Las callecitas de San Pedro tiene ese…qué se yo!!! ¿viste?
Pasás por A. de Antón y de repente se te aparece él, un enorme agujerito negro que si llegás a caer en él no podés salir. Tenés que pedir ayuda.
Y luego van apareciendo más y más agujeritos que más vale esquivarlos, si es que no te mata un auto.
Parece que los agujeros negros tuvieran cría. Cada vez son más. Primero como cosa lógica son chiquitos, pero como crece en este mundo de Dios, la cría tiene crías y esto es algo de nunca acabar.
Que lindo caminar por esas veredas que son tan angostas con agujeros tan grandes!
Mirás para arriba y no sabés si cambiar de vereda, porque volar no podés y la cornisa se te viene encima.
¿Viste que lindo está? No podés caminar por la vereda porque otra que baldosa floja, salpico si alguien me pone el pie. No sólo salpicás sino que te bañás.
¡Qué lindo poder caminar y disfrutar del paisaje! Pero no podés, tenés que tener los ojos en el suelo, asechando que no te toque el gran agujero negro, o te quiebre un tobillo alguna de sus crías.
¡Que hermosa ciudad turística es San Pedro!
¿No sería mejor llamarla ciudad petrolera? Con tanto pozo negro, digo… ¿no?
Otilia Rodríguez, 4.209.044.
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)