El Gobierno destinó más de un millón de pesos en ayuda para indigentes
Son 126 los decretos de subsidios extraordinarios para paliar problemas sociales. Dificultades para la subsistencia, alquileres, traslados para asistencia médica y otras situaciones aparecen en los expedientes que confecciona Desarrollo Humano y que sirven como argumento. En muchos casos hay nombres que se repiten cada tres o seis meses, lo que implica que no hubo otras acciones para que mejoren su situación. Van de 1000 a 5000 pesos, según el caso.
Desde enero hasta julio el Gobierno de Cecilio Salazar firmó 126 decretos para otorgar subsidios extraordinarios destinados a paliar problemáticas sociales, por un total de 1.122.600 pesos, según se desprende de los boletines oficiales publicados hasta el momento.
Corresponden a beneficios entregados a personas, a partir de solicitudes particulares que suelen hacerse a los funcionarios o militantes que responden al Gobierno, que trabajan con temas sociales en los barrios. También de las que, a diario, llegan hasta las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Humano, en Oliveira Cézar 280, para plantear sus necesidades.
Todo pasa por Desarrollo Humano
En las publicaciones de cada decreto, el Gobierno da cuentas de nombre, apellido y DNI de la persona beneficiaria del subsidio. Además, hace referencia a un número de expediente de la dependencia que se ocupa de los temas sociales.
El área que conducen Karina Chiarella y Fernando Negrete es la encargada de conformar los legajos de cada beneficiario del denominado programa de “ayuda a personas indigentes”, que es financiado con el “Fondo de Fortalecimiento Familiar” que remite con la coparticipación el gobierno provincial.
Cada expediente y legajo tiene, así debe ser, el informe socioambiental que oficia de justificativo para que la funcionaria del área haga efectiva la solicitud del subsidio al intendente, que es quien define el tema y firma los decretos de adjudicación, tras lo que se procede al pago.
Entre los 126 decretos publicados hay algunos que implican un subsidio por única vez, otros por dos, tres, cuatro, cinco y seis meses, que es el máximo detectado.
Nombres repetidos
Hay muchos casos que se repiten por trimestre o semestre. Los mismos nombres aparecen en tandas repetidas, como quien renueva una membresía.
Para quienes conocen la gestión de las problemáticas sociales desde adentro no es extraño: ese dinero puede ser el único ingreso fijo de un grupo familiar carenciado; el extra para afrontar gastos derivados de tratamientos de salud para enfermedades crónicas; o el pago de favores de campaña a personas que, de todas maneras, no tienen un salario y necesitan esa plata para el sustento diario.
“Problemas económicos para solventar los gastos de viajes”, dicen los considerandos de algunos decretos. “Para gastos de alquiler”, otros. “Con destino a solventar gastos diarios”, unos cuantos.
Muchos, la mayoría, fueron renovados o designados para comenzar a cobrar en julio y hasta diciembre. Es decir justo antes de que comience la campaña electoral.
Una emergencia social
La problemática social local es clara desde hace tiempo. Hasta los propios kirchneristas de paladar negro sostienen cada vez que alguien los interpela al respecto que “la década ganada” no pasó por San Pedro, aunque lo dicen, claro, para endilgarle cuentas al exintendente Mario Barbieri, aliado K primero y aliado anti K luego para derivar en ferviente respaldo al intendente Salazar, es decir a Cambiemos, la alianza que lideran Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. De Daniel Scioli, Cristina Fernández de Kirchner, Pablo Guacone y Fabio Giovanettoni prefieren no pronunciar ni una palabra.

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