En la noche y el tránsito, los controles no dan abasto
Un boliche fue clausurado el sábado por vender bebidas en botellas de vidrio. El domingo infraccionaron a otro por abrir a pesar de que tenían una clausura en pie. La Dirección de Seguridad profundiza los controles. El fin de semana hubo mucha actividad y no toda fue controlada como corresponde.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/08/76f5e9f7-a8e1-43bf-8a5d-831b664d084b_1280x768.jpg)
La afluencia turística del fin de semana largo en San Pedro motivó diversas acciones por parte de la Dirección de Seguridad, Tránsito y Nocturnidad, que no dio abasto para cubrir todas las actividades y controlar la multiplicidad de infracciones que pueden verse en distintos puntos de la ciudad.
La nocturnidad sigue siendo un problema importante. El Ministerio de Seguridad provincial instruyó a las autoridades policiales en todo el territorio bonaerense para que extremen los controles. En San Pedro, los hechos que se registran los fines de semana en la zona de bares y boliches dan cuenta de cuál es la preocupación.
Desde el viernes y hasta el lunes, la Dirección que conduce Ángel Burgos tuvo intensa actividad, con clausuras de locales y secuestro de vehículos por alcoholemia positiva. Aun así, algunos puntos se escaparon del control y significaron buenos dividendos para los que aprovechan la afluencia de gente para violentar algunas normas y ganar dinero con sus negocios.
La noche, siempre la noche
La actividad de esparcimiento nocturno siempre trae polémicas. Sobre todo porque a la sanción de leyes –las de antes y las de ahora– suelen seguirle algunos guiños para evitar la discusión acerca de cómo algunas normas se aprueban para satisfacer necesidades de una época y de un lugar, que no siempre son los que atraviesan a todos los municipios de la provincia.
Pero la 14.050 está vigente. Por lo tanto, exige ser respetada por los actores de la noche y controlada por las autoridades de aplicación, la policía y el gobierno municipal a través del área de Inspección.
Este fin de semana hubo dos clausuras. El sábado fue infraccionado el boliche –uno de los dos habilitados como tal en la ciudad– HH Club, que funciona en Pelegrini al 400. El motivo fue “expender bebidas en botellas de vidrio”, algo expresamente prohibido.
Simón Chediak, propietario del comercio, se quejó por Facebook: “¡Nos clausuraron por vender en envases de vidrio! Mi pregunta es: ¿qué hacemos cuando viene una persona a comprar un champagne de $ 380? Esperame que te lo pongo en vasito de plástico. #Ilusos”.
Su posteo provocó comentarios de todo tipo. Desde chistes acerca del expendio de “cerveza y champagne en sachet” o “con una manguera y un embudo”, hasta reflexiones del tipo “¿te suena la palabra recaudar, van por todo” hasta acusaciones no explicitadas acerca de presuntos pedidos de coima.
“No podrán vender, expender, o suministrar a cualquier título bebidas alcohólicas en vasos, copas o similar, que superen los trescientos cincuenta (350) mililitros de capacidad, con excepción de los restaurantes”, dice la ley, que sanciona con multas que van de los 5.000 a los 30.000 pesos por no cumplir con ese artículo.
El domingo, Burgos y su gente clausuraron, otra vez, el bar Dubái, ubicado en Mitre y Arnaldo, por abrir sus puertas a pesar de que no se les había levantado la infracción de la semana pasada.
El bar había sido clausurado por superar el factor ocupacional y no podía abrir, explicaron desde el área municipal.
Alcohol al volante
Durante el fin de semana, la Dirección de Seguridad, Tránsito y Nocturnidad incautó 20 autos por alcoholemia positiva. Fueron seis el viernes, cinco el sábado y tres el domingo.
En total hubo 60 vehículos secuestrados: 25 automóviles y 35 motos. De ellos, 40 fueron retenidos por falta de documentación y 20 por alcoholemia positiva.Como siempre, el tránsito en el centro estuvo complicado durante el fin de semana largo por la noche, sobre todo en la zona de bares y boliches. El domingo, la esquina de Salta y 9 de Julio estaba intransitable. Había autos estacionados sobre ambos cordones e incluso en todas las ochavas. Por allí no hubo muchos controles.
