Investigan a Marisa García por defraudación
La Presidenta de la Cruz Roja local aparece en una causa iniciada en la Justicia Federal porteña, que este año pasó a los tribunales de San Nicolás. Es porque cobraba un plan Jefes y Jefas de Hogar, y su esposo es efectivo de Prefectura, lo que genera una incompatibilidad. Dijo a La Opinión que nunca había percibido el dinero pero la documentación obrante señala lo contrario.
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El Juez Federal Carlos Villafuerte Ruzo tiene a su cargo una causa por defraudación contra la administración pública en la que está imputada la titular de la Cruz Roja Argentina Filial San Pedro, Claudia Marisa García de Muñoz. Se trata de una investigación que involucra a varias personas que alguna vez cobraron planes Jefes y Jefas de Hogar, a pesar de incompatibilidades manifiestas.
Marisa García fue denunciada por el Fiscal Federal Guillermo Fernando Marijuan. La causa fue iniciada en el Juzgado Nacional en lo criminal y correccional N° 11 de Capital Federal aproximadamente en el año 2005. El Juez era Claudio Bonadío, quien se declaró “incompetente”, por lo que todo pasó a San Nicolás.
En los registros del Ministerio de Trabajo de la Nación, la presidenta de la Cruz Roja local aparece como beneficiaria del plan al menos desde julio de 2002 a octubre de 2004, cuando todavía figuraba como “activa”
Como todos los desocupados a los que el Estado argentino asistió en la peor crisis que sufriera el país, Claudia Marisa García, CUIL 272049036349, cobraba 150 pesos mensuales que recibía a través de la boca de pago 99014487 del Banco de la Provincia de Buenos Aires, por “actividades comunitarias” realizadas bajo el proyecto 2-567-4935 de “apoyo a instituciones intermedias” cuyo responsable/empleador era la Municipalidad de San Pedro. Su presencia en la causa federal iniciada por el Fiscal Marijuan en el marco de las estafas agravadas que sospecha la Unidad de Información Financiera (UIF) obedece a la condición de efectivo de Prefectura de su esposo, lo que habría generado la incompatibilidad con el beneficio social estatal.
“Yo nunca cobré”
La Opinión consultó a Marisa García respecto de la denuncia y la causa, cuya novedad actual es que pasó a San Nicolás desde Capital Federal, aunque en los años que lleva en marcha nunca se adoptó lo que la Justicia denomina “temperamento procesal” alguno. Es decir, jamás se movió. La Presidenta de Cruz Roja explicó que la causa comenzó “cuando hicieron en el Municipio por el plan de Jefes y Jefas”. En esa oportunidad, hubo un verdadero escándalo dentro del Palacio Municipal, puesto que dentro de Desarrollo Humano había personal que cobraba el plan.
Ello provocó el procesamiento de unas 40 personas, entre ellos los exfuncionarios del gobierno de Barbieri Gustavo Hansen y Angel Alvarez (actual Director de Servicios Públicos) y de Nancy Budiño (actual Jefa de la Oficina de Empleo).
García informó que sólo está al tanto del inicio de la causa y le restó relevancia. “No me notificaron. Hasta puede que haya prescripto. Ni siquiera me citaron ni nada”, dijo.
Respecto a su aparición en los registros, aseguró: “Aparecía como beneficiaria, pero nunca lo cobré (al plan)”. Explicó que “había gente que venía a trabajar y yo les firmaba, pero jamás cobré, firmaba horarios”.
Lo que dice el Ministerio
Es decir que tenía a su cargo los registros del cumplimiento del horario de los beneficiarios que realizaban contraprestación en Cruz Roja. “Lo que hacía era firmar planillas por eso estoy, simplemente por eso, no me llamaron ni nada. Que yo sepa no pasó a nada”, aseguró a La Opinión.
En el registro del Ministerio de Trabajo que se reproduce en esta página, Marisa García aparece como beneficiaria a la que se liquidaron al menos 28 meses del Plan Jefes y Jefas de Hogar. Ello suma unos 4.200 pesos.
La suma puede resultar menor para una carátula de estafa agravada como lo es la de defraudación a la administración pública. Lo cierto es que se suma a otros tantos que habrían hecho el mismo perjuicio para con el Estado y en tiempos en los que la ayuda social era una necesidad extrema frente a lo que sucedía en todo el país, donde lo que faltaba era ni más ni menos que el pan en la mesa de millones de argentinos. A veces, estar en ciertas posiciones permite algunos beneficios. Hasta que alguien se da cuenta.
