Guacone será interpelado, tras una caliente sesión en el Concejo
Durante casi dos horas de debate, los concejales expusieron las razones para convocar al Intendente Municipal a que dé explicaciones sobre el convenio firmado por el transporte público. Además, sumaron la rescisión del contrato con la empresa J&J por las obras de la escuela de Banfield y la falta de respuestas sobre el puente peatonal de la Escuela 27. La sesión fue caliente, hubo duros cuestionamientos al Jefe Comunal y cruces entre los ediles.
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El Concejo Deliberante aprobó por doce votos contra seis los tres pedidos de interpelación al Intendente Pablo Guacone, que deberá dar explicaciones en el recinto sobre el transporte, la escuela de la cancha de Banfield y el puente peatonal de Crucero General Belgrano.
La sesión extraordinaria comenzó pasadas las 19.00 y se extendió por casi dos horas, con importante presencia de público cuya mayoría asistió a apoyar al oficialismo, pero también a la oposición.
Con Guacone en La Plata, presente en un acto con el Gobernador, sus funcionarios, casi todos de remera, presenciaron la velada, además de un marco de público importante, muchos de ellos en apoyo al Intendente.
Los dieciocho Concejales tomaron su banca, entre ellos Oscar Ferrández, que reemplazó en el bloque Justicialista a Fabián Artenzio, de licencia. La primera discusión estuvo dada por la propuesta de moción de la Concejal Sandra Mari para incluir en el orden del día y votar sobre tablas dos expedientes que tenían que ver con tratar el aumento al subsidio para bomberos y la obra del circuito de Prociclismo.
El debate estuvo centrado en la pertinencia o no de tratar esos expedientes en esta sesión extraordinaria. Tras algunos cruces, finalmente el resultado presagió lo que sucedió durante toda la noche: doce a seis para la oposición, contra un oficialismo que a sus tres Concejales sumó al bloque Peronismo Independiente de Sandra Mari y Facundo Maseda, y su colaboradora Marta Curima, de Unión Pro.
Los motivos
de la interpelación
El servicio de transporte era el tema más importante por el que la oposición decidió convocar a la sesión para votar la interpelación. El convenio firmado en noviembre por el Ejecutivo con la empresa Jorge Alberto Caso S. A., mediante el que acordaron el fin de la vinculación de la prestataria para el 28 de febrero y que recibió un duro dictamen en contra de la Asesoría General de Gobierno, es el argumento principal para pedir explicaciones, en la medida en que ese documento oficial señala que el Concejo Deliberante debería haberlo refrendado para que tenga validez.
La interpelación será el miércoles de la semana que viene a las 19.00, según detalló el Presidente del Concejo Deliberante, que ya comunicó el decreto al Intendente.
Tras votar ese expediente, continuaron con los otros dos: la rescisión del contrato con la empresa constructora J&J, que tenía a su cargo la obra del complejo educativo en la ex cancha del club Banfield, detenida por el Ejecutivo tras detectar lo que consideraron irregularidades que dieron lugar a la desvinculación.
El Concejo considera en ese caso que no hubo comunicación alguna por parte del Gobierno municipal respecto de los criterios para esa rescisión, por lo que ahora deberá explicarlos en sesión pública.
De la misma manera, votaron el expediente referido a la necesidad de interpelar a Guacone por el puente peatonal de la Escuela 27, cuya obra tiene el dinero destinado por el Gobierno nacional ya depositado, pero las licitaciones fueron truncas por diversas razones, lo que hace que la situación de riesgo que suscitó el proyecto que nació tras la muerte del niño Mauro Vázquez.
Las voces
con Guacone
El presidente del bloque oficialista Macenet fue el primero en tomar la palabra. En su defensa del voto negativo para la interpelación indicó que “el Intendente municipal, el día 25 de noviembre, cuando este acta se firma, lo hace con la convicción y la necesidad que tenían todos los habitantes de que continúe el servicio de transporte de pasajeros”. Señaló la llamada telefónica del entonces Secretario de Economía Jorge Génova al Tribunal de Cuentas, que informalmente “que se podía constituir ese acta”.
Sin embargo, reconoció: “Si se han cometido errores seguramente en su momento se reflejarán o se aceptarán” y agregó: “Han pasado tres meses, se acercan las elecciones, y sin dudas el Intendente está despertando la admiración de los votantes”, dando cuentas de que su bloque entiende que la interpelación “es una cuestión política”.
El bloque Peronismo Independiente también argumentó contra la interpelación y consideró que “priorizando el servicio, no necesitamos los tiempos legales de una interpelación porque podíamos haber evacuado esas dudas en la sala de comisiones”.
Los votos negativos estaban anunciados: tres del bloque Acción por San Pedro, dos del Peronismo Independiente y el de Marta Curima, aliada de Mari y Maseda, aunque miembro formal del grupo de Casini y Mosquera.
Desde allí, el debate comenzó a encenderse y la disputa fue en tono elevado, con el acompañamiento de los presentes que aplaudían o abucheaban según el orador.
Pro y contra Guacone
Martín Pando fue uno de los más duros en su alocución. Consideró “oportuno, necesario e imprescindible” el llamado a interpelación y aseguró: ““A pesar de todo, queremos creer en la honestidad del intendente, no queremos que vaya preso por estar mal asesorado”. Recordó que “en julio del año pasado el concesionario manifestó su intención de abandonar el servicio” y disparó: “Se mostró como un gran logro que este tema se había resuelto en una reunión secreta. Pasaron varios meses, notas de Concejales, pedidos de informes para conocer el estado de la negociación, si es que había, pero nunca contestaron”.
La Concejal Frisch fue la encargada de responderle y lo hizo directamente: “Si (Pando) fuera intendente, ¿qué haría? Es bueno que sepa que es Concejal y que por ahora es el Intendente Guacone el que decide cuáles son las políticas que se siguen y qué personas lo asesoran”.
Al igual que Macenet, sostuvo que “el servicio sigue prestándose y seguirá prestándose” y que la oposición busca “debilitar al Intendente, que será candidato”.
Su alocución generó un debate sobre el funcionamiento del Concejo Deliberante, ya que criticó “la falta de discusión política y el agravio”, los pocos proyectos de ordenanza y los muchos pedidos de informes. “Este pedido de interpelación es patético y el acuerdo no tiene consecuencias”, disparó.
Los aplausos de los presentes, con Tony Correa y militantes de su movimiento, con remeras identificatorias, produjo la ira en algunos Concejales de la oposición, que notaron que el debate comenzaba a transitar sinuosos caminos que entrada la noche llegarían a cuestiones personales.
Monfasani siguió otra línea argumental, también favorable a la interpelación. Comparó la situación con la renuncia del Intendente de General Lavalle, Gustavo Marchi, investigado por mal desempeño, para cuestionar la presencia de vecinos en apoyo a Guacone y lanzó: “A la gente no hay que engañarla, no hay que decirle que el Concejo Deliberante está en contra del transporte público, porque no es así”. “Dice que es honrado, nosotros también somos honrados, hemos laburado toda la vida. Cuando venga acá le vamos a preguntar cuál es la honradez que tiene más que cualquiera de nosotros, y si no, que nos denuncie”, dijo casi a los gritos.
Casini tomó las declaraciones que Jorge Caso brindó a La Opinión respecto de su predisposición a donar los colectivos y pagar la caución, señalando que ambas cosas quedaron del convenio firmado en noviembre. “Nadie está proponiendo una sanción, queremos que en pública sesión nos diga lo que queremos saber”, señaló antes de leer citas textuales de la nota publicada en julio por este semanario.
“Intentamos acompañar al Intendente, fuimos de colados, porque no nos invitaron, y le dijimos que no firme ese convenio”, dijo Casini y señaló que “esta interpelación es una obligación que tenemos para cumplir con nuestra función”.
Por su parte, el edil de la Coalición Cívica dijo que “la interpelación es una buena herramienta cuando el Ejecutivo no quiere dialogar con el Concejo Deliberante”, pidió “desdramatizar” y que “el Intendente no se asuste”.
La escena de Ferrández
El Concejal suplente Oscar Ferrández mantuvo un duro cruce con su par Sandra Mari, luego de que el justicialista se refiriera al puente peatonal y criticara que la concejal kirchnerista –muy crítica por la situación, a lo largo de los últimos tres años y hasta llevó carteles las sesiones– no apoyara la interpelación, bajo el argumento de que “se están analizando dos proyectos, así que está en vías de ejecución” y criticó a Monfasani: “Me dijo que no le importaba, que lo que quería era traer acá (al recinto) al Intendente”.
Ferrández tomó la palabra para pedir a la Presidencia del Concejo que leyera un artículo con declaraciones de Mari quejándose por las demoras en la ejecución de esa obra. “Son maravillosos los cambios y van a venir más, ofertas, opciones de trabajo para algunos hijos de los concejales y funcionarios”, en clara alusión al ingreso del hijo de la Concejal como empleado en el Hospital, el año pasado.
“Más de uno no se van a poder mirar a la cara con sus hijos”, dijo y disparó: “Este fin de semana empezaron los aprietes, fueron a charlar con algunos concejales para persuadirlos del cambio del pedido de interpelación”.
Mari respondió que Ferrández “se mira en un espejo empañado o es sordo” y señaló: “Se tendrá que hacer cargo de lo que dice”.
La discusión terminó con una disputa personal que incluso obvió las formalidades del recinto y obligó a Sergio Rosa a pedir varias veces que los ediles no dialoguen entre sí.
En el medio, Ferrández lanzó: “Yo soy un militante peronista la señora entró por la Unión Cívica Radical” y agregó: “Es afiliada radical”, contra el grito de Mari: “Traigan el padrón”.
La última palabra en la sesión extraordinaria la tuvo la Concejal Frisch luego de un cruce acerca del funcionamiento del cuerpo deliberativo, en el que se vertieron diversas críticas al rol de cada uno. En el cierre, la edil llevó el debate al plano personal y descerrajó: “Estoy contenta de estar en un Concejo donde no hay concejales sospechados por delitos penales, con juicios por deudas o denuncias por violencia”, con una ironía que provocó un silencio absoluto tras el que dieron por finalizada la jornada.
