:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/12722583543914.jpg)
Quienes pasaron durante el fin de semana por el nuevo Paseo Público con intenciones de disfrutar del sol y las actividades al aire libre, buscando un lugar más despejado y tranquilo que el primero, vieron frustrados sus planes. El lugar estuvo completamente cerrado e inundado como consecuencia de la tormenta que dejó más de sesenta milímetros de lluvia caída en escasas horas durante la noche del sábado. La dejadez y el abandono suman un motivo más para que, tanto sampedrinos como turistas, descarten ese lugar que los vecinos no aceptan desde su gestación. “El Pasillo Público”, tal como se lo ha denominado vulgarmente por su extensión y longitud, es un acceso impenetrable hacia el río, un lugar desperdiciado que el descuido de “todos” lo hace despreciable. Ojalá las autoridades pongan el ojo en este lugar de una vez por todas, ante el reclamo de mayor espacio para el disfrute y el ocio de las familias que merecen la posibilidad de estar en un lugar confortable, ya que es el mínimo contacto cercano con la naturaleza que nos queda.
