Hombre salvajemente golpeado en terapia intensiva, el agresor sigue prófugo
José Luis Albacete es intensamente buscado por la Policía desde la noche del sábado cuando se labró su orden de captura por ser el ejecutor del golpe de puño que provocó la caída de Heraldo Aníbal Bolaño. La víctima permanece en terapia intensiva del hospital donde se recupera de un hematoma cerebral occipital y de otras lesiones. Hay temor en los testigos y vecinos del barrio por las amenazas que profirieron familiares del agresor.
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El “Sapi” tiene antecedentes, la familia también, yo quiero que digan quien es porque no lo van a encontrar”, dijo uno de los hijos de la víctima, aún con visibles magullones producto de la pelea que mantuvo para intentar defender a su padre de la agresión de un grupo de personas que llegaron cuando José Luis Albacete propinó un golpe de puño al albañil de 56 años que había intentado mediar en una pelea que se desató tras “el robo de una bolsa de medias que tenían los pibes que vendían”, dijo a La Opinión.
El incidente que ahora mantiene con riesgo de vida a Heraldo Aníbal Bolaño ocurrió el sábado en horas del mediodía cerca de la intersección de Liniers y Sargento Selada.
Según pudo reconstruir uno de los principales testigos, todo comenzó cuando jóvenes vendedores a domicilio fueron víctimas de un atraco por parte de chicos que residen en la zona.
“Mi papá lo único que hizo fue separarlos porque estaban a los piedrazos”, indicó el hijo menor de Bolaño quien tuvo que tomarse a golpes de puño cuando su padre ya había caído sin conocimiento y fue salvajemente pateado por los agresores que acompañaron a Albacete.
“El me enseñó a caminar en esta vida y eso es de asesinos”, dijo al describir el motivo por el que quedó en el medio de una pelea que le era ajena y al comprobar que su papá no respondía tras la lesión que luego fue consignada como un hematoma cerebral occipital por los profesionales de la guardia del Hospital.
La versión de la familia de la víctima difiere de lo que relatan los otros protagonistas de la reyerta, entre ellos un menor que está acusado por el robo de ese día y que también lesionó al albañil cuando ya estaba tendido en el piso.
Por orden del Fiscal Marcelo Manso hubo allanamiento en el domicilio de quien fue señalado como responsable de las consecuencias que sufrióla víctima y el riesgo que corrió su vida, pero hasta el cierre de esta edición no habían logrado capturar a José Luis “Sapi” Albacete. Su última detención había sido por robo calificado que se sumó a sus antecedentes por otros delitos contra la propiedad y las personas.
Aguardan la recuperación en terapia intensiva
El martes por la tarde el Jefe de la Guardia del Hospital ofreció detalles sobre la atención que recibió Bolaño desde que ingresó al servicio de emergencias.
“Está con asistencia respiratoria pero si evoluciona y manifiesta algún signo aunque sea de dolor cuando le terminen de retirar la sedación puede mejorar”, dijo Herbas luego de confirmar que se decidió no efectuar un traslado a un centro de mayor complejidad por consejo de un neurocirujano que pidió los estudios realizados al paciente desde el sábado y hasta el lunes al mediodía. “El hematoma y la hemorragia no crecieron y por eso nos dijo que es mejor no operar, dejarlo donde esta”, agregó el profesional ante la consulta de La Opinión.
La familia del paciente aguarda cada parte médico y en la tarde del martes agradeció la asistencia que recibieron por parte del Secretario Privado del Intendente quien puso a disposición los medios necesarios por si debían remitir a otra ciudad a Bolaño.
El primer relato
Apenas trascendió el hecho, un periodista de La Opinión mantuvo diálogo directo con uno de los hijos de Bolaño. “Estaba sentado en la casa de mi papá, con mi hermano, mi cuñada y mi sobrino de dos años. Unos pendejos del 2 de Abril (SIC) le habían robado a unos vendedores. Hubo piñas y empezaron a tirar piedras”, relató.
Explicó que una de las piedras cayó cerca del pequeño de dos años y que eso motivó a que su hermano se acerque a pedir que “por favor paren” para salvaguardar al menor.
En minutos esos menores se fueron y volvieron acompañados por personas mayores de edad.
“Mi viejo quiso calmar las cosas y viene este, un hombre grande y se le acerca como para hablar y le pega una piña que lo desmaya”, aseguró al tiempo que recordó que le tiraron piedras en la cabeza y le pegaron patadas cuando ya estaba tendido en el piso.
“La policía lo tienen identificado, lo conocen. Ellos me dijeron el nombre, pero no podés hacer nada, la impotencia que te da”, lamentó ese día antes de que se ordenara el pedido de captura.
