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lunes, enero 25, 2021

Fideicomiso Viejo Vivero: a más de 10 años del sueño de la casa propia, los terrenos no se pueden subdividir ni construir

Este lunes, un grupo de fiduciantes contó a La Opinión la situación por la que atraviesan. Habrá una asamblea en la que exigirán algunas explicaciones al grupo que maneja la administración. Sin servicios, el terreno propiedad de alrededor de 100 familias no se puede subdividir y tampoco se puede comenzar a construir.

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En 2009, alrededor de 100 familias conformaron un fideicomiso para comprar un terreno ubicado en la zona de Crucero General Belgrano y ruta 1001 con el objetivo de cumplir el sueño de la casa propia. A más de 10 años, todavía no pueden subdividir los lotes ni comenzar a construir.

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En los últimos días, un grupo de fiduciantes comenzó a contactarse entre sí. Sin novedades respecto de la situación del terreno que adquirieron en conjunto, decidieron comenzar una serie de acciones para ponerse al tanto de cómo están los trámites que lleva adelante otro grupo que administra el fideicomiso.

Este martes a las 19.00 habrá una asamblea en el pasaje Agenor Almada, donde quienes llevan adelante la administración comprometieron explicaciones respecto de los pasos dados hasta el momento y lo que se necesita hacia el futuro para alcanzar la subdivisión de los lotes, una situación que viene cuesta arriba.

“Nos van a comentar lo que se ha venido gestionando. Nosotros queremos invitarlos a presenciar esa asamblea, para como fiduciantes poder tener contacto con otros como nosotros, para ver si podemos avanzar, porque hace prácticamente 10 años que venimos esperando”, dijo una de las integrantes del grupo que se reunió recientemente.

“Tenemos un poco de miedo y preocupación de que nos usurpen, queremos una solución”, dijo y reveló que la cuota mensual que abonan es de 500 pesos, cuya cuenta está en el banco Santander. “No sabemos bien quién administra eso. Lo que queremos es que se hagan las obras para poder meternos en nuestros terrenos”, señaló una mujer.

Cuando comenzó el fideicomiso, los interesados en formar parte pagaron a razón de 2500 dólares por lote. Algunos compraron más de uno. Para muchos fue el puntapié inicial para el suño de la casa propia. Para otros fue una inversión a futuro. Para algunos, una posibilidad de especulación. Todas válidas, cada una se fue resolviendo con el tiempo: la mayoría espera, pero algunos revendieron. Hay quienes llegaron a pagar 10 mil dólares por su incorporación.

“El tema es que queremos saber qué solución hay, porque todos los años que nos dicen que ya sale y nunca sale”, dijo una de las fiduciantes que espera aclarar sus dudas. “Nos decían que no se podía lotear, que tenía inconvenientes solucionables, pero nunca se pudieron solucionar”, apuntó otra.

Es cierto: en el año 2012 el fideicomiso elevó al Concejo Deliberante un pedido de modificación de la San Pedro 2000 para ese terreno, que es área complementaria en la que sólo se puede lotear en 800 metros cuadrados. Pedían que habilitaran la posibilidad de lotear en 400 metros cuadrados.

En 2016, los concejales pasaron archivo la solicitud de los vecinos, por lo que su pedido fue rechazado. Desde entonces, el fideicomiso no volvió a insistir ante al Concejo.

En los últimos días mantuvieron una reunión en Obras Públicas, en el área de Escrituraciones. Allí estaban parte del grupo de fiduciantes que ahora reclama y parte de quienes llevan adelante las gestiones para intentar avanzar en el desarrollo del proyecto.

Por ahora, la situación es complicada: al relleno de suelo previsto, a pesar de que ya pasaron cientos de camiones por el lugar, le falta mucho; para llevar electricidad hay que colocar un transformador; para llevar el agua corriente tambien hay que pagar mucho dinero y cumplir con una serie de trámites ante la Autoridad del Agua, que en su momento comenzaron e implicaron un importante gasto en ingenieros, proyectos y estudios.

Los avances de emprendimientos similares como la cooperativa Nuestro Sueño entusiasmó a algunos de los miembros del grupo. La diferencia con ese otro proyecto es que ellos sí lograron modificar la San Pedro 2000 y eso les permitió avanzar en las obras, que pagaron de su bolsillo, financiadas. En este caso, más de 10 años después, la situación es bastante parecida a la del comienzo: los lotes no se pueden subdividir y las construcciones no pueden comenzar.

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