El Niño: aseguran que el escenario es "tranquilizador" pero piden constante monitoreo en la región
En una jornada técnica desarrollada en la Agencia de Extensión del INTA San Pedro, el hidrólogo Juan Borus (INA) expuso los pronósticos para el río Paraná y el Delta Medio. Aunque no se prevén crecidas extremas en el corto plazo, proyectan mayor actividad de lluvias para el último bimestre del año.
En el marco de la jornada “Momentos de decidir en la producción ganadera de islas del Delta Medio frente a la evolución del Fenómeno Niño de 2026 a 2027”, organizada de manera conjunta por el Instituto Nacional del Agua (INA), el INTA San Pedro, la Municipalidad y productores del Delta, el especialista Juan Borus brindó un panorama detallado sobre la situación actual y lo que se espera para las próximas semanas en el tramo del río Paraná que compete a San Pedro y la zona de islas.
Durante su presentación, Borus, hidrólogo del INA, ofreció una radiografía clara del cuadro de situación actual y dejó recomendaciones clave para el sector productivo y las autoridades locales.
En diálogo con La Opinión, calificó el panorama presente como una "foto tranquilizadora". En el corto plazo, las precipitaciones intensas se han disipado y los pronósticos de lluvias sobre el norte de Corrientes, Misiones o la cuenca del río Uruguay son acotados.
Para la zona núcleo y el norte bonaerense, las precipitaciones previstas no invitan a pensar en escenarios extremos ni en complicaciones inmediatas.
Respecto a la altura del río Paraná frente a las costas de San Pedro, el especialista precisó que se aguarda un nivel oscilante con valores muy cercanos al promedio histórico de los últimos 30 años. Esta tendencia de recuperación paulatina comenzará a hacerse más evidente durante la segunda mitad de octubre.
De cara al último bimestre del 1 de noviembre de 2026, los monitoreos sugieren un posible traslado del impacto del fenómeno El Niño hacia la alta cuenca del Paraná en territorio brasileño. "Si la alta cuenca en Brasil se activa y genera mayor volumen de lluvias, los suelos irán saturándose de forma gradual. Eso podría activar un escenario más húmedo sobre la llanura pampeana y el norte de la provincia de Buenos Aires", advirtió el especialista.
No obstante, Borus fue enfático al señalar que no se vislumbra un panorama crítico. "No está seguro de que vayamos a tener un escenario extremo o muy complicado, el peor de la historia ni mucho menos; pero tampoco es dable esperar que no pase nada. Hay que ir siguiéndolo despacito".
El objetivo principal de estos encuentros preventivos, como se vienen realizando últimamente, es garantizar que las respuestas locales estén preparadas para actuar a tiempo, enfrentando eventuales emergencias hídricas o climáticas que pueden derivar en situaciones de desastre para la producción ganadera y los habitantes en las islas del Delta y las zonas ribereñas.

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