Indemnización para la balacera en la casa de la familia Olmos
El abogado del único detenido por el caso acordó con los dueños de la Farmacia Lavagnino una salida económica para obtener la libertad del preso. El Fiscal Granda indicó que eso implica bajar la calificación del delito, que de tentativa de homicidio pasa a abuso de armas. El efectivo de Prefectura que participó sigue imputado y el policía sospechado de dejarlo ir, investigado.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/13371754832003806203.jpg)
El único detenido por el caso de la balacera a la vivienda de la familia Olmos, ubicada en Bottaro y Casella, aguardaba la decisión del Juzgado para salir en libertad, luego de que su abogado acordara con el representante legal de las víctimas un monto en dinero para reparar los daños ocasionados aquella madrugada del 3 de marzo pasado.
Preso e imputado bajo la calificación de “tentativa de homicidio”, con este acuerdo no sólo recupera su libertad sino que además logra bajar la calificación del delito por el que llegará a juicio oral y público, que compartirá con el otro acusado, un efectivo de Prefectura Naval Argentina.
Cambio de carátula
El acuerdo de naturaleza patrimonial ronda los 20.000 pesos y fue presentado al Juzgado interviniente. “No es muy serio que uno sostenga la tentativa de homicidio en medio de un acuerdo de naturaleza económica”, opinó el Fiscal Hernán Granda, a quien el abogado de la familia Olmos confirmó que “no les interesaba que continúe en prisión”, lo que da lugar a que el reo obtenga su libertad ya que la preventiva que pesaba sobre él queda sin razón.
“Las partes tienen todo el derecho de alcanzar este acuerdo, uno podrá compartirlo o no, pero lo cierto es que el Fiscal representa los intereses de la víctima, si ellos han conseguido otra salida hay que respetarla, la comparta o no”, explicó Granda”, quien trabajaba en una causa con una figura penal muy grave, como la de tentativa de homicidio, tarea que ahora se cae.
Madrugada de furia
La vivienda de esta familia, propietaria de la farmacia Lavagnino, fue atacada a balazos aproximadamente a las 6.00 de la mañana del sábado 3 de marzo. Luis Olmos, dueño de casa, abrió el garaje tras escuchar unos ruidos y se encontró con una persona que descerrajó disparos de arma de fuego sobre la casa.
“Asomé la cabeza y me disparó a quemarropas”, relató Olmos en ese momento. Su casa y su auto recibieron en total unos catorce balazos.
Además del efectivo de prefectura y el detenido que recupera su libertad, está imputado por “incumplimiento de los deberes de funcionario público” un policía identificado como Marcos Machado, sobre quien también pesa una investigación de Asuntos Internos.
Esto obedece a declaraciones de la víctima y otros testigos que dieron cuenta de que el policía habría dejado ir al efectivo de Prefectura imputado, aunque en su propia declaración, Machado desmintió esas versiones y aseguró que no facilitó la fuga del prefecturiano, quien se entregó recién al otro día.
