Veintitrés años estuvo Nelson Mandela preso de la ultraminoría blanca, los “afrikaaner”, mezcla de holandeses (su gran mayoría) e ingleses que impusieron el “apartheid”: dominar todo un país desde sus posiciones de minoría poderosa, casi siempre de buena posición económica o con un empleo normal y postergar a los “otros”, los negros. Estos no eran considerados casi personas, para las leyes afrikaaners no debían ser humanos, sino una especie de “zombis”, sin derechos ni justicia posible. Miles y miles de muertos y torturados, presos, deportados, postergados, etc. etc. El menú era amplio y creativo: todo en contra de los oscuros.
Mandela se propuso y logró conquistar la paz y el entendimiento de toda la nación. Líder nato, abogado, boxeador aficionado, terrorista, descendiente de una tribu que fue esclava durante siglos sin embargo se propuso ablandar el corazón de los dominadores sobre la base del “respeto mutuo” entre todos los habitantes. Vamos a escribir capítulos nuevos sobre la base del respeto a la dignidad humana, decía y no fue cabalmente comprendido siquiera por sus seguidores, salvo porque este pertinaz le agregaba una prédica continua y persistente!!!
Le fue muy útil incluso un campeonato mundial de rugby del año 1995 para que -amén de Sudáfrica campeón- fuera ovacionado por todo el estadio donde se jugó la final de ese evento.
En rigor de verdad en aquel país no hubiese quedado piedra sobre piedra si Mandela ordenaba la insurrección general de los negros contra los blancos. ¿Se entiende la grandeza moral de este Señor?….
Absoluto e indiscutido, este líder político hoy es respetado -y venerado- por toda Sudáfrica, lo sé de primera mano por mi hijo Constantino que hace dos años va a hacer cursos de rugby a ese país. Seguramente lo podremos comprobar en ocasión del próximo campeonato mundial de fútbol que nuestra selección va a (ganar?) disputar en junio.
La Warner Bros llevó este fenómeno humano y popular financiando una película dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon, y es un homenaje de justicia a este ser excepcional, único en el mundo…
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(75)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)