Giovanettoni hizo cambios en salud sin tocar a los funcionarios
Javier Sualdea sigue al frente de la Secretaría de Salud, aunque recibió críticas solapadas del intendente. Pichioni dejó la dirección en manos de quien era su reemplazo natural, Elizabeth Walsh, y se hizo cargo de los centros de asistencia primaria. Las lecturas políticas y el futuro. Los proyectos de cada uno. Las exigencias del Jefe Comunal para la nueva etapa.
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Como adelantó La Opinión, los cambios en la Secretaría de Salud se hicieron efectivos este martes, cuando el intendente Fabio Giovanettoni y el Secretario del área Javier Sualdea encabezaron la presentación de Elizabeth Walsh como nueva Directora del Hospital en reemplazo de Pablo Pichioni, quien fue designado coordinador de los centros de atención primaria.
Pichioni deja el cargo luego de transitar una gestión de emergencia signada por el conflicto con Cicop, que además de la cuestión salarial tuvo la visión política del funcionario como punto de tensión: el joven médico siempre consideró al personal no profesional como el corazón del Hospital.
En ese sentido, la llegada de Walsh tiene una lectura de acercamiento a los médicos, que volvieron a trabajar tras la firma de un compromiso que el Gobierno trata de honrar como puede. Sualdea, miembro de “la corporación médica” después de todo, tuvo hasta ahora intenciones discursivas de alto voltaje que en la práctica no rompió con ninguno de los beneficios históricos de sus colegas, incluidas las guardias que nadie cumple y denunció este semanario.
Walsh tendrá bloqueo de título, por lo que se dedicará de lleno a la salud pública. “A mí me gusta mucho trabajar en equipo y conformar grupos de trabajo. Creo en la comunicación, el diálogo, los equipos y el disenso, porque es la forma que tenemos para crecer. Creo que este es el momento para hacerlo”, dijo y marcó diferencias.
Sualdea y Giovanettoni le agradecieron a Pichioni por su gestión. El intendente puso énfasis en sus condiciones para conducir los centros de salud y deslizó una crítica al secretario, que mantiene su cargo: “Yo he sido muy crítico sobre el no accionar de los centros de salud, que no tienen una función como yo pretendo. Debe tener mayor participación, más llegada a los barrios, que los vecinos sepan que tienen un centro de salud a la vuelta de la esquina”, señaló.
Los proyectos de Walsh
La nueva Directora del Hospital anunció que, en esa idea de generar “más diálogo” que el que había durante la gestión Pichioni va a “jerarquizar los servicios”, a “promover la convivencia institucional” y prometió reunirse “cuantas veces sea necesario” con el personal.
En ese sentido, hará un “relevamiento para optimizar los recursos humanos y económicos” y anunció un “intenso trabajo con los jefes de servicio”, con quienes retomará “las reuniones del Consejo Asesor” que perdieron continuidad con su antecesor.
Anunció además que el 17 de marzo comenzará a funcionar en el subsuelo del nosocomio la escuela de enfermería, en convenio con el sindicato Atsa. No lo dijo Walsh, pero fue una iniciativa de Pichioni cuando se destapó el escándalo con la denominada Universidad Popular de Castells.
“Vamos a promover a nuestro personal y motivarlo para que sienta la necesidad de capacitarse”, sostuvo Walsh y envió un mensaje de buena voluntad para el exdirector: “El trabajo en las áreas periféricas es un maravilloso trabajo y un desafío encantador, la participación de Pablo y el proyecto que va a desarrollar va a traer alivio a este Hospital, para que la gente dentro de su hábitat pueda encontrar la respuesta que necesita desde la salud pública”.
Una mirada política
En los ámbitos relacionados con la especulación política, la salida de Pichioni es analizada como un “castigo” para el joven médico, situación que endilgan a Sualdea, quien se hizo cargo en la conferencia de prensa: “Esto es una parte de los cambios que en su momento le propuse al señor intendente, una reestructuración en personas, funciones, roles y trabajos”, dijo.
Consultado por La Opinión sobre las implicancias políticas de la decisión, respondió: “Nosotros entendemos que los cargos que ocupamos son circunstanciales y están sujetos a los vaivenes de la política”. En ese marco, hizo lo que puede tomarse como una confesión de incapacidad de control: “No queremos que los centros de salud sean un kiosquito del Hospital”, como si lo fueran hasta el momento.
“Somos parte de un proyecto, cumplimos etapas y somos circunstanciales. Se consideró que al destrabarse el conflicto había que reencausar y aprovechar la oportunidad para mejorar y profundizar”, reafirmó Sualdea.
Por su parte, Giovanettoni dijo: “En este contexto, creo que Pablo es la persona adecuada, porque desde mi visión cumple con la doble función: su condición de profesional, joven, y que le interesa caminar, interactuar. Hay un contexto político, somos parte de un proyecto local pero también de uno nacional que habla de inclusión y de que el ciudadano sienta que el Estado está, y no quiero quedarme en lo discursivo, quiero que en San Pedro eso se cumpla”.
Los planes de Pichioni
Al joven médico la noticia se la dio Martín Baraybar en una reunión privada. El Secretario de Gobierno comparte visiones políticas sobre la salud con el ahora exdirector. Luego fue Sualdea el encargado de comunicárselo oficialmente. El enfriamiento político fue claro: Giovanettoni nunca lo llamó.
Pichioni sintió que lo acorralaban desde hace tiempo. La salida de Gustavo Alarcón fue el primer síntoma de que su poder en Salud se debilitaba. La de Karen Batle de su lado en el despacho, la segunda. Su exclusión de las reuniones importantes fue otra.
El envío al territorio puede tener dos lecturas y dependerá de lo que haga el ahora Coordinador de Atención Primaria. La ciudad tiene diez centros de salud más La Tosquera. Seis de ellos con doble carga horaria. Para quien entienda la praxis territorial es la oportunidad ideal para generar un espacio de encuentro barrial. “Cada centro de salud es un potencial CIC”, analizó un conocedor de la intervención política del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
A algunos de sus colaboradores cercanos Pichioni les confió que le gustaría que los centros de salud cumplan una labor integradora, con deporte, cultura y desarrollo comunitario.
Oficialmente, cuando este semanario le preguntó sobre sus planes en la conferencia de prensa, ensayó una respuesta: “Bajo el lema de que sabemos que la Patria es el Otro, tenemos que entender que el sistema de salud público tiene que ser justamente el Otro”, dijo, tan kirchnerista.
Habló de “reactivar un elefante dormido”, se cuidó de no criticar a Sualdea cuando dijo que la inacción de los centros de salud “no viene de esta gestión sino también de anteriores” y aseguró que quiere que “el centro de atención deje de ser el profesional para que sea el paciente y la gente”.
Anunció que su gestión estará “abocada a un perfil social con el objetivo más grande de llevar a cada rincón de San Pedro el proyecto nacional y popular” y anticipó que buscará articular con la Secretaría de Desarrollo Social –que todavía no tiene Secretario ni plan a la vista– “para que el Estado llegue en su forma más amplia a la gente”.
No lo dijo explícitamente pero quedó claro: sabe que lo sacaron de la escena política que implica el Hospital, donde están la mayoría de los empleados del Municipio, pero también que lo enviaron al territorio, donde está la población más vulnerable, la que mejor agradece cuando alguien se preocupa por ellos y más aun cuando esa preocupación es políticamente genuina.
La Jefatura de la Guardia
El Gobierno debe definir, para completar el equipo de Salud, al próximo Jefe del Servicio de Emergencias. “Todavía no está decidido” dijo Sualdea y, como durante toda la presentación, deslizó críticas que intentó sortear con mayor o menor suerte, según el caso.
“Consideramos que esto no es que pasa mi amigo por la vereda y le ofrezco la Jefatura de la Guardia, y no lo digo por nadie, estamos hablando de seriedad, la Doctora (Walsh) ha hablado con algunos colegas”, dijo.
Giovanettoni aseguró que estará definido en los próximos días y que además existe “la posibilidad concreta de que designe un administrador o administradora del Hospital”.
Para la Jefatura de Guardia uno de los nombres que más suena es la del Dr. Carlos Sosa, profesional de trayectoria y de formación bomberil.
