Fuego cruzado entre el Gobierno y los médicos de la Guardia
La carpa sigue en la puerta y los profesionales mantienen sus reclamos, con denuncias penales por falta de insumos y presentaciones en el Ministerio de Trabajo en las que hablan de “aspectos imprescindibles” para cumplir con su tarea que “compromenten la salud”. Para el intendente, si no hubiera elecciones no habría protesta. Para los médicos hay protesta aunque haya elecciones.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/medicos_1024x768.jpg)
El conflicto entre los médicos de la Guardia y el Gobierno municipal recrudece. Las declaraciones públicas de ambas partes no contribuyen a la resolución del conflicto y las cosas que dicen Güelfos y Gobelinos en off the record son aun peores. Mientras tanto, la preocupación de la comunidad estriba en saber si se pondrán de acuerdo más allá de sus diatribas en contemplar nada menos que el deber de ambos: garantizar la atención de la población ante situaciones de urgencia.
La carpa montada frente a la Guardia sigue ahí. La semana pasada Cicop acordó con el Ejecutivo pero los médicos del servicio de emergencia, a quienes les ofrecieron cuatro de los cinco puntos solicitados, decidieron mantener la protesta, aunque sin dejar de cumplir con su trabajo.
Desde el Gobierno sostienen que la bonificación por guardia activa que reclaman no puede ser contemplada, por lo que el tire y afloje no cesa. Al contrario, se profundiza y las denuncias cruzadas están a la orden del día.
Médicos en Guardia
El domingo, una médica denunció en la Comisaría que el aparato necesario para hacer un análisis diagnóstico denominado “ionogramas” no funcionaba. El Director interino del Hospital Diego Noto reconoció que eso era así “desde enero” y que la semana pasada “pagaron al proveedor” para que lo arregle.
El lunes, bajo el patrocinio del Sindicato Único de Trabajadores Municipales (Sutm), hicieron una presentación en la Delegación del Ministerio de Trabajo en la que indicaron una serie de puntos: falta de seguridad en los centros de salud y hospitales de las localidades; deficiente mantenimiento de la infraestructura edilicia y en ambulancias; falta de recursos humanos; falta de insumos básicos; guardias médicas adeudadas; necesidad de pase a planta de empleados; discriminación en el pago de las tareas, para lo que solicitan la bonificación citada; necesidad de pago de viáticos.
Ayer martes había una audiencia en el Ministerio pero fue suspendida por el Ejecutivo. Los médicos brindaron una conferencia de prensa en la carpa para disparar contra el Gobierno.
Como lo hicieron el jueves por la noche ante La Opinión, aseguraron que no se trata de un conflicto político y que “el momento político es para ellos”. En ese sentido, señalaron: “Nosotros no votamos acá”. En ese marco, Juan Cruz Acosta llamó “el impresentable del abogado que tenemos como Secretario de Salud” a Nicolás Macchia y pidió que el intendente vaya a la carpa.
En las conversaciones internas, la decisión es “no aflojar”. El jueves por la mañana hubo gritos en ese sentido y salieron todos abroquelados a hacer lo que no habían hecho desde el sábado: cocinar y pasar la noche en la carpa. Ahora, con el conflicto recrudecido, hay amenazas de renuncias masivas que podrían vaciar la Guardia.
Política y políticas
En el Gobierno, Giovanettoni y los suyos miden el conflicto con la doble vara de conductores del Municipio y de precandidatos. Aseguran que hay fotos que muestran a dos personas vinculadas históricamente a los médicos de Guardia saliendo de la casa de un rival que también compite en las elecciones, por lo que reafirman su versión de que el conflicto “es político”.
El lunes por la noche, Giovanettoni dijo en el programa de TV Poder Público que “si no hubiera elecciones el 9 de agosto, la carpa no estaría instalada” y que no ve “voluntad” de acuerdo en los médicos, en la medida en que rechazaron la oferta de cumplimiento de cuatro de los cinco puntos planteados.
Sobre el quinto, que apunta a las bonificaciones para la guardia activa, anunció que instruyó al Director de Asesoría Letrada José Ignacio Macchia para que eleve una consulta a la Asesoría General de Gobierno sobre lo solicitado para ratificar o rectificar la opinión de su gobierno respecto de que no corresponde su pago.
También recordó que se trata de una disputa salarial con alrededor de 20 empleados de los más de 160 de la carrera médico hospitalaria y sostuvo además que entiende que el proceso electoral hace que los sindicalistas provoquen tensión a la espera de una resolución rápida a sus demandas producto de que ningún mandatario que aspire a continuar en el poder querría llegar al día del comicio con un conflicto.
Por las dudas, el delegado sindical Raúl “Chipi” Benítez ya advirtió: “A cada acto que hagan vamos a ir con los carteles para reclamar por la salud pública”, como hicieron el domingo en el Paseo Público.
El Secretario de Desarrollo Social Nicolás Macchia relativizó los reclamos en un comunicado que puede leerse completo en página 16.
En el tire y afloje, el Gobierno tiene al menos dos armas que no usa pero que muestra: la intervención directa de las altas autoridades del Ministerio de Trabajo, conciliación obligatoria incluida, por un lado; y la drástica decisión del despido y reemplazo de médicos por, por ejemplo, residentes de universidades públicas instaladas en municipios amigos del conurbano, por el otro. Ambas tensan el arco; y las cuerdas suelen cortarse.
