El precio de alojarse en San Pedro
La ciudad recibe cada vez más turistas con un marcado perfil que señala un poder adquisitivo relevante. El dinero que mueve la industria del turismo en la zona es importante y tiene en el alojamiento uno de los motores más importantes. Sin embargo, eso va a caballo de precios que, en comparación, se asemejan a los principales centros turísticos del país y del mundo, que para un municipio en desarrollo en esa actividad aparece un tanto caro.
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El boom turístico de la ciudad continúa en ascenso y los números que la Dirección de Fabián Bianchi informa cada semana dan cuenta de ello: cada vez más, San Pedro se posiciona como un lugar de escapadas de fin de semana que es aprovechado por aquellos que, a caballo de la explosión de consumo que se vive en las clases medias acomodadas, eligen este destino para unas minivacaciones.
Calles, negocios, restaurantes, bares y casas de comida son testigos de la situación, que genera importantes dividendos. El alojamiento es, sin embargo, el dato duro que posee el Municipio para pensar el turismo. Las plazas van en aumento, tanto las oficiales como las no declaradas. Los precios también, y en algunos casos esos incrementos sorprenden cuando se los compara con destinos clásicos del país y hasta del mundo.
Caro,
pero el mejor
La Perla del Paraná vio modificado el histórico perfil turístico. Hay dinero para las escapadas, y los espacios verdes que se promocionan precisamente como una fuga de la ansiedad cotidiana de las grandes ciudades beneficia a San Pedro.
El perfil del visitante actual ya no tiene que ver sólo con el acampante que disfruta el río, la pesca y la aventura de un enclave de paisaje rural, casas bajas y vecinas tomando mates en la puerta. Ahora hay hoteles, spa y cabañas de lujo. Ahora hay poder adquisitivo mayor entre los turistas que eligen San Pedro, por lo tanto mejores servicios y, por supuesto, más caros.
Hay para todos los gustos y bolsillos, siempre partiendo de un piso que ya significa un gasto importante. Por ejemplo, tres noches para cuatro personas a dos cuadras de la costanera en un complejo hotelero con cabañas de alta gama y pileta climatizada cuesta 2.100 pesos.
Más rústicos, bungalows en la costanera para cinco personas con baños privados y sin desayuno, cuestan unos 1.600 pesos. A una cuadra del río, en una bajada, un monoambiente con cama matrimonial y una cucheta vale $ 1.500 pesos por la Semana Santa. Otro similar, en otra bajada, cuesta 400 pesos la noche, precio que han pagado algunos famosos que visitaron la ciudad.
Como se dijo, hay para todos los gustos. Sorprende que uno de los hoteles más antiguos de los que quedan en pie, que aún conserva un estilo de otras épocas que reclama actualización valga 300 pesos la noche, siempre pensando en un matrimonio con dos hijos.
Claro está, las más de 2100 plazas hoteleras y las más de mil en casas de alquiler no siempre dan abasto para cubrir la demanda que llega cada fin de semana, especialmente en los feriados largos, donde las casillas de turismo han tenido que derivar personas a las localidades del partido, e incluso a ciudades vecinas como Baradero y Ramallo, lo que hace que los precios se disparen.
Si el visitante pretende un hotel de mejor calidad, en el centro, deberá pagar 498 pesos por noche para alojarse con su familia.
Si pretenden comodidades mayores, el número crece y mucho. La máxima posibilidad de sentirse en San Pedro como en el primer mundo cuesta unos 4.900 pesos el fin de semana.
Para elegir: Gesell, Buzios o San Pedro
Los números señalados dan cuenta de una realidad que hace ruido para una ciudad como esta, que recibe turismo de escapada y de grandes ciudades, con la ventaja de estar estratégicamente ubicada a mitad de camino entre Buenos Aires y Rosario, los dos conglomerados urbanos más grandes del país.
Sin embargo, a la hora de hacer comparaciones, la situación es compleja, ya que la situación de precios de San Pedro es prácticamente similar a la de otros centros turísticos del país y el mundo.
Si se toman los precios detallados en esta página, en Villa Gesell se puede alquilar duplex en parques cerrados con seguridad y alarma, a dos cuadras del mar, por 1.500 pesos.
La comparación puede ser más odiosa aún. Buzios, en el litoral brasileño, con veintitrés playas, fama internacional como el balneario más cosmopolita y más de veinte nacionalidades que conviven cotidianamente, tiene precios similares a San Pedro.
Siete noches de alojamiento en base doble, con pasajes aéreos, traslado desde y hacia Cabo Frío, asistencia médica y desayuno incluidos cuesta desde 700 dólares por persona, unos 2.800 pesos. Es decir que, por día, vale 100 dólares, 400 pesos, lo mismo que cuesta alojarse una noche en San Pedro para cuatro personas. La diferencia no es menor en el precio. Sí lo es en términos de lo que significa un viaje con el otro.
Aunque resulte antipático, la situación amerita un debate acerca del perfil turístico local y las posibilidades de mantenimiento del boom de consumo que incluye las escapadas con las que la ciudad se ve favorecida.
Puestos a elegir y comparar, aquellos que tienen capacidad adquisitiva como para pagar esos montos necesitarán un motivo mayor para elegir San Pedro que las propias bondades naturales que ofrece. La infraestructura turística y la oferta de actividades deberán ser mejoradas a la vez que el alojamiento va creciendo en calidad y en precio.
La elección final la tiene el turista, que sigue siendo la mejor publicidad. Su recomendación a otros y el propio deseo de volver están íntimamente ligados a esas cuestiones, que no hay que perder de vista.
El alojamiento en dinero
Durante el fin de semana de carnaval, San Pedro batió sus récords de visitas. Los números oficiales dieron cuneta de un total de 3.239 plazas ocupadas entre hoteles y casas en alquiler, sin contar aquellas que no declaran su actividad y operan en negro.
El promedio de precio de alojamiento por persona por noche es de 150 pesos, aproximadamente. Eso significa que el alojamiento registró un ingreso de 485.850 pesos. Casi medio millón que los turistas dejaron en la ciudad, sólo por dormir.
Competencia en marcha
Desde mayo del año pasado el hotel & spa San Julián continúa su construcción, luego de los problemas suscitados por la erradicación de las viviendas ubicadas dentro del terreno cedido a la empresa Polo Industrial S. A por el Estado local a través de una ordenanza.
La semana pasada hubo un paro en las obras por parte de los trabajadores enrolados en la Uocra, quienes reclamaban por salarios adeudados. Tras algunas horas de protesta, la empresa constructora abonó lo reclamado y retomaron las tareas.
Este complejo se transformará en una importante competencia dentro del mercado hotelero local que, tal vez, haga que los precios favorezcan a los turistas que llegan a la ciudad.
