El Gobierno apunta a las guardias médicas para bajar el gasto en personal
Con un plan de ajuste que dejó Mario Sánchez Negrete, del que apenas se pusieron en marcha algunos puntos, el Ejecutivo busca reducir el 87 por ciento de gasto en sueldos que insume la administración municipal. Ramón Salazar dijo que bajaron de 5 millones a 3,9 las guardias médicas y que deben seguir disminuyendo. En Cicop hay alerta. El problema de fondo es que no hay médicos que quieran trabajar en San Pedro.
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El reconocimiento que hizo el Gobierno acerca de que 87 de cada 100 pesos disponibles se gastan en sueldos –15 puntos por encima del peor año de Guacone–, obliga a aplicar alternativas para reducir el costo del personal. Al plan de “horas extras cero” –reconocido como una “expresión de deseos”– se suma un intento por reducir las guardias médicas, otro verdadero pozo ciego para el Estado local.
El secretario de Coordinación, Ramón Salazar, aseguró que esa necesidad fue parte de la decisión de trasladar al exdirector de Personal Augusto Ramos al Hospital.
“Queremos controlar las guardias médicas”, sostuvo el funcionario y reveló que “se venían gastando 5 millones por mes y ahora se ajustó bastante, bajamos 3.950.000 pesos”.
Es decir que de aproximadamente 700 guardias mensuales pagadas a poco más de 7.000 pesos cada una –porque son “de reemplazo” y no del personal de planta, que hace otras tantas– habrían bajado a alrededor de 550. Ello significa unas cinco guardias menos por día, que en algún punto tiene explicación en la reducción de un servicio que ya generó resquemores entre los profesionales de la salud: el de traslado.
El pozo ciego de las guardias
“Son mucho médicos: el hospital y los centros de salud tienen guardias de pediatría, psicólogos, etc., son turnos que hay que cubrir y eso sale caro”, explicó Ramón Salazar el sábado en Sin Galera.
El hijo del intendente sostuvo que “el hospital ha mejorado mucho” y que “todo eso lleva una inversión importante, que hay que mantener”.
Entre los puntos que destacó figuran la recaudación “promedio de 3 millones al mes” en concepto de facturación a obras sociales, una deuda histórica del funcionamiento del nosocomio.
Para llegar a 5 millones de pesos en guardias mensuales, contándolas a un promedio de 7000 pesos por cada una, hay que hacer entre 20 y 25 por día. Tiene sentido si se empiezan a contar los servicios: laboratorio, terapia intensiva, guardia general, ginecología, traumatología, rayos equis, clínica, por nombrar sólo algunas, entre las que hay varias que insumen varios médicos simultáneamente.
No es descabellado: son entre 20 y 25 personas disponibles las 24 horas del día. El problema, en términos de dinero, es que se pagan de la manera más cara que prevé la carrera médico hospitalaria: son guardias de reemplazo y quienes las cumplen son contratados así, como “reemplazantes”.
Hay, por supuesto, un tema de dinero: el personal de planta, permanente o temporaria, por el mismo trabajo gana menos. Entonces, nadie quiere venir a trabajar al Hospital como empleado de planta y prefieren ser reemplazantes que vienen algunos días a la semana a hacer guardias, sin tener que, por ejemplo, instalarse en la ciudad. La diferencia es de alrededor de 10 mil pesos al mes, aseguran.
“Cuando un reemplazante cumple un año, el Municipio debe decidir y el médico también. Tiene que pasar a planta temporaria o irse”, explicaron quienes, desde Cicop, conocen el funcionamiento de la
carrera médica.
Las mismas fuentes cercanas al gremio de los profesionales de la salud señalan un problema de fondo que afecta a muchos hospitales en la provincia de Buenos Aires: “Uno trabaja en un hospital u otro por dos motivos, fundamentalmente. Por un lado, la plata; por el otro, el lugar de trabajo”.
San Pedro, como otros distritos –Bahía Blanca tuvo un hospital que llegó a pedir a los pacientes que vayan sólo ante una urgencia, por falta de médicos–, no tiene mucho para ofrecer.
Los médicos no consideran el sistema público atractivo. Se gana menos dinero que en el privado, son pocos los hospitales públicos que otorgan prestigio y, en general, las comodidades no son muchas.
“¿Por qué motivo vendrías hoy a San Pedro?”, se preguntó un profesional joven que está afincado en la cuidad hace tiempo y que llegó cuando todavía no eran tan graves algunos temas. “O tenés
problemas judiciales o buscás plata”, respondió.
Cuando los gobiernos no pueden ofrecer otra cosa que dinero, sucede lo que en San Pedro desde hace muchos años y que hasta ahora ninguna gestión pudo atacar con resultados: hay que contratar médicos reemplazantes, que son más caros.
Además, los reemplazantes rápidamente advierten que sus colegas con trayectoria tienen algunos beneficios extra, lo que el exdirector Juan José Salgado denominó “acuerdos personales históricos”.
Párrafo aparte merece la nunca bien resuelta disputa con el Círculo Médico, no siempre bien predispuesto al arribo de nuevos socios.
Un plan polémico
Entre los médicos del Hospital circula una planilla que contiene los pasos para inscribirse como proveedor de la Municipalidad. Nadie lo confirma, pero todos sospechan que se trata de un plan que ideó el secretario de Economía, Mario Sánchez Negrete, y cuyos trazos gruesos les comentó a los concejales antes de que se aprobara el Presupuesto.
Para no generar compromisos a futuro y poder manejar con criterio negociador los montos a pagar, el gobierno “invitaría” a los médicos reemplazantes a facturar como monotributistas a través de contratos de locación de servicios.
En Cicop hay una alerta al respecto, que se reproduce en otros municipios. Consideran que se podría violentar la ley de carrera médico hospitalaria al ofrecer menos dinero por el servicio y contratar a aquellos que, por las circunstancias que fuere, aceptaran el trato dispar.
En el sindicato médico creen que es impracticable una medida como esa y que tendría consecuencias en la Justicia. Cuando Sánchez Negrete fue al Concejo, le advirtieron que otro de sus planes para el ajuste –pasar personal de la carrera médico hospitalaria a la municipal, ya que no son médicos o enfermeros, aunque cumplen tareas en el sistema de salud– terminaría en una catarata de juicios, él respondió, ante la atónita mirada de los ediles oficialistas: “Que vayan a la Justicia”.
Un ahorro dudoso
En ese millón de pesos ahorrado del que habló Ramón Salazar entran, como se dijo, unas 150 guardias, aproximadamente, es decir un promedio de cinco diarias.
Cicop advirtió en una reunión que mantuvieron sus representantes con el nuevo director de Personal, Rolando Gamietea –a quien algunos ya apodaron “Gambetea”, por sus respuestas evasivas ante algunos temas–, por la decisión del titular del Servicio de Emergencias, José Herbas, de desmantelar el servicio de traslados, bajo la premisa del ajuste.
Desde hace un tiempo, cada derivación de pacientes que debe hacerse desde el Hospital ya no cuenta con un médico a disposición para ello. Lo que significa que ya no se pagan “guardias de traslado”.
Ello implica que cuando hay que cumplir con una derivación, debe salir otro médico que esté de guardia y disponible, de cualquiera de los otros servicios. Por lo general, los de guardia general están ocupados, por lo que muchas veces los traslados se cumplen con pediatras, ginecólogos o traumatólogos, lo que deja a ese servicio sin su médico mientras dure el viaje.
El efecto sábana corta todavía no generó un inconveniente de gravedad, pero nadie lo descarta. De hecho, si hubiera una urgencia para que el médico que viajó en el traslado asistiera, debería llamarse a un reemplazo, quien, por supuesto, luego querrá facturar por ese servicio prestado.
En la reunión, Gamietea recibió la resolución provincial que homologó el último aumento de sueldo para los médicos, que rige desde octubre y suma un 4,5 por ciento al básico, deuda con la que el Municipio debe ponerse al día.
