Quienes pasaron por la vivienda ubicada en Rivadavia entre Ruiz Moreno y 3 de Febrero, y en algún momento participaron de los programas que se desarrollaron en ese lugar se entristecieron al ver como el edificio que la Fundación Kelloggs donó a traves de CEADEL porta un cartel de venta.
En 1992 quienes encabezaban el proyecto buscaban crear un lugar para contener a los jóvenes e integrar a adolescentes de diferentes zonas de la ciudad. La Licenciada Silvina Chediak que formó parte del proyecto recordó como se inició el programa y contó que cuando Juan José Sánchez era intendente y “se trabajaba con financiación del exterior” se realizó en San Pedro un diagnóstico participativo, “se hizo una experiencia en el Barrio de La Tosquera”. Chediak dijo que en ese momento representantes de la Fundación encabezada por Olga Nirenberg y el Dr. Perrone, presentaron un proyecto a Kelloggs que se aprobó y en 1992 comenzó a trabajar hasta el 95 cuando finalizó la financiación” y el inmueble quedó para que continúe el trabajo de los jóvenes. A partir de allí, quienes colaboraban en los talleres y proyectos crearon una ONG que buscó mantenerse pero no consiguió los fondos como para sostener la casa y debieron abandonarla. Ester Noat, que también formó parte del proyecto de Casa Joven, explicó que la vivienda siguió perteneciendo a Kelloggs y que en la gestión del exintendente Mario Barbieri “tuvieron una mala experiencia”, cuando fue utilizada con otros fines.
Tras el recuerdo de quienes en algún momento formaron parte de Casa Joven o “Saludar”, una organización que trataba trastornos alimenticios, envueltos por la nostalgia de ver como se pone en venta una propiedad que albergó a tantos jóvenes recuerdan su paso por la propiedad de Rivadavia al 1000.
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(75)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)