Hermano Indio no descansa
Tras la aprehensión del menor prófugo que despertaba malestar entre los vecinos del barrio, los disparos no cesaron por lo que la policía debió intensificar las patrullas en la zona para evitar que los incidentes pasen a mayores.
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El viernes por la noche personal policial a cargo del Jefe Distrital Dante Paolini realizó cinco allanamientos en el barrio Hermano Indio, en busca de armas y para determinar en qué sectores viven quienes amedrentan a los vecinos. Los operativos dieron negativos y desde la comisaría señalaron que “lo bueno de estos procedimientos es que los vecinos noten que la policía está trabajando” en la zona para terminar con estos casos.
Las buenas intenciones de los uniformados no surtieron efecto en el barrio, ya que a las pocas horas se abrió fuego nuevamente y la policía debió acudir a Hermano Indio al 900 por pedido de los vecinos que temían por lo disparos.
“Se iniciaron actuaciones por abuso de arma”, informó el Jefe Distrital y confirmó que fueron tres los móviles que se desplazaron a la zona y “actuaron de oficio ya que la propietaria no realizó ninguna denuncia”. Tras las actuaciones, la policía notificó al Fiscal Hernán Granda, quien ordenó que se tomen pericias en la vivienda.
Los conflictos en el barrio tienen larga data. Los vecinos se acusan mutuamente de venta de drogas, robos y hasta asesinatos. Lo cierto es que en los últimos días el conflicto resurgió tras la detención de un menor que se había escapado de un instituto de menores de La Plata en busca de aclarar el asesinato de su hermano.
El jueves, cuando la policía logró dar con este adolescente de 17 años, familiares suyos se presentaron en la Comisaría y desde la puerta pedían que se intensifiquen los controles en el barrio, ya que “es imposible vivir” en el lugar.
Frente a los micrófonos de La Radio los vecinos acusaron a la policía de tener “amistades” dentro del barrio y connivencia con la comisión de ilícitos, al punto de nombrar a más de un conocido vecino a los que les atribuyeron la venta de drogas en el barrio, datos que deberán ser tomados por la Justicia para determinar cuánto de verdad hay en esos dichos de los vecinos y cuánto complican la vida de quienes quieren vivir tranquilos en el Hermano Indio.
