El tren volvió a ser parte del paisaje cotidiano
Con dos paradas diarias, la estación local es mojón obligatorio para el servicio que une Retiro con Rosario y viceversa. Además, se puede viajar a Ramallo, San Nicolás, Zárate y Campana. Hubo emoción cuando la formación paró por primera vez en años.
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Con exagerada puntualidad, entre medio de aplausos y la emoción de quienes guardan el recuerdo esplendoroso de la época dorada del ferrocarril, el tren que une Buenos Aires y Rosario paró por primera vez en San Pedro desde que se dispuso la renovación de las vías y el proyecto de reactivación del servicio comenzó a tomar forma.
La parada en la estación local y en la de Ramallo coincidió con el regreso de la estación Rosario Norte como punto final del recorrido, lo que hace que el pasajero que se dirija a la ciudad santafesina pueda bajar a pocos minutos del centro.
En la derruida estación local, que el Gobierno municipal reacondicionó un poco para la jornada especial de la semana pasada, decenas de sampedrinos aplaudieron, se abrazaron y hasta lagrimearon cuando entre las 19.50 y las 19.54 el tren estuvo detenido en la ciudad, camino a Rosario.
Entre la nostalgia del recuerdo de lo que significó un sistema de transporte que unió al país en los albores de la Nación argentina y la certeza de que no hay camino que lleve al pasado, muchos quisieron estar presentes en este hito, que no necesariamente presagia un futuro venturoso para el servicio pero dispone un punto de partida.
Confortable pero no muy seguro
El tren para en San Pedro todos los días a las 19.50, proveniente de Retiro y camino a Rosario. Antes, se detiene en Campana y en Zárate. Desde Capital Federal sale a las 16.00 y llega a las 23.00 a la estación Norte, en el mítico barrio rosarino Pichincha, luego de detenerse también en Ramallo y San Nicolás.
En sentido contrario, parte desde Rosario a las 00.20 y para en la estación local tres horas más tarde. Tras cuatro minutos de espera, parte rumbo a Retiro, a cuyos andenes llegará a las 07.20 de la mañana.
Los horarios tienen como eje las dos grandes ciudades que une el servicio. A los sampedrinos que deben viajar hacia el norte, les queda bien en la medida en que si el destino final es Rosario, donde muchos jóvenes locales estudian, pueden arribar a la medianoche y tomar un taxi o un colectivo que los deje en sus lugares de residencia en pocos minutos, ya que ahora el tren para en la estación Norte, más próxima al centro que el antiguo apeadero Sur, ubicada a 21 kilómetros de la de avenida del Valle y Ovidio Lagos.
Para los que viajan en sentido sur, quizás es un tanto engorroso el horario de partida, ya que a las 3.20 de la madrugada la estación de trenes puede resultar un tanto inhóspita, pero el horario de llegada es conveniente.
El Gobierno local tiene intenciones de iluminar mejor la zona, aunque sólo con luces no bastará para menguar el temor que puede causar la soledad de la estación.
De la misma manera, es deseo del Ejecutivo que haya una línea de colectivos que llegue hasta allí, aunque no está previsto en el pliego de concesión y el contrato con Vercelli.
Teniendo en cuenta que el Gobierno no controla demasiado el cumplimiento de los recorridos, quizás pueda haber un acuerdo que permita que las unidades que salen de la ciudad por 191, con destino final Gobernador Castro y Santa Lucía, respectivamente, pueda ir por avenida Keneddy hasta la estación.
Las formaciones que pasan por San Pedro desde y hacia Retiro y Rosario son nuevas, compradas cero kilómetro a China el año pasado en el marco del plan de reactivación del ferrocarril que impulsó el gobierno anterior.
Muchos de los que utilizaron el servicio en la última semana destacaron que los vagones son muy confortables. Los coches están equipados con asientos reclinables y suspensión neumática, aire acondicionado, mesas rebatibles, puertas automáticas y “toda la tecnología de un tren de última generación”.
Eso sí, los pasajeros también señalaron su preocupación por la soledad en que se viaja. El servicio se presta todos los días con capacidad para 313 pasajeros, pero nunca llegan a tamaña cantidad de personas a bordo.
Cuánto vale cada boleto
El costo del pasaje a Retiro desde San Pedro es de 115 pesos en Primera y $ 140 en Pullman. Como se dijo, sale desde Rosario a las 00.20, para en la estación local a las 3.20 y llega a Buenos Aires a las 7.20. Las paradas intermedias son en Zárate a las 4.54, con un costo de 55 y 70 pesos; y Campana a las 5.12, por $ 65 y 80.
Hacia Rosario sale de Retiro a las 16.00, para en Campana a las 18.00 y en Zárate a las 18.20.
A San Pedro llega a las 19.50 y tiene previsto arribar a Rosario Norte a las 22.57. El costo del boleto es de 100 pesos en primera y 120 en pullman; si el pasajero baja en el apeadero Sur, llega media hora antes y paga 85 o 100 pesos, según el tipo de vagón que elija.
A Ramallo, el tren llega a las 20.38 y cuesta desde San Pedro 30 pesos en primera y 40 en pulman; a San Nicolás llega media hora más tarde y los valores son 45 y 55 pesos.
De regreso desde Rosario Norte, donde parte a las 00.20, tiene una hora y media de viaje hasta Rosario y dos horas hasta Ramallo.
Los menores de 3 años que no ocupen asiento deben abonar $ 5 en concepto de seguro. Las personas con discapacidad que posean el certificado correspondiente pueden viajar gratis en primera clase, junto con un acompañante.
Reforma de la Estación
El Gobierno nacional informó que siguen los trabajos para la renovación de los 527 kilómetros de vías entre Bancalari y Rosario, obra dividida en 12 tramos, y que prevé para diciembre tener terminada la vía ascendente.
En un comunicado oficial informaron que “se van a comenzar obras en las estaciones de San Nicolás y San Pedro”.
La obra original, prevista desde el año pasado, cuando el entonces Ministro de Transporte Florencio Randazzo viajó a bordo del nuevo tren, preveía una renovación integral de la estación, acorde a lo que habían anunciado en ese momento: la proyección de siete servicios diarios entre las dos ciudades más importantes del país.
