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El Grupo Conservacionista de Fósiles dio a conocer esta semana un importantísimo descubrimiento arqueológico, en una conferencia de prensa encabezada por el Director de Cultura y pionero de la actividad, José Luis Aguilar. Se trata de veintiséis piezas de alfarería indígena cedidas por la familia de Héctor Jorge Ortiz, de Río Tala, que fueron cedidas al Museo Paleontológico tras ser recuperadas en el Arroyo “El Tala”, a pocos kilómetros de su desembocadura en el riacho Baradero. El jefe de familia, actualmente fallecido, en sus caminatas por el lugar descubrió un punto donde una comunidad de nativos supo tener un campamento de caza, recuperando diversas partes de los “cacharros”, algunos con sorprendentes características. La Sra. Luisa Ester Ratine y su nieto, Juan Cruz Roa, fueron los encargados de entregar el material a los integrantes del grupo del Museo Paleontológico para su estudio, recuperación y posterior exhibición en la casona de la calle Pellegrini. Según las primeras observaciones realizadas por los especialistas del Grupo, se deduce que las piezas descubiertas en Río Tala corresponderían a la modalidad decorativa denominada “Lechiguanas”, una de las más tempranas del Delta del Paraná. Los comienzos de esta modalidad decorativa han sido calculados por algunos investigadores entre los años 600 y 800 antes de Cristo.
