Impacta la recesión en algunos comercios
La crisis golpea y fuerte a la economía local. Las compras siempre bajan en esta época, pero no como este año. A ello debe sumárse la lenta recuperación del conflicto del campo.
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Los comerciantes de la ciudad están pasando una de las épocas más difíciles en cuanto a las ventas. Es que si bien la crisis económica está afectando a todos los países del mundo, incluso a los más poderosos, y aunque desde el Gobierno Nacional aseguran que “el efecto Jazz” (tal como denominó a la crisis la Presidenta) no llegó a la Argentina, los pueblos del interior son víctimas de esa crisis.
El Partido de San Pedro viene desde 2008 siendo muy afectado por varias situaciones que agravan la crisis. Si se suma el desempleo en masa, consecuencia de los desmontes en las localidades, el efecto que dejó la lucha del campo con el Gobierno y la actual situación global, el resultado no es bueno.
La ropa
Varios de los locales que fueron consultados por La Opinión manifestaron varias situaciones similares, entre las que sobresalió la falta de clientes, principalmente durante la semana. En estos días, según dicen, son pocas las personas que efectúan compras, aunque alguno que otro efectúa consultas. Sin embargo, hay dos situaciones que se deben remarcar: ropa masculina y ofertas en cuotas.
Los locales de ropa masculina son en líneas generales los más afectados por la situación. Según comentan dueños y empleados, los hombres priorizan otras cosas antes de comprar ropa. Igualmente, esta situación se diferencia además de los locales de ropa femenina, porque en los comercios “para ellas”, los precios son mucho más económicos. “Con lo que gastás en una camisa para hombre compras dos y hasta tres remeras de mujer”, comentó Romina, empleada de un conocido local de la ciudad.
Las estrategias que puedan implementar los comerciantes son fundamentales a la hora de competir, principalmente para los comercios de importantes marcas que se han instalado en los últimos meses en la ciudad. Ofertas, descuentos y carteles que exponen precios en cuotas en lugares que antes no lo hacían, son algunas de esas novedades en la competencia. Por su parte, los locales de ropa femenina tienen más clientes debido a la competencia en lo económico. “Los fines de semana las ventas mejoran”, dicen, debido a las salidas.
Las excepciones
En el recorrido se visitaron varios comercios en los que se remarcó que si bien hay un retroceso en las ventas, no se ha perdido lo principal, el sustento que los ayuda a mantenerse: los clientes habituales. Algunos tienen una importante cantidad de personas que les son fieles y que acuden a comprar seguido. Al menos dos de los consultados manifestaron que fue poca la bajante del consumo.
Elementos necesarios
Obviamente, los comercios que manifestaron que son casi nulas las bajas en las ventas, son los dedicados a elementos de primera necesidad. “La gente tiene que comer e higienizarse”, afirmó una dependiente de un local de artículos de limpieza y perfumería. Es cierto que la crisis se nota, pero no es tan importante para ese sector, ya que son fundamentales para que las familias puedan continuar con la vida cotidiana. Igualmente lo que remarcó la gente de ese sector, es que los clientes preguntan y consumen más segundas y terceras marcas, dejando de comprar como antes los productos más caros. “Si tienen que elegir entre un shampoo Pantene de casi $ 7 y de 200 ml, contra un Plusbelle de 1000 y casi la misma plata, se llevan el Plusbelle”, explicó la empleada.
En líneas generales, todos los comercios han notado una desaceleración en el consumo y por ende en las ventas, siendo los clientes más selectivos y observadores de la relación precio y calidad.
Las ventas en cuotas
En los comercios que financian distintos productos, las ventas se ven perjudicadas por los faltantes de stock. Algunas de las barreras en la importación han puesto en jaque, sobre todo, a las casas de electrodomésticos. Sin embargo la tentación de los planes de financiación siguen vigentes. Los problemas se registran en la morosidad que producen los altibajos como el registrado a principios de año con los aumentos en el consumo de energía. Allí, quien más quien menos intentaba adquirir productos que no le demanden mayor energía. El caso contrario se da en los locales que “fían a los conocidos y les permiten pagar en dos o tres veces”. Al menos en esa costumbre pueblerina no ha habido cambios.
