La noticia cayó en el momento menos pensado, justo cuando la institución está celebrando sus 76 años de vida y luego de que la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Nº 1 de San Nicolás, anulara el fallo dictado por el Juez Mugíca Bricchi que había condenado a pagar a Independencia F.C. $238.000, mas todos los intereses, costas y honorarios, según lo había adelantado en su momento el Dr. Benito Aldazabal.
El Lunes se conoció a través de la Dra. Marisa López Bravo, abogada patrocinante del demandante, que un fallo en primera instancia condenó a Independencia F. C. y los progenitores de Leonardo Fernández a abonar una cifra cercana a los $700.000. La sentencia es de $277.820 y se eleva a unos $450.000 con las costas e intereses, que, sumándoles los honorarios se acercan a los $720.000.
Este fallo es sin dudas un duro revés para la institución que viene pregonando por este caso desde el año ‘98 cuando se produjo el hecho. No caben dudas de que con este dictamen la situación se le vuelve otra vez en contra, causando una enorme preocupación a la vez, por la vida institucional y social que cumple Independencia en esa populosa barriada.
El hecho en cuestión, ocurrió mientras se desarrollaba un baile, durante la madrugada del 9 de Julio de 1998. Esa noche un conocido joven con antecedentes, de nombre Oscar Leonardo Fernández (apodado “Brea”), le produjo una herida de arma blanca a Néstor González en uno de los baños. Como consecuencia de este hecho, la víctima terminó sufriendo la amputación de sus piernas.
Esa situación significó un antes y un después para la vida institucional de los clubes de San Pedro. Es más, marcó un precedente, pues a partir de lo ocurrido, fueron varios los establecimientos que sufrieron o sufren los mismos avatares, con juicios o intimaciones desmedidas.
Fue una luz de alarma que dio lugar a varias causas y generalizó preocupación en otras instituciones. Esto, hasta obligó a los dirigentes de Independencia, a agruparse y llevar esta problemática a otros sectores con el único fin de buscar una salida.
El propio Club en cuestión decidió, hace muy pocos meses, terminar con los tradicionales bailes de los Domingos. Las constantes peleas y agresiones adentro y afuera de la institución terminaron de agotar a los indefensos dirigentes que ya no le encontraban salida ante tan delicada situación, y antes de tener que soportar un hecho como el de Julio del ’98 desistieron respecto a la organización de este tipo de eventos.
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)