Extenderán por seis meses el contrato con Ashira
Así lo confirmaron desde el Gobierno municipal a La Opinión. El contrato de concesión, con prórroga incluida, vence en julio, por lo que harán uno precario hasta enero. El plan es analizar durante ese lapso una modificación del sistema actual para el llamado a una nueva licitación. Los costos y la posibilidad de un sistema mixto con participación del Estado.
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En julio próximo vence la prórroga de dos años prevista en el contrato de locación de servicios mediante el que la Municipalidad de San Pedro concesionó la recolección de residuos domiciliario y disposición final; barrido de calles manual y mecánico; y limpieza de sumideros dentro del área de la ciudad de San Pedro, localidades y parajes del distrito en 2008.
El Director de Asesoría Letrada José Ignacio Macchia informó a La Opinión que trabajan en la conformación de un contrato precario hasta enero próximo, con el fin de tener un tiempo para trabajar en lo que vendrá.
“Vamos a una extensión de servicio por seis meses, para analizar con el Concejo Deliberante una nueva licitación o cambiar parcialmente el sistema”, explicó a este semanario el Secretario de Economía Roberto Borgo, quien coincidió con Macchia en la determinación de avanzar en este contrato precario para el mientras tanto.
“Hay muchas cosas que plantear y ver qué pretendemos para los próximos años”, señaló Borgo, quien sostuvo que “el intendente quiere analizar la posibilidad de iniciar el reciclado, con lo cual hay que cambiar la recolección sin compactar”.
Diversos proyectos en ministerios de los gobiernos nacional y provincial tienden a que las ciudades avancen en la separación en origen para su posterior reciclado, con la intervención de cooperativas de trabajo conformadas por recuperadores de basura que hacen su tarea de manera informal en los lugares de disposición final, tales como rellenos sanitarios o, en el caso local, basurales a cielo abierto. Una vieja idea que en su momento puso en marcha el ex Intendente Juan José Sánchez aunque sin suerte de continuidad. Más tarde Pángaro con la contratación de un desplazamiento privado en terrenos del basural continuó con la idea de una solución definitiva. El último intento lo hizo Barbieri planeando un sistema para la región firmando un pre acuerdo con los municipios de Baradero y Ramallo. Tampoco se concretó.
“Seguramente vamos a pedir asistencia del Ministerio del Interior para diseñar un plan a cuatro años”, anticipó Borgo.
Un servicio costoso
El Gobierno municipal mantiene una cuantiosa deuda con Ashira, que se ubica entre los 10 y 12 millones de pesos, con un plan de refinanciación que permitió alcanzar un acuerdo para evitar que la empresa dejara sin servicio a la ciudad ante el incumplimiento estatal.
Al momento en que el Gabinete analizó los costos en comparación con las tasas, Ashira cobraba casi 1.100.000 pesos mensuales, que pasaron a 1.245.000 en marzo y que en agosto se irá a 1.500.000, ya que los tomará la fecha de cierre anual de la paritaria del Sindicato de Camioneros, siempre de acuerdo a los números que manejan en el gabinete, basados en el sistema de actualización de precios vigente.
Año tras año, la empresa ha actualizado el costo de su servicio desde 2008 a esta parte. Desde el monto inicial de 378.100 pesos, el incremento promedio de 280,66 por ciento en los seis años transcurridos, de acuerdo a un informe que obra en la Secretaría de Hacienda municipal.
Con un aumento del 30 por ciento en 2009, otro del 20 en 2010 y el último, del 50 por ciento, la tasa de alumbrado barrido y limpieza sufrió un incremento del 100 por ciento en los mismos años. La diferencia es entonces del 180,66 por ciento, un porcentaje muy elevado para la capacidad de funcionamiento de la economía local.
Una revisión necesaria
Al Gobierno municipal no le convence el sistema de actualización de precios que utiliza Ashira. Para evaluar cuánto incrementar el costo, la empresa tiene en cuenta la variación de mano de obra, combustibles y lubricantes, mantenimiento de equipos, gastos operativos, gastos administrativos, productos refinados de petróleo, productos de caucho y plásticos, vehículos y automotores e impuestos.
Además, en cada análisis tiene en cuenta el 10 por ciento de utilidad garantizada, lo que aportó cada año desde 2008 a 2013 un aumento del orden del 11 al 12 por ciento.
El barrido es uno de los puntos sobre cuya efectividad hay dudas en el gabinete, sobre todo el mecánico. Por otra parte, la zonificación planteada en 2008 ya no satisface las necesidades de la población, por lo que la revisión analítica para un próximo pliego será exhaustiva.
La extensión de hecho a través de un contrato precario necesitará del aval del Concejo Deliberante, si es que el Ejecutivo no quiere repetir la experiencia con el servicio de transporte público, que le valió más de un dolor de cabeza a Guacone y los suyos, con interpelación, comisión investigadora en ciernes y denuncia penal incluidas.
El camino de la estatización
En el Conurbano, intendentes kirchneristas avanzan con la reestatización del servicio, que en la mayoría de los municipios está en manos de la empresa Covelia, alguna vez ligada al líder de la ahora CGT opositora Hugo Moyano, cuyo gremio encabezó las protestas para oponerse a la estatización.
En las últimas semanas fue noticia Quilmes, cuyo Jefe Comunal decidió municipalizar la recolección de residuos. Berazategui es un ejemplo a seguir, y se suman los proyectos de Florencio Varela, Avellaneda, San Martín, Tres de Febrero y otros distritos.
En el interior, uno de los intendentes que tomó la difícil decisión de hacerse cargo del servicio fue el de Trenque Lauquen Jorge Barracchia, fallecido en 2011, cuando cumplía su quinto mandato al frente de esa comuna. Su modelo fue uno de los pioneros en reciclado e inclusión de recuperadores informales.
