Hantavirus: la familia de Espíndola se enteró del diagnóstico por los medios de comunicación
La mujer y la hermana de Armando Espíndola supieron qué enfermedad padecía cuando leyeron los comunicados en los medios de prensa. Tampoco el médico que lo trata en la Clínica Constituyentes estaba enterado de la confirmación del diagnósito. Señalaron que desde el 30 de diciembre cuando llegaron al Hospital hasta que lograron la internación en la terapia intensiva de la Clínica Coopser se perdieron muchos días de tratamiento.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/whatsapp_image_2019-01-16_at_17.54.21.jpeg)
Antonella y Vanesa llegaron pasadas las 16.30 a la redacción de La Opinión para preguntar por qué nadie les había avisado a ellas o a otros familiares directos sobre la enfermedad con la que fue diagnosticado Armando Espíndola.
La pareja y la hermana del paciente relataron el largo peregrinar desde que comenzaron los primeros síntomas a la situación en la que su vida estuvo en riesgo. Pidieron que se alerte a la población para que se tomen precauciones con la enfermedad que -por estar San Pedro dentro de la zona endémica- debe ser advertida a la familia en primera instancia para restringir las posibilidades de contacto con cualquier lugar contaminado con las heces del roedor que transmite la enfermedad.
"Él estuvo solo tres días en Entre Ríos y cuando llegó ya tenía fiebre, se sentía mal y fuimos al hospital", relató Antonella y recordó que aquel día a media tarde la recibió la Dra. Juliana Pellegrino. "Le dijo que tenía llagas en la garganta y con los 40 grados de fiebre que no le bajaban le dio Dipirona y Amoxicilina; pero no mejoró y cada vez estaba peor".
Recordó también que el 3 de enero volvieron a la guardia del nosocomio donde fueron recibidos por el Dr. Arnaldo Diaz, quien al observar el cuadro le indicó análisis y placas en las que pudo observar "un virus en el pulmón". El profesional extendió esta vez una receta para un tratamiento con Claritromicina e Ibuprofeno y les dijo que estuvieran atentos porque de continuar con esa temperatura evaluarían una internación.
Al día siguente, alrededor de las 10 de la mañana, lo vio otro profesional, quien propuso que se lo observe por 72 horas hasta que cediera la fiebre pero que "el caso no era para internación", dijo Vanesa al relatar lo sucedido y remarcar que ella veía que la vida de su hermano estaba en peligro.
Sin respuestas y tras intentar hablar con el Director del Hospital llegaron esa misma tarde a la Clínica Coopser. Allí Espíndola estuvo tres días en terapia intensiva junto a otros cuatro pacientes y sin diagnóstico preciso más que la sospecha de una neumonía grave.
Desde ese viernes y hasta el domingo la familia clamaba por una derivación que les fue concedida tras comprobarse la cobertura de una obra social a la Clínica Constituyentes. En ese sanatorio también fue alojado en la unidad de cuidados intensivos pero aislado y monitoreado constantemente durante toda una semana hasta que lentamente comenzó a mejorar.
Pasó otros siete días con serio riesgo de vida y con respiración asistida y esta mañana cuando la Secretaría de Salud del Municipio confirmó un caso de hantavirus positivo ni Vanesa ni Antonella imaginaban que se trataba de Armando hasta que vieron en las redes sociales de Sin Galera publicado el nombre.
Se comunicaron con el médico que lo asiste y comprobaron que él tampoco había sido informado por las autoridades sanitarias. "Estaba re enojado porque nadie le avisó nada", dijo Antonella tras hablar con el profesional e indicar que desde que su marido no está en San Pedro se trasadó provisoriamente a la casa de su madre por temor a cualquier tipo de contagio.


