Intentan recuperar a los astilleros
El Intendente Barbieri y el Secretario de la Producción Norberto Atrip participaron ayer por la tarde de una imprevista reunión con los representantes de Astilleros Lilo, interesados en buscar alternativas para instalarse en la ciudad después del rechazo hecho por el consorcio de gestión ante quienes entregaron una propuesta.
Las vueltas de las cosas y las cosas de vuelta. A un año de la presentación de los empresarios interesados en instalar en el puerto un taller naval de gran envergadura dentro de la apertura que se propiciaba desde el consorcio de gestión, el propio Intendente Barbieri quien si Arcor decía que sí no los quería dentro del puerto, se sentó a dialogar con ellos.
El aniversario de la Audiencia Pública pasó sin pena ni gloria y aquel sonado respaldo a Arcor finalmente tampoco sirvió para nada. Multimar, la otra empresa que presentó su anteproyecto para invertir en el Puerto analiza cómo y cuando hacerlo y, finalmente, los únicos que mantendrían el interés por invertir y estarían dispuestos a hacerlo “mañana mismo” son los astilleros.
El NO que se veían venir casi desde que se presentaron, llegó casi a fin de año, pero el interés por radicarse en la zona no cesó y de eso comenzaron a hablar con el Intendente ayer en Buenos Aires.
La reunión no había trascendido y los resultados de este primer encuentro según comentaron algunos de sus participantes, es el inicio de una gestión que incluirá una próxima visita a la región para buscar otros espacios aptos para el emprendimiento. “En el Puerto no, porque el puerto está privatizado”, dijo uno de los allegados a la negociación.
Enterados de la inminente renuncia al consorcio y del interés que existiría a través de la nueva gestión en Producción, los empresarios podrían replantear el proyecto en otra zona.
Un astillero modelo
“Nosotros no queremos entorpecer nada, sólo queremos ser parte del nuevo puerto y para eso presentamos nuestra propuesta”, había dicho a La Opinión el Ingeniero Naval Rubén Cipriano cuando presentaron ante el consorcio la propuesta. Hablaban en Mayo de 2005, de invertir progresivamente en instalaciones adecuadas para la puesta en seco y botadura de embarcaciones de hasta 1.500 toneladas de peso y de un inicio de actividades a los 6 meses.
Por sus características este Astillero podría demandar una inversión $ 1.200.000 en dos años y su impacto en las fuentes laborales sería importante partiendo con 20 empleados y arribando hasta 200 personas en el término de dos años con jornales de entre 35 y 65 pesos. Las actividades que realiza la empresa son “Construcción y reparación navales”, “Mecánica, electricidad y electrónica naval”, “Calderería y Cobrería Naval”, Carpintería naval e interiores”, “Buceo y Salvamento”. De todo esto se vuelve a hablar en firme a partir de ayer.

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