Hace semanas atrás, el filósofo Ricardo Forster decía: “la intensidad de las noticias suele devorarse la posibilidad misma de interrumpir reflexivamente su presentación deslumbrante que empieza a opacarse en el instante en que la conocemos a través de los medios” (revista veintitrés, 15-04-10). Sin lugar a dudas que en esta tiranía de los hechos efímeros es la maquinaria del tiempo quién diluye rápidamente al hecho, su maduración, digestión y pronta anulación en el pensamiento. Por eso opté por una concepción del tiempo como pausa para reflexionar; del tiempo como momento del despertar crítico. La vorágine de los acontecimientos y la realidad del escenario político nacional actual han estallado en el marco de lo que podría ser la “resaca” de los festejos por el bicentenario. Las multitudinarias y festivas jornadas y la unidad histórico-social que primó como “fachada” ante el mundo desoyeron razones para escapar de la espectacularidad y profundizar necesarios debates.
Naomi Klein es una periodista y activista canadiense. Hace pocos años publicó un libro llamado “la doctrina del shock, el auge del capitalismo del desastre”. En una entrevista a un medio argentino hablaba del shock como “cualquier acontecimiento catastrófico que nos desorienta” (revista Ñ, 26-04-2008): “ese lapso, esa brecha que se abre entre acontecimiento y relato es el estado de confusión en el cual somos vulnerables”. Salvando las distancias de la intención de la autora y del peso de la palabra “catastrófico”, creo legítima la analogía.
Si algo demostraron las “jornadas de mayo siglo XXI”, fue el innegable crecimiento cualitativo del gobierno; demostrando el peso regional del país en el encuentro con la mayoría de los presidentes del cono-sur y controlando en todo momento la situación: desde la contestación a Macri sobre la ausencia de la presidenta en la reapertura del Colón; pasando por un clima de normalidad sin grandes críticas por parte de Bergoglio en la homilía del Tedeum; finalizando en la masiva convocatoria y encuentro de músicos populares en la 9 de julio. Estos elementos, más cerca de la “farándula” que de una discusión política, sirven para entender que la imagen del gobierno es otra. Su posición dentro de los sectores medios “progresistas” ha cambiado. La permanente crispación polarizada (tan vital para el gobierno), ha recuperado un nuevo impulso en vastos sectores. Esta idea de una posible “restauración conservadora”, sumada la pasividad y derroche de capital político por parte de sectores de centro-izquierda (llámese el bizarro encuentro televisivo de Solanas con Grondona, o el incondicional apoyo de Sabatella a las políticas oficiales) también han servido para contribuir a demarcar este escenario de polarización, aunque no por ello debemos descuidar sus matices. Quizás lo más llamativo de esta vorágine informativa, sea esta especie de juego de candidaturas (o posibles); de este puñado de convulsivos jugadores de la politiquería nacional que apuestan y se arrepienten a una velocidad y fluctuación mayor que las propias economías de la euro-zona en plena crisis capitalista. Las disputas “caudillezcas” de los líderes del PRO, donde Solá es un “presidenciable legítimo”; Macri un “presidenciable de mayor poder” y De Narváez un “presidenciable sin nación”, han abarrotado las paginas de los diarios. Tanto Duhalde como Solá serán (hasta ahora) candidatos, que por fuera del justicialismo, le disputarán la banca al kirchnerismo, aunque, y pese a la valentía política de ambos, habrá que esperar el entramado de alianzas posibles con sus respectivas consecuencias. Pero lo mas sorprendente de estos días han sido las, siempre esperables, declaraciones indecisas sobre ser o no candidato, de Cobos. Porque además de su constante fluctuación, lo que mas me hizo reflexionar fueron sus palabras: “que la historia se encargue del pasado y miremos adelante para construir el país del porvenir”… (La Capital 30-05-10). Relacionemos esto con las declaraciones “reconciliadoras” de Duhalde de hacer un país con quienes aman y odian a Videla. Decía al comienzo que los hechos se diluyen rápidamente, que la noticia no espera ser pensada y que la espectacularidad de los hechos nos vulnera y desorienta un poco. Los posibles candidatos al 2011 nos hablan de reconciliación y, en última instancia, desmemoria, ¿o qué entendemos por dejar “que la historia se encargue del pasado”?. Dos categorías vacías como “historia” y “pasado” personificadas y neutralizadas que se diluyen en la nada y dejan sembrando el olvido. No se trata de “pagarle” a la historia para que custodie el pasado, porque ese pasado oscuro y genocida muchas veces se actualiza y se repite en una nueva versión de impunidad. Hoy la criminalización de la pobreza y la legítima protesta ganan terreno en las editoriales y radios; hoy los juicios a cuenta-gota del gobierno nacional a los genocidas traen terribles amenazas a los querellantes, y desde el Estado, nadie vela por su seguridad; hoy seguimos buscando a Julio López e intentando esclarecer el asesinato de Silvia Suppo, que como dicen sus familiares, es un asesinato político hasta que se demuestre lo contrario; hoy seguimos apoyando a las comunidades originarias, invisibilizadas, silenciadas por el Estado y gran parte de la sociedad ante la destrucción y expropiación de tierras para los “agro-negocios”, y que, paradójicamente, nada tuvieron que festejar en estos días, mas que movilizarse y afianzar la lucha. Este 25 de mayo se prestó para todo, hasta para que Capitanich (menemista como tantos otros dinosaurios del kirchnerismo) desde el Chaco pidiera disculpas a los pueblos originarios por tantos tormentos en la historia; hasta para que una docente en La Pampa reivindicara en el acto escolar a J.A Roca y Galtieri y hoy haya sido apartada del cargo. En este “shock de mayo”, nos debemos otros tantos balances para saber dónde estamos parados. No queremos dejar en manos de la historia, el pasado, según el consejo de Cobos. La clase dirigente nos habla de reconciliación, los hechos pasan muy rápido… nuestra actitud, indudablemente, deberá ser otra.
Patricio Rosales.
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)