Enero dejó un nuevo saldo positivo
El primer mes de vacaciones arrojó excelentes resultados. San Pedro se vio colmada de turistas en los últimos días del 2005 y durante todo el mes de Enero. De todos modos los números no superaron a los de la temporada anterior, aunque sí aumentaron las carpas en los campings.
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Si se lo compara con Enero del 2005 las cifras serán similares, es decir… el número de turistas que ingresaron a San Pedro no disminuyó ni aumentó, pero el balance final es altamente positivo ya que los datos reunidos indican que muchos de los visitantes repitieron experiencias de otros años, tomando a la ciudad como una verdadera alternativa para vacacionar, principalmente en familia. Lo ideal sería que el número de turistas haya aumentado pero al final de cuentas San Pedro sigue siendo una apuesta para el mini turismo.
Durante los cuatro fines de semana que tuvo el mes se pudieron advertir lugares repletos, restaurantes, campings y playas colmadas, y calles muy transitadas, principalmente las de la zona costera.
Las ensaimadas y los helados fueron durante Enero los productos de mayor consumo en cualquier punto de la ciudad. No hace falta indicar que la ensaimada cuenta con una promoción estelar durante todo el año lo que la ha posicionado como el estandarte numero uno de la ciudad. En cuanto al helado, habrá que relacionarlo con la intensa ola de calor vivida durante la primera quincena, aunque también juega a favor la calidad del producto y los precios, más aún si se los compara con cualquier heladería de ciudades cercanas, como Capital o Rosario, por ejemplo.
Los números en cuanto a cifras económicas siguen siendo tentadores lo que es un llamador para quienes quieren invertir en esta zona, al igual que la capacidad de albergue ya que tanto los hoteles, como bungalows, casas para alquilar y campings estuvieron desde los últimos fines de semana del 2005 hasta el último día de Enero, colmados y en su mayoría reservados con muchos meses de anticipación.
Los problemas de siempre
No todas son de cal, también hay de arena, siempre hay errores, siempre quedan quejas y reclamos. Pasan los años y parece que los sampedrinos no se acostumbran a convivir con el turista.
La terminal, la falta de información turística en diferentes puntos de la ciudad, la poca amabilidad en algunos lugares, precios elevados y la ausencia de alternativas para los visitantes son una constante.
La problemática en la terminal tiende a cambiar pero mientras tanto el lugar luce por momentos abandonado, sucio y sin una atención adecuada en la casilla de turismo, pues sería importante ampliar el horario de cobertura para satisfacer a quienes llegan a la ciudad a cualquier hora del día. Lo mismo ocurre con la información en las demás casillas que se encuentran en la ciudad, es más… no sería descabellado pensar en una atención de 24 horas.
En la costa son varias las quejas de los propios sampedrinos que observan como en las puertas de ACTUR se depositan más de veinte bolsas de basura esperando que las vengan a recolectar; también se escuchan reclamos de quienes desean acceder a clubes privados, pero antes deben escuchar un exigente reglamento que al fin de cuentas los deja mover en un sector diferente al de los socios, sumado a la poca amabilidad de quien los recibe. Y una historia aun más conocida… los precios desmedidos, hay lugares donde cualquier producto se multiplica hasta tres veces más del precio habitual.
Un párrafo aparte merecen los locales de diversión nocturna que impiden el ingreso de turistas sin disimulo alguno.
Al presentarse en el acceso, les preguntan simplemente: “¿sos de acá o sos turista?” y sin más trámite le anuncian que no pueden entrar.
Todas son cuestiones que a simple vista se pueden solucionar, pero lo preocupante es que siempre son las mismas y habría que empezar de una vez por todas a poner mayor énfasis y así evitar que el turista se vaya descontento y sin ganas de regresar.
