El Municipio comenzó a demoler y concesionará espacios en el Balneario
Durante el fin de semana largo hubo clausura de puestos ambulantes que se habían apropiado de algunas instalaciones. El lunes, el Gobierno ordenó demoler todas las edificaciones que quedaban en el exbalneario, incluidos los baños y el viejo restaurante, lo que provocó quejas del Colegio de Arquitectos. Silvio Corti anunció que habrá concesiones y explicó a La Opinión el plan de Salazar para que se concrete la ampliación del espacio público.
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El intendente Cecilio Salazar instruyó a sus funcionarios para que pongan en marcha la maquinaria necesaria para que el predio del exbalneario que hoy forma parte del Paseo Público deje de ser un espacio devastado y se transforme en un atractivo no sólo para turistas y sampedrinos sino también para inversores que puedan ver una oportunidad de negocio que transforme ese lugar.
Con el mandato de dejarlo con acceso irrestricto al río, como espacio público, el gabinete y los concejales de Cambiemos analizan variantes para llamar a concurso para concesionar parcelas determinadas, con acento en las actividades gastronómicas y recreativas.
Aunque aseguran que lo estudian desde hace tiempo, la decisión se precipitó con la clausura de puestos el viernes santo, que incluyó al de Héctor Juárez, que se había transformado en una parrilla descontrolada que ocupaba un gran espacio con mesas, sillas y la prohibida venta de alcohol cuyas botellas mantenía frías en un freezer dispuesto en una de las ahora derrumbadas proveedurías.
De Guacone a Salazar
Actur, recuperado como espacio público por iniciativa del exintendente Pablo Guacone, desde el año pasado es un predio desolado, con algunos arreglos esporádicos y con una decena de puesteros, algunos irregulares, otros regularizados y tantos más que eran un híbrido que consiguió una sisa, pero aprovechó para montar una parafernalia imposible, como la del caso del clausurado Juárez.
A los puesteros podrían clausurarlos todos los fines de semana, sin mayores problemas. No sólo a ellos sino a todos los que ocupan el espacio público a lo largo de la avenida costanera y no sólo allí.
En el Ejecutivo saben que el tema es complicado. Los pedidos para habilitar venta ambulante son constantes. Al que no habilitan, se ubica igual, desafiante; el que logra la sisa y lo disponen en un lugar, se acomoda donde le plazca.
El Secretario de Gobierno Silvio Corti fue el vocero de la decisión de Salazar de demoler las edificaciones en pie del exbalneario y, ya que de su área depende Turismo, coordina lo que será el plan a futuro para el lugar.
En materia de venta ambulante, la idea es volver al esquema que en su momento había planteado Pablo Ojea pero que no prosperó: “Hay que definir un lugar, invertir unos pesos y poner gazebos”, dijo Corti a La Opinión.
El Gabinete trabaja en articulación con el bloque oficialista en el Concejo Deliberante, sobre todo con el presidente Iván Paz, para el análisis de legislación comparada, camino a la redacción de una ordenanza que establezca la modalidad de concesión de espacios para gastronomía y recreación dentro del predio.
“Tenemos tiempo, hay seis meses de laburo hasta que se pueda presentar algo concreto”, indicó Corti, quien anticipó que el plan camino a la próxima temporada es tener resueltas algunas cuestiones de infraestructura mínima como caminos, arbolado e iluminación, para que el lugar resulte atractivo a los eventuales inversores.
“La idea de Cecilio es hacer algo vistoso”, aseguró el funcionario, quien sostuvo que van a respetar el acceso irrestricto al río, aunque aclaró: “Playa no hay, para eso habría que recuperar la laguna” y agregó que evalúan la posibilidad de poner en funcionamiento nuevamente el piletón de agua natural.
El plan, aseguran en el Ejecutivo, es que haya sombra suficiente, con bancos para que turistas y sampedrinos puedan “tomarse un mate a orillas del riacho”.
Privados, pero no megaemprendimientos
El Gobierno analiza el mapa del lugar, aunque no tuvieron tiempo aún de revisar la maqueta que dejó lista el gobierno anterior, con un ambicioso proyecto que podía ir haciéndose en etapas y que preveía las concesiones que anunció el Municipio ahora.
Corti informó que buscarán que sea “un proceso ida y vuelta” con lo eventuales inversores y que, para ello, escucharán todas las propuestas que lleguen. De hecho, tras el anuncio del lunes una persona lo contactó vía Facebook para decirle que tenía un proyecto de cabañas, lo que fue descartado.
“Van a aparecer quienes quieran poner un tobogán, alquilar canoas, restaurantes, en función de las iniciativas podremos sectorizar”, señaló el Secretario de Gobierno y sostuvo que las concesiones serán distribuidas entre varios oferentes.
“No queremos un tipo solo que haga un gran desarrollo, estamos pensando en un modelo de espacio abierto, con concesiones sectorizadas, un restaurante acá, otro por allá”, detalló.
El modelo es hacer organizar concursos diversos, por servicio y por parcela, con un plan de obras aprobado por la Secretaría de Obras Públicas para que las inversiones estén a cargo de los adjudicatarios, que se descontarán del canon por un determinado del período de concesión.
Para el Pasillo también hay
“En el Paseo Público II hay una idea con Inta, con el tema de los emprendedores de la feria Frutos de la tierra y el río”, anticipó Silvio Corti a La Opinión. El Secretario de Gobierno señaló que “muchas personas viven de lo que venden en esas ferias”, por lo que se hace necesario que tengan un lugar permanente para ofrecer sus productos.
En el Pasillo Público hubo durante el verano y desde noviembre un carro de comidas sin habilitación, al que terminó por correr la creciente. Luego, un puestero que había sido desplazado de ese lugar decidió volver con sus frutas y verduras, para luego sumar “Choripán del lago”, mesas, sillas y hasta bebidas alcohólicas.
Para ese espacio hay en el Concejo Deliberante una propuesta de dos estudiantes de ciencias naturales para convertirlo en reserva natural.
Polémica en puerta
El Colegio de Arquitectos se reunió ayer martes para definir una posición respecto de las obras de demolición que comenzaron por las proveedurías, seguían por el cuerpo de baños y el antiguo restaurante.
En una nota dirigida al intendente y firmada por el Delegado regional del Colegio, el exdirector de Planeamiento Santiago Barceló, dieron cuenta de su preocupación al respecto.
Allí señalaban que “estos dos edificios son de carácter patrimonial ya que representan una época donde la provincia realizaba obras de desarrollo turístico, los mismos en vez de demolerse deberían ser reciclados restaurados y puestos en valor dándole nuevos usos a través del sistema de concesión que establezca el municipio”, al tiempo que reclamaron que el Gobierno dé “a conocer el plan en audiencia pública ya que se trata de un espacio público”.
El Ejecutivo justificó la demolición ordenada en el riesgo que comportan esas edificaciones por la posibilidad de derrumbes de mampostería, así como por la existencia de personas que pernoctaban en ellas.
