto de las gestiones realizadas y el abono del mes de agosto por parte de la municipalidad, los propietarios de los colectivos garantizaron que cumplirán con el recorrido durante toda la semana y anunciaron que quedan “a la espera de la efectivización del pago correspondiente de la Dirección General de Cultura y Educación”, y que caso contrario se verán “imposibilitados de brindar dicho servicio a partir del día lunes 22 del corriente mes”.
