El final más triste
Un grupo de inadaptados disfrazados de hinchas atacó a la policía, jugadores locales y visitantes una vez concluido el partido, destrozando autos e instalaciones.
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El pitazo del arbitro Asenjo marcó el final del partido y la eliminación del Banfield en el Torneo del Interior. Pero lamentablemente fue el inicio de una triste historia que no hace más que dañar al fútbol sampedrino, que empaña lo estrictamente deportivo y aquel que durante 90 minutos había sido un partido de fútbol normal, pero una vez terminado se transformó en una batalla campal entre la policía y un grupo de 15 inadaptados disfrazados de hinchas. La reacción de los sampedrinos se produjo cuando la parcialidad visitante se retiraba y a su paso se las tomó con los jugadores de Banfield mientras caminaban hacia el vestuario. Sí, leyó bien. Es que increíblemente la tribuna techada (habitualmente local) fue cedida por completo a los hinchas de Defensores, mientras que los hinchas de Banfield debieron ocupar la tribuna de la calle Mitre, situación que desencadenó miles de quejas porque la sensación generalizada era que los sampedrinos fueron visitantes en su propia cancha.
En ese instante comenzaron a escucharse detonaciones de balas de explosión, primero en la tribuna y luego en las adyacencias del Estadio porque la policía no hizo respetar los 15 minutos de espera que había pedido a los hinchas locales. Este grupo de inadaptados ganó rápidamente la calle y se dirigió hacia el sector trasero de la tribuna techada, en el playón se encontraban estacionados los autos de los jugadores locales, autoridades, particulares y el micro visitante.
Fueron 30 minutos de corridas, gritos, disparos de balas de goma y una descomunal pedrada. Los inadaptados se atrincheraron en los pasillos del barrio Fonavi I atemorizando a todo el vecindario, desde allí atacaron a los efectivos policiales que en realidad podrían haber evitado esta situación se hubieran despejado mucho antes la zona, ya que por allí se debería haber custodiado como era debido la salida del micro visitante. Durante ese lapso se vivieron los momentos de mayor tensión ya que la pedrada era intensa y los propios jugadores, dirigentes, la prensa y hasta los hinchas de Banfield, corrieron serios riesgos ya que los proyectiles llovían de todos lados.
El saldo de lo ocurrido se refleja en las ventanillas rotas del micro de los jugadores visitantes, como también los autos del cuerpo técnico y jugadores locales. Varios magullones en autos de particulares, vidrios rotos, dos policías heridos, cuatro detenidos y cientos de proyectiles que quedaron esparcidos en el playón que da a la calle Belgrano, escenario de este triste episodio que perdurará en la memoria por tratarse de una de las jornadas más lamentables del fútbol local.
Las consecuencias
Fuentes policiales aseguraron que se elevó un informe al Coprosede y que este Comité será quien evalúe la situación vivida el sábado en el Estadio Municipal. Se especula con que se tomen severas medidas con el Club A. Banfield, y hasta podrían ser similares a las que se tomaron con Deportivo Morón en Primera B. Es decir que el Ministerio de Seguridad no dispondría de efectivos policiales para cubrir los encuentros que juegue el club sampedrino en un Torneo de similares características.
Por otra parte el Teniente Héctor Marmo y el Jefe de Infantería Teniente Primero Juan Descalzo, resultaron heridos tras la pedrada. Marmo fue internado de urgencia en el Hospital local y dado de alta un día después.
