El turismo y la cultura, ausentes de la agenda
Marchas y contramarchas en el fin de semana largo, con una exigua propuesta para sampedrinos y turistas, dejaron un sabor amargo como saldo. Aún con la mayor parte de las actividades organizadas por entidades intermedias o voluntarios, el Municipio no logra remontar su situación de actor secundario.
La agenda cultural y turística de San Pedro quedó en manos, una vez más de quienes tienen deseos de reforzar los lazos culturales y el disfrute del espacio público desde un sector que siempre es ajeno a la gestión comunal, a punto tal que el intendente pasó el lunes en la Fiesta del Mate en la vecina ciudad de Baradero que semana a semana propone alternativas para su gente y quienes los visitan. Megarrecitales o simples encuentros se observan en la agenda de Aldo Carossi.
El viernes la Dirección de Cultura que lidera Leonardo Pascual y que ya había anunciado que no se concretaría la Feria de las Colectividades, supuso que habría “mal tiempo” y suspendió las actividades programadas en el Paseo Público. El sábado por la mañana y tras recibir varias críticas desde el área, anunciaron que retomaban el cronograma previsto de actuaciones.
También los músicos de la Escuela Caacupé llegaron sin saber si iban a poder actuar. “¿Saben si tocamos?”, preguntó uno de los profesores en el programa Sin Galera, donde hubo que responderle que sí, que actuarían por la tarde en el Salón Doraro de la Municipalidad y que se había confirmado que el domingo lo harían en el Paseo Público. La banda, que se creó el la Villa 21-24 de Barracas que solía frecuentar el ahora Papa Francisco con la buena disposición del conocido Padre Pepe, llegó con casi 80 chicos que encontraron en la música un modo genuino de expresarse.
Desde su Dirección de Museos, Marisa Corvalán logró cumplir con su trabajo e invitó a todos a recorrer los atractivos de las distintas salas y las calles que unen el casco histórico.
Dos entidades intermedias organizaron los principales encuentros culturales y musicales. La Biblioteca Popular, con un bono contribución, invitó a un espectáculo tanguero inigualable con el Dúo Ranas. Dos músicos consagrados en el mítico café Tortoni y con varias giras por Europa en sus espaldas asombraron al público que llegó en la noche del sábado a la cuna de los libros.
Por su parte la Sociedad Italiana con eficiencia y precisión demostró que una segunda edición de la Feria del Libro y el Escritor Sampedrino no sólo era posible sino que además fue exitosa. Por allí desfilaron los escritores locales, los libreros montaron sus stands de venta, los músicos acompañaron desde el viernes y hasta el lunes y hasta Sylvia Iparraguirre se presentó en la charla “El oficio de escribir”.
En el Viejo Astillero, un encuentro de compositores fue el marco para el segundo Festival Sabalero, que congregó a músicos y autores locales de diversos géneros, con presencia islera incluida.
Con la fiesta de la ensaimada ya olvidada y la de las colectividades suspendida hasta nuevo aviso, solo queda esperar el Mastai y el acto de Vuelta de Obligado que para suerte de todos organizará el Gobierno Nacional con extrema prolijidad, ya que se estima que será el último acto público con la presencia de la Presidenta de la Nación.
La escuela de la Villa
“Rescatados del paco”, dicen algunos ligeramente sobre los centenares de chicos que transitan por la Villa de Barracas en la que el Padre Pepe fue amenazado por su compromiso en la lucha contra el tráfico, la venta y el consumo de pasta base que quema el cerebro de los más vulnerables.
“Yo viajaba en el colectivo y venía Jorge (por Bergoglio) con su bolsito”, cuenta Federico Aguilar, el profesor de música que primero entró para “ayudar” y a poco de andar comprendió que el término adecuado era “compartir”. Cambió a Mozart por el acordeón y con él enseña los ritmos propios de las etnias de las que se compone la población a la que llega dos veces por semana con sus pares de la universidad. La escuela musical que fue una iniciativa del profesor Santiago Pusso busca vencer nuevos desafíos y transformarse en una filial en la que incluso se entreguen títulos oficiales. El sueño mayor es tocar para el Papa cuando regrese a la Argentina. Es más, muchos de los feligreses llegaron a Paraguay cuando Francisco hizo su visita latinoamericana. “Hasta la que le hacía el guiso fue”, sostuvo Federico entusisasmado con la actuación que brindarían más tarde en San Pedro.
En la tarde del sábado los chicos de la villa de la Virgen de los Milagros de Caacupé hizo brillar los instrumentos y las sonrisas en el mismo recinto en el que discuten y pelean concejales para llevarse una tajada más de dieta.

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)