El “impuestazo” no es sólo para el campo
La protesta ruralista impidió observar los 2.000 millones extra que Scioli espera recaudar a través de la suba de dos impuestos que impacta directamente en el bolsillo del ciudadano y comerciante: Ingresos Brutos y sellados. Hasta el momento el oficialismo no logró el quórum necesario para tratar la Reforma Fiscal que prevé revalúo y aumento en el impuesto inmobiliario rural.
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El Gobernador Daniel Scioli analiza cómo establecer modificaciones al proyecto original de Reforma Impositiva para evitar un nuevo fracaso en la Cámara de Diputados, luego de dos fracasos en la Legislatura y una nueva demostración de las organizaciones ruralistas de su capacidad de resistencia a leyes que perjudican sus intereses. Lo que no está dicho ni se defiende es el interés del comerciante y el ciudadano que no han podido advertir el impacto de lo que los hombres de campo denominaron “el impuestazo” que incluye dos tributos sensibles y exponenciales como Ingresos Brutos, Automotores y Sellos.
Con una imperiosa necesidad de incrementar la recaudación para volcar recursos a los municipios que sufrieron los recortes coparticipables, a la administración de Danie l Scioli le interesa aprobar en el paquete su capacidad de endeudamiento y no perder la posibilidad ante un reclamo sectorial que ya dio cuentas del apoyo con que goza en la oposición.
Para el Estado provincial no es menor la necesidad del incremento, más allá del retraso en la valuación fiscal de los campos y la baja participación en la masa de recaudación que posee el sector rural, que con el revalúo aportaría entre 400 y 500 millones de pesos más.
En cambio, Ingresos Brutos implicará 1.500 millones de pesos para este año, a lo que se suman 500 millones por ingresos en sellos bancarios y 200 millones en los automotores.
En total, la ley permitiría (si todos pagan) recaudar 2.680 millones de pesos extra durante el ejercicio actual, con la promesa de distribuir 1.000 millones a los municipios que, como San Pedro, están preocupados por la pérdida millonaria en coparticipación.
Brutos para todos
Para los Ingresos Brutos, un impuesto que grava el monto total anual de ventas y se liquida mensualmente, está previsto un incremento que afectará tanto al comercio mayorista como al minorista y por ende, al consumidor. Si bien se propone como una reforma “selectiva”, porque aumenta en medio punto porcentual de acuerdo a la escala, sólo mantiene la alícuota original para aquellos que no superen el millón de pesos de facturación anual, poco más que 100.000 pesos mensuales que, al ritmo de la inflación, son más que posibles para algunas medianas empresas que trasladarán sus cargas fiscales al consumidor.
Ese incremento que sufrirá el bolsillo del cliente de los comercios minoristas afectará incluso a quienes hagan sus compras en comercios que no superen el millón de pesos de facturación anual, teniendo en cuenta que los mayoristas que los proveen estarán alcanzados por el aumento y lo sumarán a la hora de calcular sus precios.
Así, la cadena del afán recaudatorio para una provincia cuyo cálculo oficial de déficit asciende a 6 mil millones –el diputado opositor Pablo Farías dijo a La Opinión que la estimación extraoficial es de 14 mil millones– dejará entrampado a los consumidores, como una marca más del peso que soportan quienes hacen sus compras cotidianas con lo justo.
Esto es así porque el proyecto incrementa 0,5 y hasta el 5 por ciento el impuesto a los Ingresos Brutos que pagan actividades como la venta de partes y accesorios de autos, de combustibles, comercialización de productos agrícolas, de alimentos, de bebidas, de productos textiles, libros, revistas y diarios, productos farmacéuticos, artículos de óptica, entre otros.
El proyecto mantiene la exención de Ingresos Brutos sólo para “los ingresos que obtienen las cooperativas provenientes de operaciones con asociados, como así también los ingresos que obtienen los asociados por servicios que preste la cooperativa” y elimina a las empresas de televisión por cable, aunque éstas tendrán una alícuota reducida en el pago de Ingresos Brutos del 2 por ciento, a la espera de que los consumidores no sufran directamente el aumento.
Un golpe de sello en
el corazón del contribuyente
La propuesta que ya aprobó el Senado y que se trabó en Diputados prevé además una suba en el impuesto de Sellos, que afecta a la venta de billetes de lotería, cesión de acciones y derechos, concesiones y energía eléctrica, inhibición voluntaria, locaciones y sublocaciones.
También la compraventa de mercaderías y/o bienes muebles, compra-venta de Automotores, Boletos de Compraventa, Cancelaciones total o parcial de derechos, Escrituras Públicas, Adquisiciones de Dominios, Contratos entre privados e incluye los sellos para Operaciones de tipo Comercial o Bancario.
Esto implica que los trámites oficiales que involucren un sellado sufrirán una suba cuya carga irá directamente a los usuarios.
La rosca de la reforma
Ahora Scioli busca consensuar con la oposición algunas modificaciones que permitan avanzar, a pesar de que la Casa Rosada preferiría que use la atribución de disponer la norma por decreto. El Gobernador quiere un acuerdo y sabe que le va a llevar tiempo y la Ministra de Economía Silvina Batakis, que fue dura la semana pasada, ahora acepta la posibilidad de graduar el revalúo rural.
Luego de considerar que “el campo demostró su capacidad de lobby” para evitar que la ley fuera tratada, estimó que es necesario “parar la pelota” y rever posiciones. Con los modelos de Santa Fe y Entre Ríos en carpeta, ofrecidos por el Frente Amplio Progresista, uno de los análisis establece la posibilidad de alcanzar un revalúo que lleve entre tres y seis años para que los campos bonaerenses se acerquen a su valor de mercado, exageradamente elevados en comparación a la valuación fiscal actual.
La queja también es por Bienes Personales
Los productores rurales hicieron sentir el peso de su reclamo y su capacidad de persuasión a los legisladores opositores fue puesto de manifiesto durante las últimas semanas cuando consiguieron dos veces evitar que el sciolismo obtuviera quórum en la Legislatura.
La queja ruralista no sólo está puesta en que el revalúo los va a obligar a pagar más por el impuesto inmobiliario de sus propiedades, sino porque además ese incremento en el valor fiscal de la tierra repercutirá a la hora de pagar Bienes Personales.
Esto es así al punto de que los dirigentes del sector tildaron de “Virrey Scioli que recauda para la reina Cristina” al Gobernador, como el caso de Eduardo Buzzi, de Federación Agraria.
En ese marco, el jueves pasado hubo concentración en la Ruta 9 para “apoyar a los diputados que piensan como nosotros y se oponen a este impuestazo”, según dijo el concejal y productor rural Norberto Mitelsky. En el emblemático KM 153 donde durante 2008 mantuvieron un año de protesta, un puñado de ruralistas dijeron presente, al otro día de haber estado en La Plata con el mismo objetivo.
