Hallaron piezas fósiles de un “tigre americano”.
Estaban depositados en una capa cuya antigüedad ronda el millón de años, y por eso el descubrimiento aportaría datos sobre la historia de esos grandes carnívoros. José Luis Aguilar encontró parte de un fémur y una rótula en una cantera de Tosquera San Pedro S.A.
Partes de una extremidad posterior fosilizada de un Jaguar, Yaguareté o Tigre Americano, tales las denominaciones que recibe este animal, fueron descubiertas por uno de los responsables del Grupo Conservacionista de Fósiles y del Museo Paleontológico en una cantera de la firma Tosquera San Pedro S.A. ubicada en inmediaciones del basural municipal.
El hallazgo se produjo hace algunos meses pero recién ahora se confirmó que pertenecía a este carnívoro cuyo nombre científico es “Panthera Onca”. Aguilar explicó que costó un largo proceso identificar la pieza porque es poco usual encontrar restos de animales carnívoros en esta zona, por lo que debieron recurrir a científicos del Depto. de Mastozoología del Museo de Cs. Naturales Bernardino Rivadavia.
El hallazgo se produjo en una capa geológica de una antigüedad cercana al millón de años, lo que permite establecer que ese animal habitaba la región durante la Etapa Ensenadense.
Para el museo sampedrino, significa además contar con el primer fósil de un Yaguareté en exposición. Las piezas corresponden al extremo distal de un fémur, una rótula y el extremo proximal de una tibia y fíbula totalmente articulados, es decir que están armados en su posición natural.
El mayor carnívoro
El tigre americano es el rey de los felinos sudamericanos por sus medidas: 2.5 m. promedio de longitud desde la cabeza al extremo de la cola. En ese cuerpo de 80 cm. de altura se distribuyen hasta 130 kg. en los ejemplares adultos. Los machos siempre son de mayor tamaño que las hembras. Es de hábitos depredadores y su alimentación se basa en ciervos, pecaríes y todo animal que caiga bajo sus garras y poderosos dientes carniceros, incluyendo al ganado.
Este animal, que por ley es Monumento Natural y por lo tanto debe ser protegido, se encuentra confinado en las selvas del Norte de nuestro país donde escapa del hombre. Sin embargo, su distribución geográfica en el pasado fue muy diferente y llegaba a habitar, incluso, al Norte de Río Negro. Su historia paleontológica se remonta a los primeros felinos que aparecieron en América del Sur provenientes de América del Norte, hace más de dos millones de años.

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