En una columna de opinión, el Sr. Elvio Macchia trae a colación un relato bíblico sobre el diluvio. Por lo expuesto, supongo que leyó la Biblia, pero más adelante pone en duda dicho relato: “Hoy, a miles de años de aquella historia, real o inventada, vaya a saber bien la verdad, el mundo padece también toda clase de corrupción y violencia”, expresa en su comentario. Sin embargo, si leemos un poco más adelante, en la Biblia encontraremos la respuesta para lo que sucede HOY en nuestros tiempos.
“Será como en los días de Noe”. ¿Qué sucedía en los días de Noe? La maldad había corrompido tanto al hombre como lo esta haciendo hoy día, por ejemplo la inmoralidad sexual: hoy se permite el “casamiento” entre personas del mismo sexo y esto no sólo lo aprueban las leyes sino que cuenta con la aprobación de la religiones; ya no es “ganarse el pan con el sudor de la frente”, sino robar, matar y violar; la cultura del trabajo quedó en el olvido, los que piden limosna dicen “déme algo porque si no tengo que salir a robar”; el alcohol y las drogas hacen estragos entre los jóvenes (y no tan jóvenes); la promiscuidad sexual los lleva a contraer enfermedades que terminan con sus vidas… no hay respeto por nada ni por nadie.
Hoy no se puede salir tranquilo porque no se sabe cómo vamos encontrar nuestra casa al volver, y si vamos a volver sanos, pues por un par de zapatillas o dos mangos te golpean o te matan. Los religiosos lucran con la fe y las necesidades de las personas.
En tiempos de elecciones, los políticos prometen solucionar todos los problemas: prometen incentivar la producción y luego dictan leyes para desalentar al productor; hablan de incrementar la seguridad, y los delincuentes tienen mas derechos y viven mas libres que cualquier ciudadano que trabaja y es honrado; dicen combatir la pobreza, sin embargo con las políticas sociales que implementan hacen que el carenciado lo sea aún más. Creo que son ellos con sus dádivas los que los incentivan a tener más hijos, para así recibir más asistencia y los mantienen cautivos con la educación que se brinda. Todos tenemos derechos a una vivienda digna, pero debemos trabajar para tenerla, todos tenemos derecho a nuestra comida diaria, pero tenemos que ganarla, y los políticos deben implementar las leyes y medios para que esto suceda. Pero a pesar de las buenas intenciones y los esfuerzos que se hagan, el problema se acrecienta día a día y no vendrá otro diluvio, sino que esto es principio de dolores: “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis. Porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.” (Mateo 24:6-8; Marcos 13:7-8).
Carácter de los hombres en los postreros días: 3:1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3:3 Sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno. 3:4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios.
Hace mas de 2.000 años que estas palabras fueron escritas, pero describen a la perfección lo que sucede hoy. Quizás seria bueno tener en cuenta que no son solo “historia real o inventada”. No olviden que Noe predicó durante 120 años y nadie le creyó.
Roberto Grimoldi – DNI 10.802.205
Ads Ads Ads Ads Ads

:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/laopinion-static/images/logo.png)