Empezaron los despidos ante la “falta de trabajo”
Prear despidió 30 personas en dos meses y Dycasa hizo lo propio con ocho operarios esta semana. Desde ambas empresas sostienen que se debe a la reducción de la actividad. La Uocra se manifestó en alerta y su secretario general consideró que “está complicado en todo el corredor norte de la provincia”. La campaña del “miedo electoral” también influye.
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A un mes del cambio de gobierno en los ámbitos nacional, provincial y municipal, la baja de la actividad económica y la incertidumbre generada por la situación golpea a los trabajadores. En dos meses, la fábrica Prear despidió a 30 operarios y en una semana Dycasa hizo lo propio con ocho.
“Tenemos menos trabajo”, dijo Carlos Salvatore, gerente de Pretensados Argentinos S. A. a La Opinión. La empresa cuya planta está ubicada en la vieja Ruta 9, en la localidad de Río Tala, vio reducir la actividad que había incrementado con la tarea de fabricación de durmientes para el recambio de vías del Ferrocarril en diversos puntos del país, iniciativa que el Gobierno nacional desarrolló durante este año y que en algunos lugares atraviesa un impasse.
“Este problema viene poco a poco, hemos intentado estirar pero estamos en una situación complicada”, reconoció el responsable local de Prear y confirmó que de dos meses a esta parte la reducción de la planta de personal asciende a 30 personas.
“Esperamos que no tengamos que echar a más personas pero no depende de nosotros”, señaló Salvatore y explicó que la merma en el trabajo para la compañía que representa obligó a la situación de despido en la que se encuentran estos trabajadores.
“Les dijimos de todos modos que en caso de retomar serán tenidos en cuenta, por supuesto”, aclaró el ingeniero.
La misma situación se dio esta semana en Dycasa, otra empresa que se dedica a nivel nacional a la obra pública. Ocho empleados de los 27 con los que cuentan los talleres locales quedaron sin trabajo, también producto de la merma en las tareas que tiene por delante la firma.
“No hay muchas obras y achicaron un poco el plantel en todos lados. Pero cuando empiezan a aparecer nuevas obras, vuelven a tomar personal”, dijeron quienes conocen el funcionamiento de esta y otras empresas que se ocupan de obras públicas.
El sindicato en alerta
“Esta situación se veía venir”, dijo a este semanario el Secretario General de Uocra local, Horacio Azzoni, quien advirtió que el panorama “está complicado en todo el corredor norte de la provincia de Buenos Aires” y explicó que la ola de despidos afecta también a trabajadores de empresas con obra pública en San Nicolás y Zárate.
“Nosotros lamentamos lo que sucede, pero no podemos hacer nada contra los empresarios porque los despiden por falta de trabajo”, señaló Azzoni.
Sin ocultar su preferencia por el candidato a presidente del Frente para la Victoria, el sindicalista endilgó la situación a la incertidumbre generada en los empresarios por el balotaje, ya que hay tareas suspendidas a la espera de los acuerdos posibles con quien gane las elecciones del 22 de noviembre.
La influencia electoral
La disputa entre el FpV y Cambiemos para ocupar el sillón de Rivadavia el 10 de diciembre, con Daniel Scioli y Mauricio Macri como presidenciables en cada sector, no es ajena al comportamiento empresiarial ni sindical.
Declaraciones de referentes políticos y análisis de especialistas y no tanto en los medios de comunicación conforman una paleta de discursos que tiene como objetivo interpelar al electorado.
De un lado acusan al otro de organizar una devaluación, con su consecuente caída del poder adquisitivo a través del salario y la reducción de la inversión en obra pública. Del otro, sostienen que su objetivo es “que haya más trabajo y pobreza cero” para apostar a una “desafricanización” de los índices del país.
Entre tanto, los especuladores de siempre hacen su tarea, confiados en que gane quien gane la situación económica tendrá un giro respecto de las férreas intervenciones estatales que impuso el kirchnerismo en los útlimos años, lo que generará un “reacomodamiento” según algunos o un “sinceramiento” según otros respecto de lo que sucede. Lo importante es que “la campaña del miedo” no afecte a quienes tienen su esperanza depositada en su única posibilidad de trabajo.
