Giribaldi no fue y esperan que el jueves declare Barbieri
La titular de la empresa que construyó las casas de los barrios San Francisco y Los Andes presentó certificado médico y por quinta vez no fue a prestar declaración indagatoria. Fiscalía envía un médico a su casa en Lincoln para certificar la “lumbociatalgia invalidante” que argumentó. El exintendente y presidente del Concejo Deliberante, al igual que su exdirector de Viviendas, debe asistir mañana. La semana pasada, un nuevo testimonio apoya la hipótesis de los denunciantes sobre la “malversación de fondos”.
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Luego de idas y vueltas, requerimientos e interposiciones por parte de la Defensa de los tres imputados en la denominada “causa San Francisco”, esta semana fueron citados a prestar declaración indagatoria por quinta vez.
Se trata del exintendente y actual presidente del Concejo Deliberante Mario Barbieri, su exdirector de Viviendas Flavio Peiró, y la titular de la empresa Giribaldi Hermanos, Alejandra Giribaldi, todos acusados de “malversación de caudales públicos” durante la construcción de 309 viviendas del Plan Federal.
La causa comenzó en 2008, cuando concejales del Partido Justicialista presentaron la denuncia penal en el Juzgado Federal, ante el reclamo de vecinos del barrio, tomado de manera masiva en 2007, a una semana de las elecciones de ese año.
Tres declaraciones, menos una
Ayer era el turno de la ingeniera que preside la empresa familiar que se vio beneficiada con múltiples obras públicas a lo largo de la gestión de Julio De Vido como Ministro de Planificación Federal durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner. Sin embargo, no fue a la Fiscalía, donde la esperaba la titular de la UFI 11, Viviana Ramos, quien instruye la causa desde este año.
María Alejandra Giribaldi, que no había declarado durante la anterior citación porque se encontraba de viaje por Europa, presentó un certificado médico por “lumbociatalgia invalidante” que le impide movilizarse por 10 días, por lo que tampoco declaró esta vez.
Desde la querella, representada por el abogado Nicolás Macchia como patrocinante y por el también abogado Valentín Mastrángello como apoderado de la Comisión de Fomento –ambos referentes kirchneristas del ala de Alicia Kirchner–, acusaron a la Defensa, ejercida para los tres imputados por Benito Aldazabal, de volver a interponer “recursos dilatorios, como desde hace ocho años”.
“Esto es una estrategia para no presentarse, es la quinta vez que lo hace. Evidentemente tiene miedo de que la Justicia le haga preguntas”, consideró Macchia ante la consulta de La Opinión.
“Esperemos que Barbieri y Peiró no hagan lo mismo”, señaló respecto a la declaración indagatoria que los dos hombres políticos deben prestar mañana, y aseguró que analizan “pedir la detención” de la empresaria, por no presentarse.
Por su parte, desde Fiscalía enviaban una comisión médica a Lincoln, donde tiene domicilio Alejandra Giribaldi, para que constate la “lumbociatalgia invalidante” que acusó la ingeniera.
Fiscalía no pudo notificar a Peiró. En su casa dijeron que se encontraba “fuera del país” y que “no saben” cuando regresará.
Otro testimonio complica a los acusados
Fiscalía recibió la semana pasada un nuevo testimonio que compromete a los imputados. Se trata de la declaración de una mujer que fue beneficiaria de una de las 21 viviendas del barrio Los Andes, aquella cuyo techo se voló en medio de una tormenta.
En su declaración, indicó que en octubre de 2007, mes en el que el San Francisco fue tomado, personal de la municipalidad la contactó para informarle que su vivienda estaba finalizada y que se la entregarían. Cuando ingresó, notó que estaba “incompleta”.
Según declaró, en ese momento la casa no tenía pisos, en el baño no había inodoro, pileta, ni pie de ducha, no había grifería, ventiluz en la puerta ni conexiones de cloacas; tampoco estaba la mesada ni la grifería de la cocina; de la misma manera, no había vidrios en las ventanas, ni ventiluz en la puerta de la cocina, que daba al patio.
Señaló que las conexiones de gas “estaban mal hechas”, ya que cuando quiso instalar gas natural quienes fueron a hacer el trabajo dijeron que “no se podía”.
A pesar de las condiciones en las que estaba la casa, la beneficiaria la ocupó para dejar de pagar alquiler. Compró placares, grifería, vidrios, artefactos del baño, e hizo otras mejoras.
A los pocos meses empezó a notar que “las paredes se rajaban” y que la casa “no poseía carga en el techo”. Los días de lluvia y viento, la vivienda “se movía” y “entraba agua” por las ventanas que, declaró, “estaban colocadas al revés”.
Ante todo ello, la beneficiaria del plan federalfue a la oficina de Peiró, a quejarse. “No puede ser, la casa es nueva”, fue la respuesta que recibió por parte del entonces Director de Viviendas y Escuelas del Municipio, que nunca fue a constatar lo que la mujer le decía.
Tras la tormenta que le voló el techo, volvió a reclamar, una vez más sin respuesta. Había recibido ayuda de Cruz Roja, ya que la casa había quedado inhabitable.
Según consta en el testimonio, al que tuvo acceso La Opinión, la casa “se derrumbó” y a, los pocos meses, personal municipal se llevó todo lo que quedaba, para levantar una nueva unidad con el material que reciclaron.
Esta vez le habían colocado los pisos, pero más tarde se dio cuenta que no había carga en el techo. En la actualidad, las paredes están rajadas.
En la causa, que acumula metros y metros de expedientes, este nuevo testimonio dejó una copia del “acta de entrega de vivienda”, donde constan todos los elementos enumerados como faltantes, tal como si se los hubiesen entregado, con la firma de Peiró y una lista de “faltantes” en letra manuscrita.
Los elementos que faltan y las situaciones que denuncia la testigo coinciden con lo que planteó el Perito Tasador Oficial de la Corte Suprema de la Nación, Carlos Eduardo Fuchs, que concluyó en un informe que “la calidad de las viviendas en modo alguno se condice con la asignación económica atribuida a cada unidad”.
