Es hora de que se termine la concientización vial dentro de una ciudad que ya no aguanta más esta epidemia. Las leyes deben cumplirse tal como fueron hechas, no a medias; es decir con el secuestro de la unidad motora y la infracción que corresponda, debiéndose imponer el máximo de la pena salvo el pago voluntario. Este método aplicado en varios municipios da resultados satisfactorios. Ojo, la ley de tránsito incluye a todos, automóviles, motos, ciclomotores, biciclos y tracción a sangre. Me gustaría ver prestancia y eficiencia de parte de los inspectores de tránsito que ya sea de paso deberían estar acompañados por la policía. Que los operativos sean cristalinos y no cazafantasmas, que se respete la vida de los conductores al realizar la interceptación vehicular, y que todos tomemos conciencia de lo que hacemos al tomar un volante. Sería bueno cumplir la ley como se dice: cinturón, luces encendidas, motociclistas con casco y porque no las bicicletas respetando el semáforo en rojo, a la larga bajarán los accidentes y no serán tan violentos, a la larga el estado ahorrará gastos en el hospital. En fin, la inseguridad vial es parte de un sistema que últimamente se ha dejado de lado y con ella la vida de las personas. ¿No le parece?
Adalberto Rubén León
Comisario Inspector R. A.
12.484.487
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