Identifican el cadáver del hombre ejecutado en la isla
Las pericias dactilográficas confirmaron que se trata de Aristóbulo Delfor Varela, tal como lo habían señalado algunas personas conocidas tras su desaparición. El Fiscal busca ahora, al autor o los autores del crimen.
El cuerpo sin vida que apareció flotando en el Paraná el 20 de Septiembre del año en curso, recuperó su identidad el pasado Viernes cuando llegaron a manos del Fiscal Leveratto los resultados de la comparación de las fotos de las huellas dactilares de dos de las falanges con las que se archivan en el Registro Nacional de las Personas.
Aristóbulo Delfor Varela, fue sepultado como NN en el cementerio de San Pedro sin que nadie reclamara por su desaparición. Las pruebas solicitadas por quien tiene a su cargo la investigación, pudieron realizarse a consecuencia de un prolijo trabajo de los peritos que lograron rescatar parte de la dermis para ser fotografiada y cotejada por algunos de los recorridos que permiten precisar sin equivocaciones la identidad.
Ahora quedan muchas medidas por concretarse. En principio el Dr. Leveratto solicitará que de inmediato se retire el rótulo de NN y se proceda a su correcta inscripción como fallecido.
Esta corroboración permitirá ahora que otras medidas pendientes comiencen a trazar dos líneas claras. Por una parte la búsqueda de uno o más asesinos y por otra, el rastreo de familiares que puedan aportar mayores detalles a la misteriosa causa.
Como se recordará, Varela fue ejecutado con un tiro de escopeta a corta distancia de la base de su cráneo y arrojado en inmediaciones de la zona de islas. Allí permaneció varios días hasta que la Prefectura rescató el cuerpo y lo entregó para su correspondiente autopsia. Entre las marcas que presentaba, llama la atención un golpe en el brazo que podría ser producto de una pisada, por lo que no se descarta que en el momento de su muerte haya estado en el piso. Eso no es todo, también se evalúa el motivo por el cual, en su cintura seguía intacto el cuchillo que portaba como elemento de defensa.
Todos los testigos coinciden en señalar que era un hombre acostumbrado a portar armas de todo tipo y que su carácter era muy particular.
Según fuentes allegadas a la Fiscalía, “hay pistas para seguir” pero “nada se puede adelantar para no entorpecer la investigación”.
Por el momento, son pocos los datos que se poseen sobre la manera en la que se perpetró el crimen, pero todo lleva a pensar que la desaparición de algunas de sus pertenencias en la precaria casa que habitaba, develaban un pasado con el que Varela no quería tener más contacto.

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