Guacone vigila la noctunidad
El intendente recorrió los boliches el fin de semana, en el que hubo infracciones por presencia de menores e incumplimiento de normativas.
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La noche continúa preocupando a las autoridades locales. Los controles comenzaron a ser más duros, tras un período en que se relajaron un poco para esperar que tanto los comercios como los que salen se acostumbren a las nuevas disposiciones emergentes de la Ley de Nocturnidad provincial.
En ese marco, el Intendente municipal Pablo Guacone recorrió la zona de boliches en su camioneta, junto a su familia, para tener de primera mano lo que sucede en los momentos en que la ciudad sale a bailar.
La noche está planteada como una problemática, los jóvenes no están de acuerdo con el cierre a las 4.30 y un grupo convocó a un after hour en la plaza Belgrano que finalmente no se realizó.
Desde Inspección General plantearon la posibilidad de extender el límite y permitir que mantengan sus puertas abiertas hasta las 5.30, aunque saben que es una decisión que no depende de su área y que cualquier medida en ese sentido deberá ser aprobada por el Concejo Deliberante.
La realidad es que la contención a la salida de los bares y boliches genera complicaciones, los jóvenes salen todos juntos a la misma hora, los remises tienen largas filas de espera y el encuentro entre bandas muchas veces es motivo de peleas, algunas de ellas que terminan con jóvenes internados en el hospital local. El caso más reciente es el de una menor de 16 años que fue golpeada con una baldoza al quedar atrapada en una pelea.
Una zona conflictiva es la peatonal, pese a que son dos cuadras y la policía asegura tener oficiales custodiando el lugar, los comerciantes denuncian que todos los fines de semana rompen los vidrios y que el descontrol de los jóvenes y no tan jóvenes termina originando gastos para los propietarios, que tienen que poner de sus bolsillos una importante cantidad de dinero para arreglar sus rotas vidrieras.
Los controles se endurecieron en los locales nocturnos y crece el rumor de traer una fuerza de choque para combatir los hechos de violencia y vandalismo.
Frente a la plaza Belgrano habilitaron una bailanta y casi todos los fines de semana se registran riñas y roturas de vidriera.
Según un funcionario uno de los bares ubicado en calle Pellegrini fue clausurado porque “se pasaron, habían corrido todas las sillas y mesas y se pusieron a bailar”, lo que no está permitido porque la habilitación de un bar no admite que bailen dentro del local. Una semana después de la clausura, el bar volvió a infringir el mismo punto y fue infraccionado. El sábado pasado también se labró un acta en un bar ubicado en Ruíz Moreno por encontrar menores dentro del lugar.
