Hay preocupación por la falta de mantenimiento de la Terminal
Funcionarios municipales y el propio Intendente llevan largo tiempo esperando que alguna de las iniciativas privadas que se desarrollan sobre la ruta 9 amplíe sus expectativas convirtiéndose en una Terminal de ruta para ofrecer una mayor cantidad de conexiones y frecuencias con la ciudad. Mientras esto se resuelve en el mediano plazo, preparan la licitación para el mantenimiento y explotación de terminal actual que se encuentra en pésimo estado.
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Es uno de los puntos flojos de la ciudad turística que somos y es una grave falencia pensando en crecer en esa dirección. La infraestructura de servicios de transporte público local es deficiente y una de las causas indiscutidas es la mala ubicación de la terminal que obliga a todos los micros que entran y salen de la ciudad a recorrer casi 30 kilómetros adicionales para dejar o subir pasajeros.
Desde Agosto, la terminal está en manos de la Municipalidad. “En manos” quiere decir que se garantiza una mínima limpieza de baños y espacios públicos y nada más. Hay sectores muy feos, una obra de pintura que encaró el concesionario que fue echado y que quedó a medio terminar y una falta absoluta de inversión. Como contrapartida los pocos servicios que entran y salen están generalmente completos y las empresas que se suman con alternativas hacen buenos negocios.
“La Terminal, así como está, puede permanecer varios años” dicen, pero está lejos de satisfacer las demandas de una ciudad turística. Los cuatro meses de mantenimiento municipal han servido para que no haya particulares cobrándole a Chevallier o a los comerciantes que alquilan locales, sin destinar ese dinero al mantenimiento.
Sin embargo, sin ánimo de acusar a nadie, la opinión unánime de pasajeros es pésima. Para peor, la oficina de información turística que debería ser “la bienvenida” para muchos turistas luce abandonada, desprovista de material y pocas veces atendida.
Sin apuro
Con el convencimiento de que así como está la Terminal no le sirve a nadie, es improbable que se vuelquen grandes inversiones. “Un particular tampoco lo haría”, comentan. Es por eso que cuando se reacomode la Secretaría de Gobierno a su nueva estructura con menos áreas bajo su tutela, no habrá más excusas para completar el llamado a licitación para el mantenimiento y explotación de lo que es hoy la Terminal.
Esto implicará, según ya anticiparon, una disminución sustancial de las exigencias en cuanto al pago y no se descarta que sólo por mantenerla limpia, custodiada y activa, se ceda la explotación de los locales y la negociación de las empresas a quien haga la mejor oferta. Mientras tanto las gestiones a otro nivel apuntan, por ejemplo, a que alguno de los empresarios que posee paradores o estaciones de servicio sobre la ruta, amplíe su oferta rumbo a convertir alguna parte de su predio en una terminal. El Parador La Granja, por ejemplo, hoy es una terminal independiente con servicios de algunas empresas pero no han avanzado en las charlas con el municipio sobre eso. El parador RIMIDAN también presta servicios de este tipo para “transfers” de empresas como “Tienda León” o “Rosa Corapi” que hacen viajes Rosario – Ezeiza y viceversa.
De los emprendimientos que están surgiendo a la vera de la autopista el de la firma Caso S.A. que está recuperando el Parador La Serena con un ambicioso proyecto, depende buena parte de las expectativas que existen alrededor de contar con una Terminal importante en esa zona. “Esto podría generar mayor trabajo en el tráfico desde y hacia la ciudad para tomar los micros”. La Terminal, por varios meses y tal vez pronto en otras manos, seguirá siendo céntrica pero la mirada oficial está puesta en la ruta 9.
