Investigan presunta golpiza a preso sampedrino en el Hospital Fiorito
Jonatan Alí protagonizó un intento de robo en el que se tiroteó con un policía. Ambos fueron heridos. El joven recibió un disparo en la espalda y fue derivado a ese centro de salud de Avellaneda. Sus familiares denunciaron que los policías que lo custodiaban lo golpearon hasta dejarlo al borde la muerte.
Desde la semana pasada se investiga de oficio la denuncia efectuada por la familia de Jonatan Alí, un joven de 19 años que se debate entre la vida y la muerte en una habitación del área de terapia intensiva del Hospital Fiorito, en el partido de Avellaneda. Sus allegados sostienen que fue brutalmente golpeado por los policías que lo custodian. Que los efectivos, uno de Avellaneda y el otro de San Pedro, aprovecharon la ausencia de los familiares para ingresar y provocar el grave incidente, aunque también sostienen que se habría sumado un tercer policía también de esa localidad.
Los familiares aseguraron que el joven estaba por ser dado de alta y que repentinamente debió ser trasladado al área de terapia intensiva con un cuadro infeccioso que se había generalizado por todo el organismo. Habría sucedido en ausencia de ellos, quienes habían regresado a la ciudad por cuestiones personales, pero seguros de que pronto iba a ser dado de alta.
“Si era de acá no cuenta el cuento”, le habría dicho uno de los policías del conurbano según refirió su tío Rafael Medina, quien además recalcó: “Somos gente de trabajo, si Jonatan tiene que ir a Sierra Chica que vaya, porque hizo algo malo, pero que nos expliquen que pasó en esas horas”. Alí ingresó al Hospital Fiorito tras ser derivado del nosocomio de nuestra ciudad con una bala alojada entre las vértebras. El pasado 10 de octubre protagonizó junto a otros dos cómplices un intento de robo calificado a un grupo de turistas que pescaban en horas de la madrugada a la vera del riacho San Pedro, en inmediaciones de la Bajada de los Dos Pinos.
Uno de los damnificados resultó ser el Policía en actividad Jorge Espíndola, perteneciente a la División Custodia y Traslado de Detenidos del departamento judicial Mercedes, quien utilizando su arma reglamentaria mantuvo un intercambio de disparo con los jóvenes quienes escaparon arrojándose al río. El Policía de la Bonaerense también resultó herido y debió ser hospitalizado para ser atendido. Mientras tanto, Alí se presentó por sus propios medios a la guardia del Hospital, donde de inmediato quedó detenido e incomunicado.
El abogado Daniel Porta se presentó en la Fiscalía N° 7 de la Dra. Gabriela Ates para denunciar lo asegurado por los familiares de Alí y darle curso a una presentación totalmente diferente a la que se investiga por el ilícito de la madrugada del lunes 10.
Por una cuestión de jurisdicción, la Dra. Ates actuó de oficio, inició una causa y como lo marca la ley trasladó el caso a la Fiscalía N° 3 del partido de Lanús. Allí será el Dr. Alejandro Rojas quien investigue lo que verdaderamente ocurrió en el Hospital Fiorito.
Como si todo esto fuera poco, los mismos familiares denunciaron días después que, curiosamente, tres hojas del libro de acta donde queda registrada la guardia de policías que custodiaban la habitación fueron cortadas, y además, una vez que trascendió lo denunciado los efectivos de la Policía de Avellaneda no concurrieron más a vigilar al preso.
“No hubo golpiza”
El titular de la Policía Distrital de San Pedro, Comisario Darío Jerez y el Jefe de la Terapia Intensiva del Hospital Fiorito, Dr. Antonio Conforti, anunciaron que se practicó una cirugía por una perforación duodenal que le provocó una infección generalizada y desestimaron cualquier tipo de agresión en el interior de la habitación.
“Se pudo establecer que el paciente sufrió una descompensación producto de una infección generalizada originada en una perforación duodenal”, explicó el Jefe Policial.
Además agregó que la Justicia había desestimado un pedido de excarcelación efectuada por el abogado y que justo el día de su internación en terapia intensiva se había dispuesto su internación en un pabellón de sanidad de la Unidad Penal de Magdalena, para que el joven continuara allí con su recuperación.
Por su parte, el Doctor Conforti expresó que Alí sufrió un “cuadro de shock séptico con disfunción de varios órganos e ingresó después de un postoperatorio con una perforación en el duodeno”. Respecto a las causas que pudieran ocasionar esta lesión, indicó que “no hay evidencias que demuestren la existencia de un trauma externo”. Incluso sostuvo que puede tratarse de una lesión producto de los nervios que no fue detectada en la operación.
“Está con respirador en un estado muy crítico, con una bacteria alojada en varias partes del cuerpo”, aseguró el profesional. Conforti expresó que en el ojo Alí tiene “un proceso inflamatorio donde está la misma bacteria que tiene en todo el cuerpo y que creo que es la causa del estado general del paciente”.
Además, el Jefe del Área se refirió a la presunta golpiza expresando que “la sala de neurocirugía tiene boxes de cuatro camas y se escucha de un box a otro, porque el techo está libre, por lo que nadie puede ser castigado sin que otro escuche”.
Se aguarda que el Fiscal Rojas intervenga rápidamente e interpele a quienes se desempeñaron en el lugar por esos días, para sacar una conclusión de lo que se ha dicho hasta el momento.

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