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jueves, julio 29, 2021
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Estadísticas

Primero refiramos seriamente qué es la estadística: Es una herramienta vital, básica para cualquier ciencia. Es una rama de la matemática que utiliza grandes conjuntos de datos numéricos para obtener inferencias basadas en el cálculo de probabilidades. En castellano: es información. La rama médica que estudia las enfermedades de los pueblos se denomina epidemiología. Uno de los pilares en que se basa esta, es en la Epidemiología descriptiva a través del estudio de los sujetos afectados: reflejados en tasas o números índices (indicadores de morbilidad: enfermos, mortalidad, etc.), mapas epidemiológicos, series cronológicas, etc. Por ejemplo a través de esta herramienta (del estudio epidemiológico) de los últimos 10 años de cualquier enfermedad, por ej. enfermedades transmitidas por alimentos, permitiría sacar conclusiones: por ej. ver si la enfermedad está en aumento y así saber si los recursos deben o no ser destinados a dicha noxa y elegir que método de combate se debe utilizar para controlar, prevenir o erradicar dicha noxa. Parece muy complejo pero cuando se la utiliza correctamente permite ahorrar recursos humanos y monetarios en forma cuantificable a través de análisis económicos y de eficiencia como lo es el análisis costo/beneficio y/o costo/efectividad. En segundo término aclaremos que es la información pública: Es información de todos y cito para no dar una opinión subjetiva un artículo de la carta magna que lo refiere. Art 41: Toda persona puede interponer acción expedita y rápida de amparo, siempre que no exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto u omisión de autoridades públicas o de particulares, que en forma actual o inminente lesione, restrinja, altere, amenace, con arbitrariedades o ilegalidad manifiesta, derechos y garantías reconocidos por esta Constitución, un tratado o una ley. En el caso, el juez podrá declarar la inconstitucionalidad de la norma en que se funde el acto u omisión lesiva. Podrán interponer esta acción contra cualquier forma de discriminación y en lo relativo a los derechos que protegen al ambiente, a la competencia, al usuario y al consumidor, así como a los derechos de incidencia colectiva en general, el afectado, el defensor del pueblo y las asociaciones que propendan a esos fines, registradas conforme a la ley, la que determinará los requisitos y formas de su organización. Toda persona podrá interponer esta acción para tomar conocimiento de los datos a ella referidos y de su finalidad, que consten en registros o banco de datos públicos, o los privados destinados a proveer informes, y en caso de falsedad o discriminación, para exigir la supresión, rectificación, confidencialidad o actualización de aquéllos. No podrá afectarse el secreto de las fuentes de información periodística. Esta nota un poco técnica es escrita porque hemos escuchado por los medios de difusión dificultades en relación a este tema, específicamente a fuentes de información estadísticas. La causa: somos extremadamente informales a la hora de trabajar y de contratar personal capaz, es decir, de contratar a personal profesional especialista en las áreas que competen al rol que deben cumplir. La frase zapatero a su zapato encaja perfecto. Un ejemplo estadístico sobre por qué nos va cómo nos va: cuando se analiza el máximo nivel educativo en las personas entre 25 y 64 años que integran la fuerza de trabajo, el tremendo 69% no completó el nivel secundario (básico para los tiempos que corren y los por venir).¿Será importante la educación y mejorarla a partir de este dato? esto es un ejemplo de lo útil que es la estadística, permite sacar conclusiones. Otro lujo que nos damos los argentinos es elegir dirigentes o decisores que delegan (por falta de conocimiento) el manejo de áreas públicas (salud, alimentos, otras) a personas que manejan las áreas en forma política y no profesional. No se busca especialistas en dichas ramas específicas. Constantemente se comprueba que esto no sirve a las comunidades, y de hecho nunca sirvió, ni servirá. Los cargos elegidos no por concursos públicos sino a dedo, buscando un “perfil” y no conocimientos y experiencia comprobable, evaluados por especialistas y no por políticos, tienen ese fin: manejo político (lejos estará esto de permitir soluciones). Así se repite dicha idiosincrasia, donde se observa desesperadamente administrar un área sin tener los conocimientos requeridos. La salud no pertenece a un partido político, sino que posee un eje ético y legal, y cualquier hijo de vecino que es colocado políticamente responderá ante los problemas: políticamente y difícilmente a lo que es correcto o lo que marca la ciencia. La frase “ninguna organización posee mas calidad que la que su gerencia posee” encaja también, es decir que si el/los decidores no poseen la capacidad, o como gerente no tiene la facultad de saber elegir a quien delegar (personal idóneo, especialistas), difícilmente se podrá dar soluciones o respuestas a las demandas públicas. La clase decisora tiene una fobia compulsiva a que los profesionales (aquellos que quieren hacer las cosas correctas) les digan y exijan recursos y medidas para solucionar algún problema determinado. Como no saben de esto y sus prioridades no son las mismas (por falta de saberes), contrata a un lego que no les diga que es lo correcto para tal o cual área y realice, o maneje el área “políticamente” (de hecho no le quedará otra opción) ¿Mas claro? Si mi superior no sabe ¿que es la estadística, para que sirve?, difícilmente me exigirá a mi realizar acciones sobre este campo (dar partes periódicos, difícilmente invertirá en mejorar el área, utilizar software actualizados, o simplemente tener un área prolija donde guardar los documentos que genera la información estadística y pública). La nueva administración pública que los no tan jóvenes deberían comenzar a realizar es en primer lugar: seria, en segundo lugar profesional y en tercer lugar busca hacerlo correctamente (como dicen los libros, como dice la experiencia, como nos enseñaron en la escuela, en la universidad, como es correcto) Muchos comentan “y que querés son todos corruptos”, despectivamente, y yo, les aseguro que no es porque son malos sino por falta de capacitación “de saberes”. Las estadísticas refieren que cada vez son más los analfabetos a nivel nacional, ojalá podamos revertir esto, ¿será tarea de los jóvenes hacerlo, tendremos que esperar a las próximas generaciones para comenzar a planificar, crecer y administrar las cosas como se debe? ojala no. Dr. García, docente, Veterinario especialista en salud pública y medicina preventiva MP: 10.098

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