Gendarmería cambió de jefe tras el inicio de una causa por el caso de plaza Belgrano
El Segundo Comandante Pablo Paredes dejó de estar a cargo del operativo local de la fuerza nacional. Fue relevado junto a otros gendarmes, en lo que oficialmente señalaron como “un cambio de rutina”. El cambio llegó tras la revelación de La Opinión de la agresión a jóvenes por parte de un hombre borracho que dijo pertenecer a Gendarmería.
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El miércoles falleció un gendarme en un accidente de tránsito (ver aparte), lo que obligó a que las autoridades a cargo de la región, con asiento en San Nicolás, llegaran a San Pedro, donde además se interiorizaron de lo sucedido el sábado pasado a la madrugada en la plaza Belgrano, que La Opinión reconstruyó con múltiples testimonios.
Como resultado de ello, el Segundo Comandante Pablo Paredes fue relevado de su cargo como jefe del operativo local de Gendarmería nacional, que colabora en la seguridad ciudadana desde septiembre pasado, en el marco del programa nacional que coordina el Secretario del área, Sergio Berni.
Paredes llegó a San Pedro entre los 40 gendarmes que en septiembre pasado arribaron a la ciudad y fue destinado nuevamente a la zona del conurbano bonaerense donde prestaba servicio en el barrio Ejército de los Andes de la localidad de Ciudadela, partido de Tres de Febrero, más conocido como “Fuerte Apache”.
“Llegó el relevo de una tanda, sí; pero tenemos entendido que es normal, que es parte de los relevos habituales”, dijeron fuentes del Gobierno municipal, que agregaron: “Son varios los relvados, entre tres y cinco”.
Nadie quiso relacionarlo, pero La Opinión pudo saber que la información vertida por este semanario respecto a la agresión de jóvenes por parte de un hombre que presumió de su condición de gendarme influyó en la decisión.
El hecho habría llegado a las propias oficinas de Sergio Berni, desde donde se habrían comunicado a los superiores de Paredes y al propio jefe a cargo del personal en San Pedro para llamarles la atención.
El episodio obligó a la conformación de una causa penal por “averiguación de ilícito”, a los fines de deslindar responsabilidades o establecerlas, sobre todo teniendo en cuenta que los testimonios fueron coincidentes respecto a qué y cómo se dieron las cosas ese sábado a la madrugada.
Eran alrededor de las 6.30 de la mañana cuando una pareja y otro joven al que no conocían resultaron agredidos por un hombre en evidente estado de ebriedad, quien “sacó un carnet del bolsillo del pantalón y se identificó como gendarme”, aunque ninguno puede dar cuenta del nombre que aparecía en esa presunta credencial.
Gendarmes de luto
El miércoles pasado, en el camino rural conocido como el de “Los Japoneses”, que une a San Pedro con Gobernador Castro, a unos 700 metros de Lucio Mansilla, un oficial de Gendarmería perdió la vida en un accidente de tránsito.
Silvio Damián Martínez, de 27 años, regresaba de esa localidad a cumplir funciones a la ciudad, cuando protagonizó un vuelco en su auto particular y falleció en el acto.
El cuerpo del gendarme, nacido en Rawson, Chubut, pero domiciliado en Formosa, fue hallado a unos diez metros del Renault Clio en el que circulaba.
Testimonios dieron cuenta a La Opinión que Martínez había iniciado una relación amorosa con una joven de Gobernador Castro y que aprovechaba, como ese día, sus horas libres para llegar hasta la localidad.
Alrededor de las 17.00, cuando regresaba a servicio, perdió el control de su automóvil, volcó y salió despedido, por lo que perdió la vida en el acto.
Sus compañeros aseguraron que Martínez era muy querido dentro de la institución, por lo que los gendarmes atravesaron los últimos días enlutados por la tragedia.
La familia del joven llegó desde Formosa en avión hasta el aeroparque Jorge Newbery, desde donde se trasladaron a San Pedro. Alrededor de las 04.30 del jueves, el cuerpo de Martínez fue entregado a sus familiares, quienes lo trasladaron hacia su provincia para sepultarlo.
