El Jefe de Archivo cumplirá 30 días de suspensión sin sueldo
Lo determinó la Junta de Disciplina, que se reunió el lunes. A pesar de que tres sindicatos votaron en contra y otro se abstuvo, los cuatro votos del Ejecutivo sellaron el destino de la sanción. En abril pasado, el empleado había ordenado el traslado de 30 mil kilos de papel sin autorización y con presunto destino de venta. Entre la documentación había elementos que no podían ser destruidos.
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Finalmente, el Municipio sancionó con 30 días de suspensión sin goce de haberes al empleado que se desempeña como Jefe de Archivo, en el marco del sumario que instruyó en su contra desde que el 20 de abril pasado fue detectado que intentaba sacar sin autorización 30 mil kilos de papel en documentación que estaba bajo su resguardo.
El lunes, a partir de las 9.00, la Junta de Disciplina, integrada por los cuatro sindicatos que representan a los trabajadores municipales y el Ejecutivo, se reunió en la Secretaría de Gobierno para decidir sobre el destino del empleado sumariado.
Tal como adelantó en exclusiva La Opinión en agosto, el dictamen de Asesoría Letrada que recibió el intendente recomendaba la suspensión sin salario para el Jefe del Archivo municipal. Pasadas las elecciones, el Gobierno avanzó en el tema.
Votación dividida
Esa fue la sanción votada el lunes, a la que se arribó no sin debate, ya que de los ocho votos disponibles, sólo fueron afirmativos para acompañar la sanción los cuatro del Gobierno. Los sindicatos, por su parte, votaron tres en contra de la medida y uno se abstuvo.
El voto dividido estuvo a punto de obligar al desempate del intendente. Sin embargo, la abstención de ATE, que conduce Marcelo Marelli, dio luz verde al castigo dispuesto. Los otros tres sindicatos rechazaron la medida, entre ellos el que conduce un hermano del empleado sumariado, quien debería haberse abstenido a raíz de esa relación o al menos enviar otro delegado a la votación.
Por no ir “en contra de los trabajadores”, los sindicatos que conducen César Parzon, Juan Kasta y Juan Cruz Acosta avalaron con su voto la conducta del empleado en desgracia, a quien todos los elementos reunidos en el sumario le jugaron en contra.
El hecho de que no tuviera otras sanciones hizo que la pena impuesta fuera de ese tenor. Cualquier agravante extra hubiese permitido que la disponiblidad, que también estuvo en el horizonte, fuera su destino.
Falta que hable la Justicia
La situación por la que el Jefe de Archivo fue sancionada en el ámbito administrativo tiene además una pata judicial: el propio intendente Fabio Giovanettoni denunció penalmente el tema, ante la sospecha de que el destino final de la documentación que tenía bajo su guarda el empleado sería la venta.
La causa recaló en la Fiscalía Nº 7 que tenía a su cargo la suspendida Gabriela Ates, cuyos expedientes subrogan ahora sus colegas Marcelo Manso y Viviana Ramos. La carátula del hecho es “hurto”.
El Jefe de Archivo dispuso alrededor de 30 mil kilos de documentación en la vereda del edificio de Arnaldo al 100, luego de solicitar al Subsecretario de Obras Públicas Carlos Codern que disponga personal para hacer horas extras para un “operativo habitual” y le dijo que lo había acordado con el Secretario de Gobierno, Martín Baraybar.
En realidad, nunca le avisó a ese funcionario, que es su superior, que contrató a la empresa Tip SA para que traslade las cajas en un camión. En principio se dijo que el destino de la carga era un depósito de Capital Federal, lo que alimentó la sospecha de la venta de papel. Luego expusieron en el sumario que el traslado sería al Corralón municipal.
El Gobierno logró establecer que en el camión había documentación que no podía ser destruida al no haber cumplido los 10 años de antigüedad y que el responsable del Corralón municipal nada sabía del operativo.
El Contador Municipal desmintió que le haya dicho alguna vez al empleado que podría destruir documentación de cinco años de antigüedad, tal como dijo el sumariado en su declaración.
La preocupación es de los otros
El empleado que fue suspendido por 30 días sin goce de haberes ya no gozaba de su salario desde hace tiempo. De su sueldo bruto, que asciende a alrededor de 20.870 pesos, sufría retenciones varias que sumaban casi la totalidad del monto, al punto de que le llegaban a liquidar apenas $ 0,93.
Como se explica en la nota principal, tres de los cuatro sindicatos votaron contra la medida disciplinaria que finalamente le fue aplicada. Los de Parzon, Kasta y Acosta. El que se abstuvo fue Marelli, de ATE, única asociación gremial de la que el Jefe de Archivo no es afiliado.
En los tres sindicatos de los que es miembro deposita mensualmente alrededor de 1300 pesos: 600 en uno, 400 en otro y 300 en otro. Todo ello en concepto de “cuota sindical”.
El suyo es uno de los tantos nombres cuestionados por cobrar “premio por conducción” del 35 por ciento sobre el básico sin que tenga ningún vehículo a su cargo. Alguna vez en el recinto del Concejo Deliberante Martín Pando se preguntó si no le habrían puesto “un autito a control remoto” para justificar ese bonus.
