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Publicado el: Miércoles, Diciembre 5, 2018 - 18:02

Emerson aguarda una prótesis para ser operado

Siete meses pasaron desde que el niño recibió dos disparos de arma de fuego cuando femcida Alberto Lafuente asesinó a su madre, Mariela Figueroa. La semana pasada tenía turno para la intervención quirúrgica en el Garrahan, pero necesita una prótesis que cotiza en dólares. Su familia ya inició los trámites y la autorización llegará en pocos días.

Emerson Gómez, el niño que fue baleado por el femicida de su madre en abril pasado, iba a ser operado la semana pasada en el Hospital Garrahan, pero la intervención quirúrgica se pospuso a la espera de que llegue la prótesis que necesita.

Su familia comenzó el trámite para que le den el alta en la obra social, con el objetivo de obtenerla ya que cotiza en dólares y por ende, no está a su alcance económico.

Según informó una de sus tías, se trata de un "set de micro plaqueta de titanio sistema 1.5 para fijación de cráneos plástica con sus respectivos tornillos autoenroscantes y autoperforantes".

Los médicos recibieron las planillas para completar, en medio de los operativos de seguridad por la reunión del G20, que provocaron dificultades para la circulación en Capital Federal.

"Ahora hay que esperar, recién en diciembre tiene la obra social", explicaron los familiares de Emerson.

Él, mientras tanto, continúa yendo a la escuela y hace vida normal, tras una milagrosa recuperación. "Anda bien, a veces le molesta cuando hay humedad", dijo una de sus tías respecto de las consecuencias físicas de lo que sucedió ya que de las emocionales, será muy difícil.

El 19 de abril, al mediodía, Alberto Lafuente, expareja de Mariela Figueroa y mamá de Emerson, la abordó en su casa del barrio Arcor y le descerrajó una serie de disparos de arma de fuego para asesinarla. Por la noche el femicida se quitó la vida en un cementerio privado, sobre la tumba de su madre, tras permanecer varias horas prófugo.

El niño de 12 años recibió dos balazos en la cabeza que lo mantuvieron en estado crítico primero en el Hospital local y luego en el San Felipe de Pergamino, donde fue derivado antes de ser trasladado al Garrahan. Contra todos los pronósticos, su recuperación fue rápida.

Un mes después del hecho le daban el alta médica en el Garrahan y volvía a San Pedro, donde fue recibido con alegría y emoción por familiares y amigos en el barrio Las Canaletas.

EDICION IMPRESA #1393
Miércoles 12 Diciembre 2018

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