Habló Dara y contradijo al Fiscal: “Yo no me autosecuestré”
El Fiscal Federal Matías Di Lello afirmó que las pericias efectuadas sobre los mensajes recibidos por el padre de crianza de la víctima provenían del celular de ella. La familia reclamó por el accionar de la Justicia y de la tarea de la policía. Dara Morales Dabolio cumplió la mayoría de edad y accedió a hablar con La Opinión. Pidió al Fiscal que la cite a declarar para contar su verdad.
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Conocida la decisión tomada por el Fiscal Federal Matías Di Lello, la familia de Dara Morales Dabolio salió al cruce de sus declaraciones, sorprendida por las conclusiones en las que sostiene que a su hija no la secuestraron.
El letrado, con los resultados de las pericias efectuadas sobre los mensajes recibidos por el padre de crianza de la víctima, arribó a la conclusión de que no se trató de un secuestro extorsivo sino que quien dijo haber sido secuestrada simuló el hecho y ella misma lo provocó.
Los peritajes determinaron que los mensajes enviados hacia el celular del padre de Dara provenían del equipo de la joven y el Fiscal afirma su decisión en que el impacto del chip sobre el teléfono se produjo en un horario en el que la joven todavía se encontraba en su casa.
La causa sigue su curso y ahora será el Fiscal de la Ufi Nº 5 de San Pedro, Dr. Marcelo Manso, quien deba establecer qué tipo de delito existió, ya que Di Lello desestimó la carátula original.
La familia mantiene la hipótesis porque hubo personas que se habían enterado de que no bien cumpliera la mayoría de edad, lo que ocurrió la semana pasada, Dara estaría habilitada para cobrar dinero por un juicio que había ganado tiempo atrás. Además sostienen que el número de la joven aparece en las pericias porque los supuestos secuestradores utilizaron su celular con otro chip para enviar los mensajes.
“Estamos enojados con el Fiscal, siempre nos fue corriendo la audiencia sin motivos”, señaló Sebastián Duarte, padre de crianza de Dara, y agregó: “Él nunca llamó a mi hija”.
“Nos sentimos desprotegidos, hoy más que nunca. Esto no fue un autosecuestro, fue un secuestro”, reclamó la familia.
Las 18 horas de Dara
Dara Morales Dabilio, de 18 años recién cumplidos, rompió el silencio y habló en exclusiva con La Opinión. Relató cómo fueron esas dieciocho horas en las que estuvo privada de su libertad y reclamó al Fiscal Di Lello, que nunca se entrevistó con ella.
“Esa noche viene mi amigo y me invita a comer porque era el cumpleaños de él y le dije que sí, que iba a ir. Cerca de las 12.30 (de la noche) me voy en remis, no a comer, porque iba a salir”, relató Dara.
“Muy bien no me acordaba dónde era la casa; llegué a una casa, le pagué al remisero y entré a esa casa que suponía, pero no había nadie. Salgo y me vuelvo para la esquina, hasta que me encuentro con alguien que me golpea desde atrás, en la cabeza, me agarran, me tapan los ojos y la boca, y me arrastran”, prosiguió.
“Ahí siento que me suben a un auto y empiezan a dar vueltas conmigo arriba”, dijo Dara antes de romper en llanto y asegurar: “Me dicen que me callara la boca, que no dijera nada porque si no me mataban”.
“Después siento que me bajan del auto y me llevan a un lugar adonde me tiran al piso. Sentí que era un piso de cemento. Me piden el celular, lo desarman todo y le sacan cien pesos que tenía guardados adentro. Se cagaban de risa y me pedían plata, me decían que yo sabía de qué me estaban hablando, que no me haga la boluda”, relató. “Cuando me quiero sacar la venda de los ojos me golpean, me pegan una patada en las piernas, además ya tenía las manos atadas”, explicó la joven y aseguró: “Me manosearon los pechos y escuché que dijeron ‘el Colito’ con esto va a estar contento”.
“Era un lugar donde hacía mucho frío, había mucho viento, era como que estaba al aire libre y el piso sólo era cemento. Escuchaba a dos personas y se escuchaba que hablaban entre ellos y de los mensajes de los celulares que legaban, uno de ellos se quedaba siempre al lado mío. Recuerdo que me decían ‘dame la plata, pendeja’. Ellos no me nombraban me decían ‘pendeja’”, aseguró.
“Me acuerdo que el auto hacia mucho ruido, tipo chatarra, como que era viejo, me habían agachado y me ponían las manos en la cabeza”, señaló y agregó: “El golpe en la boca me lo provocan cuando les digo que no sabía nada y como ellos me decían que yo sabía de lo que me hablaban, ahí fue cuando me pegan, no sé si fue con la mano o el pie”.
“Después recuerdo que me subieron de nuevo al auto, me sacaron de ese lugar, me tiraron de arriba con el auto en marcha y me dijeron que iban a volver, que no me mataban porque no ganaban nada matándome. El auto hacía mucho ruido y cuando no lo sentí más me saqué la venda de los ojos y empecé a correr, a gritar y a pedir ayuda”, recordó con respecto al momento de su liberación.
“Estaba todo oscuro, veía luces de autos y gente que caminaba a lo lejos pero no me escuchaban. Ahí se me acercó una señora que fue la que llamó a la policía”, contó.
“Cuando me agarran por primera vez dieron varias vueltas pero por calles poceadas y cuando me abandonan me dio la sensación de que hicieron dos cuadras, doblaron y enseguida me tiraron del auto”, señaló.
“Quiero que encuentren a quienes me secuestraron”
“Yo no me autosecuestré, qué gano yo con eso, no gano nada. Estuve esperando que el Fiscal me cite, hubo dos citaciones postergadas y nunca pudimos verle la cara y el día que me encontraron no pude hablar porque estaba mal”, se quejó Dara y señaló: “Quiero hablar yo con él, quiero que me explique por qué dice que yo me autosecuestré, y mi familia tampoco dijo que se trataba de una banda de secuestradores”.
“Quiero que encuentren a quienes me secuestraron, no puedo salir, tengo miedo, no volví a ir a la escuela, más aún porque me dijeron que iban a volver”, sostuvo la joven.
“En el facebook me volvieron escribir, desde un perfil trucho me pusieron que era una payasa, que dejara de inventar cosas y que mi mamá estaba loca, cosas así, agrediéndome”, aseguró Dara sobre su presente.
“Hoy me tocaba hablar a mí, para defenderme y pedir que el Fiscal me llame y hable conmigo, necesito declarar a él lo que me pasó, porque él nunca me tomó declaración”, finalizó la joven ante La Opinión.
Las dudas de la familia
Las conclusiones expuestas por el Fiscal Matías Di Lello distan de lo que sostiene la familia, aun cuando son claros los resultados de las pericias.
Dara asegura que a ella le sacaron su celular cerca de las 00.45, momento en que su familia constató que se desactivó su WhatsApp. Allí colocaron otro chip para mensajear al padrastro y pedirle 150.000 pesos para que aparezca con vida.
El número de celular de la joven termina en 611; los mensajes llegaban desde uno que finaliza en 755. ¿Podría existir un desfasaje horario desde el momento en que la joven sale de su casa hasta que a su equipo le colocan el otro chip como para asegurar que el impacto del chip (755) fue colocado en el horario en que ella estaba todavía en su casa? Para la Justicia, no; para la familia, sí.
