El municipio se comprometió a pagar a las cooperativas del CIC
La obra del centro comunitario ubicado en terrenos de la ex Quinta de Piccagli llega a su fin, pero con reclamos y desprolijidades de organización. La experiencia con cinco cooperativas de trabajadores fue considerada desde el ministerio estatal con más complicaciones que aciertos, con respecto a otras localidades. “El municipio nunca quiso colaborar con recursos propios”, dijo un funcionario del área.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2020/07/127225783123239.jpg)
Esta semana culminaría y se pondría fecha a la inauguración del Centro Integrador Comunitario, el complejo montado en parte de los terrenos de la ex Quinta Piccagli. Pero el final de esta obra que demoró largos meses, sigue arrastrando complicaciones para los diferentes actores que tuvieron responsabilidades en la misma.
Hace diez días, los trabajadores que integran las cooperativas que llevaron a cabo las tareas de construcción, le reclamaron nuevamente al gobierno municipal el pago de unos $ 8400 pesos que todavía les deben a cada grupo, y desde el municipio la respuesta fue positiva pero recordando que es el estado nacional el que debe dinero.
“Vamos a cubrir la deuda atrasada que tiene esta cooperativa que reclamó puntualmente porque ellos ya terminaron, pero les tratamos de hacer entender que a nosotros nos debe plata la nación”, dijo el Secretario de Gobierno, Juan Almada, quien recibió a los trabajadores con su queja.
Desde la Nación, se confirmó que el Ministerio de Trabajo es el que todavía debe una parte del dinero destinado al pago de mano de obra de este proyecto monumental que demandó más de $ 480.000.
En un principio la coordinación de las tareas desde Nación estuvo a cargo de la Dra. Adriana Gaido, pero ella misma confirmó a La Opinión que desde hace largo tiempo fue destinada a otras ciudades. “Hace rato que no atiendo San Pedro, porque se decidió que nadie se ocupe de su lugar de origen”, explicó.
Pero los funcionarios de esa cartera explicaron que la obra sampedrina fue una de las más complicadas por las desprolijidades que se registraron.
Los principales conflictos tuvieron lugar entre las propias cooperativas, porque algunas no cumplieron el trabajo y otras debieron suplirlas, además de registrarse faltantes de material que dieron lugar a otros enfrentamientos. Además, desde el estado dicen que el municipio de San Pedro “nunca quiso poner más dinero” aunque el convenio firmado dice que debe aportar en caso de ser necesario y que otros municipios han colaborado para “pagar mejor a la gente” o mejorar la construcción.
