Golpearon y cortaron a una mujer para robarle
Una horrible situación le tocó vivir a una mujer mayor de edad mientras esperaba en un semáforo de la ciudad. Dos personas la atacaron golpeándola y cortándole el rostro. La intervención de unos jóvenes que pasaban por el lugar alivió la situación, aunque los agresores se fueron sin dejar rastros. La impotencia que sintió la mujer la llevó a no radicar la denuncia ya que según dijo “es en vano”.
Nada hacía prever una situación semejante. Irene, regresaba de compartir un café en un bar del centro de la ciudad transitando, como muchas otras veces con su ciclomotor por Bulevar Moreno.
Llegó a los semáforos de 11 de Septiembre y detuvo su marcha para esperar el cambio de luz. Allí comenzó otra historia. Dos sujetos salieron de la zona de la Escuela Normal sorprendiéndola de atrás, tomándola a golpes con la clara intención de robarle el rodado.
La mujer forcejeó con los agresores, gritó y se defendió, pero como respuesta recibió toda clase de golpes y una serie de cortes en su cara que según ella misma contó, la desfiguraron. Con mucho coraje enfrentó a estos sujetos que no lograron arrebatarle el ciclomotor pues la intervención de unos chicos que venían transitando por el lugar hicieron deponer la actitud de los agresores.
El hecho se produjo la semana anterior alrededor de las 24 horas cuando la mujer se aprestaba a tomar con su ciclomotor por la Avenida 11 de Septiembre.
Lamentablemente, y a pesar de que es una zona concurrida, en el momento del hecho nadie advirtió lo que ocurría, solo estas tres parejas de chicos y chicas que comenzaron a gritar logrando que los sujetos huyeran. Irene no logró observarlos ya que fue todo muy rápido, lo único que advirtió fue que uno salió corriendo en dirección al río y el otro tomó por Bulevar Moreno y se fue por Bottaro. Mientras tanto los chicos la socorrieron y acompañaron hasta su casa pues no quiso que la acercaran al hospital. Ella misma se hizo las curaciones y aun hoy continúa recuperándose. La agresión sufrida le afectó el labio, el ojo y cejas.
La víctima decidió no radicar la denuncia ya que sintió que era en vano. Al no contar con datos ni testigos que puedan ayudar, las pistas resultan nulas para que la policía pueda tener un indicio sobre los autores del hecho.

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